El icono de los Lakers asegura que, a su edad, podría jugar tal y como se está compitiendo en el presente.
Kobe Bryant se retiró en el momento justo en el que el baloncesto de la NBA estaba alcanzado la cima de la evolución que ha propulsado desde el cambio de siglo. Una modificación que ha dirigido los focos hacia las grandes anotaciones, las actuaciones individuales y, en definitiva, en favor de los aaques. La dureza que otrora dibujaba una liga mucho más competitiva, en la que penetrar hacia el aro no salía gratis en playoffs, ha sido censurada desde los estamentos directores del torneo.
El resultado son marcadores récord. Un total de 130 puntos ya no es un bagaje anotador extraordinario en un partido. Nombres de estilo tan dispar como el talentoso Kyrie Irving y el defensor todoterreno Draymond Green ya pusieron palabras a la corriente que considera que se ha desvirtuado la esencia intensa de los partidos ante el desplome de la energía y la concentración dedicados a la neutralización de los ataques rivales. "Ya no se defiende más. Hay que adaptarse a ello", proclamó hace meses el ala-pívot de los Warriors.
Parecería paradigmático que se queje una pieza de Golden State, el equipo que más se ha visto beneficiado por la corriente ofensiva tornada en dictadura. Mas, resulta descriptiva. Como Green, ganador del premio Defensor del Año, es un problema que su equipo no se focalice en fase defensiva. Porque en un duelo jugado a puntos las posibilidades de controlar y equilibrar al colectivo se diluyen. Y el paisaje confluye en una pérdida de pie que no arregla ni un histórico quinteto titular plagado de All Star.
El caso es que los que más están disfrutando de este flácido esfuerzo defensivo son, con claridad, nos Milwaukee Bucks y James Harden. Es un hecho que el vigente MVP no tiene rival y amontona partidos de al menos 40 puntos con una facilidad pasmosa, que ya le han colocado a la altura de la cima llamada Wilt Chamberlain. Quizás porque el paralelismo entre esta época y la de la leyenda anotadora se refleja en la pista. Ahora, 'La Barba' fluye como nunca se ha visto. Pero es que tampoco hacía décadas que no se contemplaba una ausencia de sudor emanado del repliegue semejante.
A esto se ha referido Bryant en una entrevista concedida al espacio 'The Jump' de ESPN. Compartiendo mesa con la presiodista Rachel Nichols y otro virtuoso previo a la explisión ofensiva, Tracy McGrady, se mostró crítico con lo que ve. Curiosamente, el día de su retirada, allá por 2016, anotó 60 puntos. "Podría volver si quisiera, pero no quiero", ha señalado, en una reflexión que se suma a las otras voces que no ven como un dato significativo que en estos meses se amontonen los jugadores que rebasan la frontera de los 30 puntos con asiduidad.
Y, claro, preguntado por Harden, Kobe no ha ahorrado en claridad a la hora de emitir su diagnóstico. "Bueno, creo que tiene que hacer lo que tiene que hacer para que su equipo gane. Y hay ciertos niveles en eso. Por lo tanto, existe el estilo de juego que está usando, del cual no soy un fanático en términos de ganar campeonatos. No creo que ese estilo vaya a ganar campeonatos. Pero, al mismo tiempo, debes mantener la cabeza de tu equipo fuera del agua para ganar partidos. Entonces, tienes que hacer lo que tienes que hacer para ganar juegos. Y él lo está haciendo", expuso.
Las lesiones que han sufrido los Rockets -Chris Paul, Eric Gordon y Clint Capella- han provocado que el zurdo acapare mucho balón y se lance una cantidad de tiros, en ocasiones ridícula. En cambio, si se repasa el histórico se descubre que antes de la llegada de D'Antoni al banquillo de Houston ese era el rol de un Harden peor acompañado. Botar, botar, botar y botar antes de jugar un uno contra uno y dividir y finalizar. Entonces, Charles Barkley, ex de equipo tejano, dijo lo siguiente: "Si soy compañero de Harden, no me divertiría mucho en ese estilo. Es más, no me gustaría jugar con él". Ahora el asombro acompaña a 'La Barba', síntoma del cambio de percepción.
Desde sus 40 años, 'La Mamba Negra' se saltó la nomra y ese pensamiento le llegó a Harden. Este martes, después de ganar a los Suns con otra cuarentena de puntos en sus hombros (44) y sumar 27 partidos consecutivos anotando al menos 30 puntos -la tercera racha más larga en ese nivel anotador-, respondió. "Probablemente tenga razón. De la manera en que estamos jugando no sucederá, no nos llevará a donde queremos ir. Ahora tengo que tener el balón por las lesiones. Cuando recuperemos a jugadores como Chris (Paul) o Eric (Gordon) y tengamos nuestro equipo completo, contaremos con más gente para llevar el balón"
Por último, Bryan analizó la ofensiva de los Lakers por Anthony Davis. Se ha sabido que los anglinos han ofrecido ya a Kyle Kuzma, Lonzo Ball y Brandon Ingram y que los Pelicans han exigido rondas de draft. En opinión del emblema angelino, no sería "inteligente" desprenderse de esos jugadores porque "escucha, tenemos mucho talento en Kuzma y tienes mucho talento en Ball". "Depende de lo que esté tratando de lograr y de cuáles sean sus objetivos a largo plazo. Ahora, al firmar a LeBron, ya estás indicando que quieres ganar ahora. De acuerdo. Entonces, creo que sería inteligente que los Lakers lo vean. Pero al mismo tiempo ya sabes, tienes que jugar un poco al póquer", expuso.
Y sobre King James, del que dijo en el comienzo del curso de debía delegar más, subrayó que "creo que está bien". "Quiero decir, solo depende de cómo adapte su juego, cierto, porque en algún momento tienes que evolucionar. Entonces, la velocidad y la potencia con la que solía jugar tiene que cambiar, lo que puede hacer porque, ahora, tiene el don del tamaño para poder adaptarse e ir por debajo de la línea de tiros libres, usar más de un juego de poder en lugar de estar en el perímetro a 30 pies, 35 pies, desde el aro y crear situaciones fuera del tablero", remató.