www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

FINAL

Copa. El Barcelona gana la guerra mental al Real Madrid y es campeón | 93-94

domingo 17 de febrero de 2019, 21:43h
La explosión de Heurtel remató la reacción del bloque catalán pleno de carácter, pero Llull forzó la prórroga y los madridistas renacieron con polémica. Mas el título fue para los catalanes.

La edición de 2019 de la Copa del Rey de baloncesto enfrentó a Real Madrid y Barcelona, ampliando la eterna rivalidad que ambos clubes mantienen por la primacía en cuanto a títulos. Los dos escuadrones llegaron a este envite propulsados en rendimientos sólidos y efectivos en las rondas previas, por lo que resultaba complicado dibujar un pronóstico certero sobre el favoritismo, sobre todo si se atendía a la cierta irregularidad doméstica y continental que los dos púgiles se han repartido en el último mes y medio.

Así las cosas, el sistema de Svetislav Pesic salió dispuesto a usar este evento como el espaldarazo definitivo que de legitimidad y convicción a la pretendida reconstrucción competitiva del buque catalán. Partieron del 7-5 inicial (minuto 2) al 7-14, alimentado en un parcial de 0-9 que avisó a los merengues de lo obligatorio de mantener una concentración e intensidad rigurosas si no querían resbalar. Porque el esfuerzo defensivo azulgrana brillaría, aislando a Facu Campazzo y Anthony Randolph como adalides atacantes ajenos inspirados. Y, asimismo, disfrutaron del tino de Víctor Claver y de Ante Tomic, rubricando el 16-20 con el que cerraron el primer cuarto.

Los segundos 10 minutos contemplaron la irrupción de Sergio Llull, el motor de los locales, que se nutrieron de dos triples de balear para gozar de oxígeno y soltura en ataque. Cambió el ritmo Llull y los pupilos de Pablo Laso consiguieron arrebatar el dictado del tempo a Pesic, recobrando la franquía (27-25, minuto 14). Y con el equilibrio asentado, los dos conjuntos prefirieron que prevaleciera el estudio del control de las virtudes contrincantes, constituyendo un paisaje denso y de brega en la pintura. La batalla entre Felipe Reyes y Pierre Oriola, especialmente encendida, se mezclaría con un cúmulo global de pérdidas que condujo a todos a vestuarios con empate a 35.

La compresión sobrevenida se refrejaba también en las tablas en lo relativo a valoración (39). Se había limitado la cosecha de rebotes ofensivos y, por ende, el físico y el sudor ganaron la partida a la creatividad. Randolph trató de dar un volantazo a esa inercia con un triple desde la esquina que inauguró el segundo tiempo. Pero el compás proseguiría pausado, plomizo, sin claridad ni fluidez en ninguno de los planteamientos. Hasta que amaneció la entrada en ignición madridista. Nació esta maniobra del respingo de Fabien Causeur y de otra punzada de Randolph desde el triple (48-41, minuto 24:30). A partir de ese trecho despegarían los locales.

Su cuarto maravilloso tomó cuerpo con un parcial de 20-6 en siete minutos, para el 55-41 que hizo saltar las alarmas en el banco de Pesic. Laso acertó dando protagonismo a un Gustavo Ayón colosal en el poste y en el rebote, en los dos aros. En torno al mexicano y a la carrera el tercer acto se clausuró con un 60-46 que rebosó de euforia a la tribuna. Mas, la percepción de dominio total de la situación capitalina se revirtió de un plumazo. El Barça, convencido de sus opciones, entró en el último cuarto al galope de un trueno liderado por Claver, Oriola y Heurtel. Los tres embocaron un triple por barba y dejaron la distancia en seis puntos (61-55, minuto 32).

Se estaba reiniciando la final con siete minutos por jugarse cuando Kyle Kuric apretaba más la profundidad de la reacción culé (61-58, minuto 33). El momentum era visitante y el Madrid se vio superado en revoluciones y pericia. En todo parámetro, ya que se descalabrarían, tirando a la basura un colchón de 17 puntos y concediendo un descriptivo parcial de 3-22. En el minuto 34 ya iban perdiendo, algo impensable tras la tecera pausa (61-63). Laso pidió tiempo, ajustó y sus subordinados despertaron, concatenando empates a 63 y 65 a falta de cinco minutos. Y Caseur y Llull reclamaron los focos para devolver el mandato merengue a la primera plana (70-66, minuto 35:40).

El problema para los locales es que este Barça no afloja en lo psicológico como en años precedentes, Heurtel, que se había salido en el esfuerzo por remontar el abismo, picó junto con Kuric para poner al Barça por delante (70-74, minuto 37). Se comprimiría aún más todo en eltenso desenlace que desembocó en el 75-77 que daba la razón a Pesic, a 4 segundos para la conclusión. Entonces, Llull tomó la responsabilidad y se lanzó hacia una pentreación coronada por una 'bombita' aterciopelada que mandó el enfrentamiento a la prórroga (77-77).

Con el cansancio ocasionando estragos -y con Rudy fuera de juego por lesión-, el Madrid supo responder a los visitantes en el arranque del tiempo extra (83-82). Con la exigencia por las nubes, los técnicos manejaron sus rotaciones de la mejor manera, mas el balcánico impondría su fondo de plantilla para escaparse a falta de 21,3 segundos (87-92). Un triple forzado de Randolph recordó a sus compañeros el gen competitivo que portan y a 4,3 segundos Carroll embocaría un 2+1 determinante y polémico -pues estuvo precedido de una clara falta a Singleton-.

El bloque barcelonés se veía en la lona, pero metieron la bola a Tomic. El pívot intentó una bandeja y falló. El rebote fue capturado por Randolph, para el paroxismo del gradería. Mas, los árbitros no lo tenían tan claro. Revisaron el lance y entendieron que el esloveno había tocado el aro, con lo que se daba validez al error de Tomic. Y con 93-94 y un segundo, Llull lanzó una parábola desde campo propio que el aro esputó. para delirio ed un Barça que sobrevivió desde la épica e hizo bueno el maleficio del organizador copero. Reeditó el título renaciendo desde ese tercer cuarto y, con otra Copa más en sus vitrinas, aguardan que esta victoria les impulse de cara a la pelea por los títulos de relumbrón.


- Ficha técnica:

93 - Real Madrid (16+19+25+17+16): Causeur (14), Randolph (16), Campazzo (19), Ayón (12) y Deck (2) -equipo inicial-, Rudy (5), Llull (13), Reyes (2), Carroll (5), Tavares (2) y Taylor (3).

94 - Barcelona Lassa (20+15+11+31+17): Pangos (10), Ribas (2), Singleton (4), Claver (15) y Tomic (14) -equipo inicial-, Seraphin (6), Hanga (2), Heurtel (22), Oriola (7) y Kuric (12).

Árbitros: Juan C. García, Miguel A. Pérez y Bejamín Jiménez. Adam Hanga fue eliminado por cinco personales (m.41).

Incidencias: final de la Copa del Rey disputada en el Palacio de Deportes (WiZink Center) de Madrid ante 13.468 espectadores. Algunos de los actores de la película "Campeones" entregaron las réplicas del trofeo a los jugadores del Barcelona

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(1)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.