El ciclista español ha vuelto a ganar tras un aó y el colombiano está brillando en Cataluña.
Mikel Landa ha vuelto a paladear la sensación de la victoria casi un año después de su último triunfo en la Tirreno Adriático. Ha sido esta semana, en la tercera etapa de la Semana Coppi e Bartali, toda vez que ha superado una fractura de clavícula. En cualquier caso, el corredor del Movistar está en pleno proceso de ascenso de cara a la próxima edición del Giro de Italia, una carrera en la que parte en la nómina de favoritos, por más que haya declarado que su objetivo es lucir en el Tour de Francia.
"He superado lesiones muy graves, la última en la Challenge de Mallorca con fractura de clavícula, el pasado mes de enero y cuesta mucho volver. El año pasado acabé la temporada igual y empezar otra vez así ha sido complicado", ha reflexionado el vasco. Y de inmediato ha señalado que "gracias a esta victoria todo será más llevadero, me da confianza, sé que estoy en el buen camino y a tiempo de hacer un buen Giro". Sin duda, necesitaba recuperar la autoestima ganadora.
"Max Sciandri y los otros directores confían más en mí que yo en mí mismo. Ven que entreno bien, pero el ciclista siempre tiene un poco de miedo al pelotón. Desde el comienzo de esta carrera me ha apoyado, ha organizado el equipo a mi alrededor y ahora estamos disfrutando todos", reconoció un vitoriano que se sabe examinado desde que llegó a la plantilla dirigida por Eusebio Unzué. Tiene que demostrar en la carretera que merecer ser jefe de filas por delante de Nairo Quintana para acceder a un papel preferencial en la Grande Boucle.
Resultando este cambio de roles en el equipo improbable, al menos Landa recupera sensaciones. Así ha visto su victoria en territorio transalpino, ese que fiscalizará su ambición en unas semanas. "Desde el último puerto hasta meta me vi bien, estaba tranquilo porque detrás tenía bastantes compañeros. Así que confiaba en que podíamos llegar, lo único que quería era tener la oportunidad de disputar la etapa", comentó sobre el guión de su triunfo. Parece estar de vuelta y cumpliendo los plazos para apuntar al podio de la Corsa.
El otro gran candidato al título en el Giro se llama Egan Bernal. Es el actual ganador de la general de la París-Niza y está compitiendo en esta semana en la Volta a Catalunya. Este colombiano de 22 años, que explotó en 2018 como gregario de Chris Froome, ha arrancado el estatus de jefe de filas para la carrera italiana por parte del Sky y está corroborando su calidad en el asfalto catalán. No obstante, viene de haber dado espectáculo en la etapa reina de la prueba, en la que sólo fue superado (al esprint) por Adam Yates (Mitchelton-Scott).
"Me siento bien, estamos trabajando bien, siempre pensando en el Giro. Obviamente he conseguido llegar a un buen pico de forma en este tramo de la temporada, si bien estaba un poco asustado por las caídas que sufrí el año pasado", comentó el decimoquinto del pasado Tour (con 21 años y en la labor de gregario). Ha sufrido una aparatosa caída en la Clásica de San Sebastián, quedando fuera de juego en el final del pasado curso, pero aparenta estar reestablecido al completo.
"Estaba un poco asustado pero yo creo que las caídas me sirvieron para aprender y ahora estoy muy contento", expuso antes de afrontar la etapa con final en La Molina, cita en la que volvió a dar la cara con suficiencia. Eso sí, se sabe temido y vigilado, por lo que no suelta la prudencia en el diagnóstico de lo venidero. "Es normal que si me ponen una crono contra un Tom Dumoulin, evidentemente voy a perder tiempo, es algo de física, pero también es verdad que no voy mal escalando. Así que es una por otra", desglosó sobre el recorrido del Giro.
"Son 21 días de carrera y yo tengo solo 22 años y tampoco puedo estar triste, preocupado o con presión porque Tom Dumoulin me meta dos minutos en una crono", reconoció Bernal, quien se siente complacido al "tener la tranquilidad de ir a una carrera World Tour y saber a lo que me voy a enfrentar". Es la perla que más promete en todo el panorama internacional y afirma que en la Volta, en la que está bregando con Adam Yates, Nairo Quintana (Movistar) y Miguel Ángel López (Astana), "estoy sintiéndome bien, el equipo también está muy bien". Tras ganar en el Tour de California y el Tour de Colombia en 2018, le toca dar el salto a los focos principales de este deporte.