www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Novela

Sakaya Murata: La dependienta

domingo 10 de marzo de 2019, 20:09h
Sakaya Murata: La dependienta
Ampliar

Traducción de Marina Bornas Montaña. Duomo. Barcelona, 2018. 176 páginas. 16, 80 €. Libro electrónico: 9,99 €.

Por José Pazó Espinosa

Sayaka Murata es una escritora japonesa de 39 años. Es, quizá, la escritora más laureada de la última década. Tiene en su poder el premio Gunzo de nuevos talentos, el premio Yukio Mishima, el Noma, y el Akutagawa. Con una obra relativamente breve, se ha convertido en la revelación de los últimos años. Además de escritora, Sayaka Murata ha sido dependienta en konbini, tiendas como el Seven Eleven japonesas en las que se vende de todo y están muchas veces abiertas toda la noche. Ella misma afirma que gran parte de su inspiración ha venido de la observación de la gente en su trabajo.

Las konbini emplean sobre todo a trabajadores temporales, muchas veces estudiantes. Es lo que en japonés se llama arubaito del alemán arbeit, trabajo. El arubaito es cualquier trabajo temporal, y se lleva a cabo sobre todo en tiendas, restaurantes y demás empresas de servicios. Está casi siempre asociado a la juventud o a una situación de precariedad laboral o vital. No suele ser un fin en sí mismo. Excepto para la protagonista de La dependienta, la última novela de Murata que acaba de publicarse en español.

El libro en el japonés original se llama Konbini ningen que vendría a traducirse como “Gentes de los konbini”. Y de eso va la novela, de personas que, en contra de lo que dicta la sociedad, han decidido quedarse ahí, en ese nivel de precariedad y de huida de las convenciones. La protagonista es una mujer que empieza ya a entrar en la madurez pero que, sin embargo, ha decidido no casarse ni tener una relación de pareja seria y mucho menos hijos, algo que implica una condena social para un japonés tradicional, sea mujer u hombre.

La novela se basa en esa extrañeza y en la temporal asociación de dos personajes que huyen de las imposiciones de la sociedad y se refugian en la protección y el anonimato que les ofrece un trabajo sin más pretensiones que la supervivencia. El problema de la novela es que llegamos a esa simbiosis, interesante y divertida, tras cien páginas de incesantes diálogos que tienen una utilidad cuestionable. La obra podría haberse resuelto seguramente como una narración breve, y le sobra peso inicial, alargamiento en los prolegómenos. Además, no tiene capítulos ni particiones de ningún tipo, lo que contribuye a la sensación de que todo ese magma de diálogos se encamina a una simple situación que se podía haber presentado antes y más simplemente

Pero una vez presentada la situación, Sayaka Murata pone sobre el tapete cuestiones muy interesantes: la renuncia al sexo, el abandono de la pareja como forma de vida, la protección que ofrece la mediocridad laboral y económica, signos todos de un siglo que se nos vendrá encima. Porque lo que ocurre en Japón acaba siempre ocurriendo en Occidente, aunque sea con otro nombre. Solo por eso, esta pequeña novela puede complacer a un espíritu curioso que sepa aceptar cierta rudeza inicial del camino.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.