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JORNADA 20

El Atlético reivindica su estatus y atropella al Huesca | 0-3

El Atlético reivindica su estatus y atropella al Huesca | 0-3
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sábado 19 de enero de 2019, 20:20h
Los madrileños obviaron sus bajas y ejecutaron un ejercicio dominador rotundo. Por M. Jones

El Atlético de Madrid aterrizó este sábado en El Alcoraz con la presión ejercida por el Real Madrid, la oportunidad de distanciarse del Sevilla y la necesidad de recortar los cinco puntos que le distancian del liderato barcelonés. Además, lo hizo con la mochila repleta de bajas sensibles. Tanto que prácticamente Diego Pablo Simeone sólo pudo contar con el once titular y un par de jugadores más como componentes de la plantilla del primer equipo en la convocatoria nominada para luchar contra un Huesca urgido por su condición de colista.

Sólo había ganado dos veces en Liga cuando ha comparecido fuera del Metropolitano, por lo que este duelo se desnudó para los rojiblancos como un examen notabe. Y con esa mentalidad lo afrontarían en términos globales, si bien en el inicio del enfrentamiento los locales pudieron discutir el cariz de la trama venidero. El golpe copero ante el Girona no deprimiría la fe de un grupo de futbolistas exigidos por las circunstancias, en este hacinamiento de partidos con el que ha arrancado 2019.

Serían los oscenses los primeros en abrir fuego. Una contra rematada por Jorge Pulido, de tijereta, se estrellaría en el palo izquierdo del arco defendido por Oblak. Los capitalinos habían asumido el control del cuero y del tempo, pero este susto les llevaría a alzar también la concentración y la tensión competitiva. Se sabían superiores desde el prisma técnico, mas debían demostrarlo con un esfuerzo intensivo. Y es que un minuto después de esta acción, en el 12 de juego, Arias salvaría a los visitantes al interceptar el pretendido remate de Enric Gallego. Abortando un mano a mano con el portero esloveno.

Despertarían los pupilos del 'Cholo', que esta vez usó a Lucas como lateral zurdo, a Thomas y Rodri como doble pivote y a Koke, Lemar y Correa como nexos con Griezmann. La movilidad en la mediapunta y las superioridades por banda figuraban en el libreto del ataque ideado por el preparador argentino, en cambio, tardarían en ajustar, pues concederían otra transición neutralizada por Oblak con un acierto soberano ante el intento del 'Chucho' Hernández.

Pasado el cuarto de hora de incertidumbre y verticalidad fulgurante local, los favoritos reclamarían con vehemencia las riendas. Y responderían a la gestación ajena de amenaza con un pase en profundidad de Corra hacia Lemar que el galo no acertó a embocar ante la salida del arquero Roberto Santamaría. Ese fogonazo inicio la traducción en profundidad y precisión en tres cuartos de cancha del soliloquio rojiblanco con la posesión. Se jugaba con un tempo acelerado, de exigencia anatómica, y en ese brete mordería con veneno la pegada del segundo clasificado. Una asociación fulgurante entre Lemas y Koke vio a éste como asistente del remate a la red de Lucas, desde el segundo poste. Corría el minuto 31 y el duelo entraría en metamorfosis.

De camino a vestuarios, al entretiempo, no resaltaría nada más que la anestesia. El Huesca no encajó bien el golpe y la fiscalización a su confianza se doblegaría en la reanudación. Los colchoneros olieron sangre y se lanzaron a por la sentencia. Primero, en el 49, Correa perdonaría un tú a tú con el meta Santamaría; y en segundo término Griezmann -desconectado- imaginó un pase angulado que Arias tradujo en el 0-2 de atinada volea cruzada. El colombiano recogía el fruto merecido por la seriedad y consistencia de su equipo. Al fin jerárquico.

Con todo perdido recobrarían los jugadores locales la valentía y la ambición, dejando el respeto al coloso a un lado. Y adelantaron líneas hasta enclaustrar al dominador hasta ese punto. En consecuencia, el cuero rondaría la portería de Oblak. En el 58, en un saque de esquina, Godín tuvo que sacar bajo palos un mal despeje de José María Giménez. De inmediato, en el rechace, Moi Gómez no amortizaría la tesitura. Su lanzamiento fue repelido por un zaguero.

Ahí estuvo el reenganche al duelo de los aragoneses. No estuvieron finos en el remate, como tantas veces en lo que va de temporada, y lo pagarían con una goleada. Antes del 90 Griezmann conectaría un centro de Lucas Hernández con un cañonazo que escupiría la madera y, en el 71, Koke sí pescó el rebote para instaurar el definitivo 0-3. La placidez y el dominio con los que los atléticos se manejaron en un intervalo sin recambios de garantías sacaría lustre a la fe en el proyecto del camarín. Para sumar la quinta victotria en los últimos seis duelos y aferrarse a la persecución del puntero. La insistente niebla se despejaría para unos visitantes que contaron con nombres como Montero, Mollejo y Joaquín. Y con las mejores sensaciones de enero.

- Ficha técnica:

0 - Huesca: Santamaría; Miramón, Insua, Etxeita, Pulido; Musto (Yangel Herrera, m.70); "Cucho" Hernández (Gallar, m.61), Rivera ("Chimy" Ávila, m.53), Moi Gómez, Ferreiro; y Enric Gallego.

3 - At. Madrid: Oblak; Arias, Godín, José María Giménez, Lucas Hernández (Montero, m.86); Lemar (Joaquín, m.90), Thomas, Rodrigo, Koke (Mollejo, m.72); Griezmann y Correa.

Goles: 0-1, m.31: Lucas Hernández; 0-2, m.52. Arias; 0-3, m.70: Koke.

Árbitro: Cuadra Fernández (Comité Balear). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Etxeita y Enric Gallego y a los visitantes José María Giménez y Correa.

Incidencias: partido correspondiente a la vigésima jornada de Liga disputado en el estadio de El Alcoraz de Huesca ante 7.106 espectadores. El jugador del Huesca David Ferreiro recibió de su club el regalo de una camiseta con el número cien al cumplir en el anterior encuentro dicha cifra de partidos con el conjunto oscense.

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