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EL RACISTA TORRA PIDE A SÁNCHEZ 1.400 MILLONES DE EUROS QUE DESTINARÁ EN PARTE AL SECESIONISMO

miércoles 27 de marzo de 2019, 12:19h
El prófugo Carlos Puigdemont, el racista Joaquín Torra, presidente títere de la Generalidad, el encarcelado...

El prófugo Carlos Puigdemont, el racista Joaquín Torra, presidente títere de la Generalidad, el encarcelado Oriol Junqueras y el pobre Arturo Mas despilfarraron el dinero público, aportado en proporción considerable por el Estado, en financiar el proceso independentista, abriendo “embajadas” en medio mundo, financiando medios de comunicación públicos y privados, subvencionando insólitas agrupaciones secesionistas y pagando a precio de oro -dicen que hasta 550.000 euros- a observadores extranjeros con el fin de que certificaran la “opresión” que sufre el pueblo catalán.

El Gobierno de Mariano Rajoy, primero, y el de Sánchez, después, han aportando cantidades gigantescas de dinero para la sostenibilidad del Govern catalán, dedicado a quebrantar la unidad territorial de España, que es la clave de la Constitución aprobada abrumadoramente por la voluntad libremente expresada por los españoles y, entre ellos, por los catalanes.

En los últimos días, el Tribunal de Cuentas y varias investigaciones periodísticas han denunciado el escándalo del derroche de los dirigentes secesionistas en favor del proceso de independencia. El presidente marioneta Joaquín Torra exige ahora a Pedro Sánchez que le ingrese 1.400 millones de euros más, con argumentos retorcidos y falaces. Torra es carne de presidio y está bordeando la ley desde hace muchos meses. Ha escrito, desde su racismo visceral, que “los españoles son bestias carroñeras, víboras, hienas con una grave tara en el ADN”. Dedica el 99% de su tiempo a trabajar en beneficio del separatismo catalán y sus desafíos y vejaciones son permanentes. Solo abre la boca para humillar a España. Se beneficia de que Pedro Sánchez ha necesitado los escaños secesionistas para mantenerse en el poder y de que las encuestas auguran que la situación tal vez no cambie después de las elecciones del 28 de abril.

El Gobierno Sánchez, por cierto, todavía no ha dicho no a la exigencia de esos 1.400 millones de euros que el racista Torra dedicará, al menos en parte, a su obsesión secesionista.