www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

BALONCESTO

NBA. Cuando el ego de LeBron, Harden y Durant les comparó con Jordan

miércoles 20 de febrero de 2019, 23:16h
Los dos astros del baloncesto estadounidense se han descolgado con declaraciones gruesas en estas semanas.

Las comparaciones son odiosas y, cuando se trata de ponderar quién es el mejor en un deporte que lleva un buen puñado de décadas funcionando se convierte en un ejercicio de futilidad. Porque comparar jugadores que compitieron en diferentes épocas, diversa reglamentación y estilo de juego global -con más o menos dureza permitida- rápidamente se torna en falacia. Incluso el anclaje estadístico como parámetro de medida se torna débil. Pero todo esto no quiere decir que no se llenen horas y horas de charla en torno al ranking de los más grandes de todos los tiempos. Que se lo pregunten a Lionel Messi.

Pues bien, en los tiempos que corren, en los que los jugadores rápidamente se dan cuenta de que operan como marcas, el ego se dispara con mucha más frecuencia que cuando Wilt Chamberlain amontonaba plusmarcas todavía imbatibles. Y, en consecuencia, la autoestima y confianza juegan algunas malas pasadas cuando viajan al galope de una hipertrofiada percepción optimista de la dimensión que uno mismo juega en el orden histórico del baloncesto. Porque, tarde o temprano uno de los tótem te ponen en tu lugar.

James Harden declaraba antes del All Star, que finalizó este lunes, que es imparable. "Nadie puede pararme ahora mismo. Estoy en un otro nivel. Y nada me va a detener, me da igual las cosas negativas que se digan de mí", comentó, cuando promedia 36,5 puntos, 6,7 rebotes y 7,8 asistencias, lleva 30 partidos seguidos con al menos 30 puntos y está lanzado hacia la obtención de dos MVP concatenados. Su montonera de plusmarcas batidas no parece tener fin, hecho que le catapulta a la consideración, según algunos analistas, del mejor jugador ofensivo de siempre.

Esta auto-referencia de 'La Barba' no es nueva: en noviembre de 2017 ya se proclamaba indefendible. "No hay nada que puedan hacer para pararme. Se ha podido ver durante los últimos años. Los defensores están asustados y se ponen nerviosos pensando que voy a ir hacia el aro. Ya que saben que eso facilita el trabajo a mis compañeros, así que dan un paso atrás. Sin embargo es step-back el que me ayuda aún más", declaraba entonces. Lo que no tiene en cuenta este genial anotador es que todo ese talento sólo le ha llevado a jugar unas Finales (en 2012, bajo la sombra de Kevin Durant y Russell Westbrook) y que convive con las peores defensas en décadas -estadíticamente hablando-.

Y, por si no hubiera caído en estos detalles que contextualizan su rendimiento dentro de la esfera histórica, Michael Jordan le ofreció un prisma diverso. El icono ejercía como maestro de ceremonias del All Star, que se jugaba en Charlotte, y no eludió el asunto de las comparaciones. "No tengo ningún problema en reconocer que lo conseguido por Westbrook y Harden es algo impresionante y difícil de alcanzar, pero puestos en la balanza de ganar seis títulos de liga me quedo con lo último", matizó, un hombre que ha argumentado, hasta el cansancio, que la dureza y concentración defensiva de su época no tiene nada que ver con la flacidez actual. El astro de los Rockets tiene 29 años: ¿le dará tiempo a alcanzar, siquiera, tres títulos?

Sólo ha valorado Jordan como un heredero válido a Kobe Bryant. Entre otras cosas por resultar decisivo y tan competitivo como él en las Finales, por llevarse cinco anillos consigo y por haber "robado" sus movimientos. Pero 'La Mamba Negra' nunca se puso en la dimensión de 'Air'. Jamás. Cosa distinta es lo que ha ocurrido con LeBron James. El emblema de Akron ha ganado tres veces el Trofeo Larry O'Brien de campeón de la NBA, siendo MVP de las Finales en tres ocasiones y Jugador Más Valioso de la temporada regular cuatro veces. Se ha ganado el derecho a considerarse como uno de los más potentes y consistentes talentos que haya disputado partidos en Estados Unidos. Y su impacto comercial quizá sea sólo parangonable con el de Jordan.

Todo eso le empujó a manifestar lo que sigue: "Las Finales de 2016 me convirtieron en el mejor de la historia. Así me sentí yo. Primero fue el éxtasis de ganar para Cleveland y acabar con la racha de 52 años sin títulos del deporte profesional en la ciudad. La primera ola de emoción, las lágrimas, fue por esos 52 años y por todo lo que había pasado durante ese tiempo en el deporte de Cleveland. Pero después, cuando me paré a pensar, me dije que esa victoria que había elevado al puesto de mejor de siempre". Acababa de cumplir 34 años, y en el pasado 31 de diciembre soltó esta bomba.

La arguyó explicando a ESPN que "todo el mundo hablaba de que esos Warriors eran el mejor equipo de la historia, la mejor plantilla que se había ensamblado. Y para nosotros, remontar el 3-1 y de la forma que lo hicimos fue especial. Me dije a mí mismo que había hecho algo especial. Fue una de las pocas veces en mi carrera en las que he sentido que había hecho algo verdaderamente especial. No he tenido tiempo para sentarme y analizarlo todo, pero ese fue el momento". Scottie Pippen salió al corte en enero y volvió a hacerlo de nuevo hace cuatro días, como leal escudero de Jordan -al menos, sobre la cancha-.

"Si eres el mejor, ¿necesitas decirlo?", se preguntaba en la noche de Reyes de 2019. Y en el balcón del All Star que ha paladeado el debut de Luka Doncic, la mano derecha del mesías de aquellos Bulls de los 90 ha ampliado su apreciación. Dando un golpe bajo a King James. "Cuando miro a LeBron, no es lo que Michael era como jugador. Ni siquiera es lo que Kobe Bryant era como jugador. Entonces, cuando se habla de tratar de comparar el instinto de Michael (Jordan), su capacidad de hacerse cargo de los partidos, su necesidad de querer tener el último tiro... LeBron no tiene ese gen. Eso no está en él. Y Kobe tiene ese gen", subrayó, corroborando un discurso ampliamente compartido entre los jugadores. El jugador de Ohio puede ser mas completo, pero no tan decisivo.

Y, en este corrillo de comparaciones se ha querido colar también Kevin Durant. No ha llegado a nominarse como uno de los mejores de siempre, ni a decirse legitimado para mirar a los ojos a Jordan, pero sí ha confirmado que sigue su razonamiento de los anillos como elemento objetivo de análisis y en ese sentido se siente con la potencialidad de acabar hablándole al mito de tú a tú. En su vitrina lucen dos anillos, dos MVP de las Finales y un MVP global. Se ha subido a la ola de los Golden State Warriors triunfales a tiempo y en este curso espera festejar su tercer campeonato. Con 30 años (cuatro menos que LeBron).

El 1 de enero le esputó a NBC Sports Bay Area que "voy a asegurarme de ganar el máximo dinero posible. Ese el plan, forrarme: jugar al baloncesto y acumular dinero”. Es conocido que en 2017 perdonó dinero para mantener la plantilla colosal del conjunto de Oakland, pero ya no va a esperar para asaltar la banca. Dos días antes de recalcar esta perspectiva de su inminente condición de agente libre, 'Durantula' expuso a Yahoo Sports que "he llegado a la conclusión de que la gente odia el hecho de que juegue para los Warriors y que sea tan bueno jugando al baloncesto. A la gente no le gusta esa combinación".

"Esto se pone de manifiesto con los celos y la envidia. Incluso a través de comentarios ingeniosos en los medios de comunicación: simplemente no pueden soportar que alguien como yo tenga tanto éxito de una forma que no les gusta. No es mi culpa que te moleste cuando digo algo, es que ya tienes algo dentro contra mí. No importa lo que diga o cómo lo diga, va a ser un problema si no están de acuerdo porque simplemente no les gusto", recalca un jugador que se siente infravalorado. Que nota que no se le tiene en cuenta como un exponente de rango legendario y lo merece. Su principal merma en la candidatura a esta percepción en la opinión pública es la misma que la de Harden: no forman parte de la élite defensiva. Michael Jordan fue Mejor Defensor del Año una vez. Y compiló 5 MVP, seis MVP de las Finales, 10 títulos de máximo anotador y nueve apariciones en el Mejor Quinteto Defensivo. Otra época. Otro jugador.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.