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NFL - 00:30 | #VAMOS

Super Bowl LIII. La gloria, entre el oficio de Patriots y Brady y la ilusión de los Rams

domingo 03 de febrero de 2019, 16:20h
El anillo ha quedado dispuesto para el vencedor de un espectacular duelo generacional.

"Ciertamente, respetamos a los Patriots, pero venimos aquí con la expectativa de ganar", ha declarado en la vigilia de la Super Bowl LIII Sean McVay, el técnico de Los Angeles Rams, que apira a arrinconar la mística de la dinastía levantada en New England, con cinco anillos a sus espaldas desde 2002. El hecho de que el exitoso entrenador californiano sea el más joven de la NFL y nueve años menor que la gran estrella de los Patriots, su 'quarterback,' Tom Brady, define con rapidez la importancia del carácter en esta cita por la eternidad.

El trofeo Vince Lombardi que corona una temporada de fútbol americano que ha colocado en las Finales de Conferencia a los cuatro mejores ataques del curso premiará, en definitiva, a aquel que sepa jugar mejor sus cartas, pero con el condicionante que la experiencia pueda jugar. Y es que en los aspirantes no sólo es precoz su arquitecto, sino que su maestro de ceremonias, Jared Goff, cuenta con sólo 24 años. Por los 41 de Brady y los 66 del gurú llamado Bill Belichick, que estará dirigiendo a los favoritos en la otra trinchera del emparrillado.

No falta a esta cita colosal, que será lanzada desde el Mercedes Benz de Atlanta al mundo -coliseo que costó 1.600 millones de dólares y fue inaugurado en el 2017- cierto aroma de cuentas pendientes. Los Patriots arrancaron su senda gloriosa precisamente ante los Rams, cuando esta fraquicia estaba en San Luis -20-17, en el Super Bowl LIII-. En la madrugada de este domingo al lunes McVay y Goff tratarán de poner la primera piedra en las vitrinas del mega proyecto implementado cuando se traslaron a Los Ángeles. Pero esa ilusión y excitación de lo nuevo contará con una contrapartida curiosa: los representantes de Nueva Inglaterra batallarán por batir unas cuentas marcas históricas. Remarcando la distancia en la dimensión de las dos instituciones.

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Came into the kingdom and defended the crown. Back to back to back AFC Champions!!!

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Si Brady vence sumará seis anillos, lo nunca visto -superaría al ganador de cinco, el miembro del Salón de la Fama Charles Haley- y Belichick, en su caso, empataría con dos leyendas -George Halas y Curly Lambeau- como los únicos técnicos en alcanzar semejante cosecha de campeonatos en la Liga Nacional de Fútbol Americano de Estados Unidos. Una pompa que devendría en la conecuencia icónica: los Pats se granjearían la cima que han perseguido con ambición enfermiza: ser el equipo más ganador de siempre en playoffs. La guinda a una obra sin igual en el deporte inernacional.

Frente a todo eso y al miedo escénico habrán de inyectar la jerarquía y personalidad que han ecidenciado hasta ahora unos Rams que si algo tienen que evitar es acomplejar su potencial atacante por examinar su pedigrí ante un equipo que ha pisado la Super Bowl en cuatro de las cinco últimas ediciones -tres seguidas-. Para ello, aunque pudiera parecer contradictorio, han de activar, como nunca, a sus estellas en el pass russ: los defensivos Aaron Donald y Ndamukong Suh. Esos cazadores de quarterbacks bien podrían refrescar al considerado como mejor pasador que haya jugador a este deporte a pesadillas cercanas -como la de los Broncos de 2016-.

Brady jugará urgido más de una vez, por lo que se ha centrado en desarrollar efectividad en jugadas de rápida salida del balón. Los astros veteranos llamados Julian Edelman -wide receiver- y Rob Gronkowski -tigh end- serán sus objetivos prioritarios, mas Belichick ha dado una vuelta de tuerca, afilando el juego terrestres con la pareja de corredores que conforman el novato Sony Michel y James White. Si éstos últimos funcionan, los Rams quedarán obligados a dividir su atención defensiva y el genio podrá conectar con sus targets con más fluidez.

El estudio del contrario, en las dos semanas que se han quemado desde que se alzaron con los títulos de la Conferencia Nacional y Americana, respectivamente, coronará o matizará la reputación de McVay. El técnico en jefe de los angelinos ha sido encumbrado hasta el estatus de mesías de los ataques. Su estadística en los dos años que lleva en el cargo es la siguiente: fueron primeros y segundos en puntos por partido. No le queda otra Goff que corresponder con las expectativas que le trajeron a lo más alto del draft, a pesar de haber sufrido la baka sensible que representa su receptor predilecto, el wide receiver Cooper Kupp.

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SEE YOU SOON, @atlsuperbowl53??

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En su lugar ha amanecido venenoso Brandin Cooks, un playmaker que ha terminado de despuntar en estos meses. Junto a él, los californianos han trabajado en la recuperación del corredor referencial Todd Gurley -quien llega al partido en plenitud de forma física-. Como complemento de lujo de la capacidad destructiva de este running back dispondrán del resurgir de C.J.Anderson -matarife de New England en 2016-. Esa dupla tiene un rol trascendental en la posibilidad de mantener drives vivos y de hacer dudar a una defensiva ajena que suele ser infravalorada con poco argumento. Y, además, los dos escuadrones tienen armas de precisión en sus kickers, por lo que cualquier flanco será bueo para sumar puntos y sobrevivir en un combate que se pronostica apoteósico y riguroso en lo concerniente al libreto.

Los Rams vienen de gritar poso de campeón al conquitar el Superdome de Nueva Orleans en el duelo precedente -23-26, en la prórroga- y los Patriots comparecen tras haber alcanzado el mejor punto de cocción de la temporada en los dos duelos anteriores, en el momento preciso -41-28, a los Chargers y 37-31 en Kansas City, también en el tiempo extra-. Bajo la lupa estarán, amén de todos los mencionados con anterioridad, los árbitros, pues las dos Finales de Conferencia ofrecieron muchas dudas en torno a decisiones clave que dejaron en la cuneta a los dos candidatos a MVP: Drew Brees y Patrick Mahomes.

Con todo, el evento deportivo anual con más seguidores a lo largo y ancho del planeta, que moverá más de 6.000 millones de dólares en apuestas, vende sus entradas a un promedio de 5.000 dólares y los anuncios publicitarios a 5,5 millones de dólares -por 30 segundos-, y dejará másde 500 millones de dólares a la sede, ya ha desplegado su alfombra roja. La artista Gladys Knight interpretará el himno nacional, Maroon 5, acompañado por los cantantes Travis Scott y Big Boi, amenizará el descanso y los aficionados y curiosos de todas las altitudes se dejarán un buen puñado de pulsaciones por las valiosas pulgadas en disputa.

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