Se registró una plusmarca de triples dentro de la liga de baloncesto española.
Este fin de semana ha visto cómo los líderes del campeonato español respondían a las expectativas en sus respectivos compromisos. Con los deberes hechos en la Euroliga, el Barcelona se dispuo a defender la condición de puntero ante el Cafés Candelas Breogán. Y de Lugo se trajo un 75-92 que le solidifica con 22 triunfos en 26 jornadas. Apoyados en la defensa impuesta por Pesic, destacarían Ante Tomic, Chris Singleton y Víctor Claver. Los gallegos no pasarían del tercer cuarto y quedan abocados al sufrimiento, pues siguen en la pelea po la permanencia.
El Real Madrid también ganaría. Con la máxima preocupación colocada en la recuperación de Sergio Llull, a los merengues les saldría en este día otra lesión, la de un Rudy Fernández golpeado. Mas sacaría la victoria de su visita a la cancha de un Herbalife Gran Canaria que planteó una guerra de guerrillas al coloso. Alzarían los brazos los pupilos de Pablo Laso, aunque sólo anotaron 27 puntos en los dos cuartos iniciales. El 71-77 final estuvo determinado por el magnetismo de Facu Campazzo (10 puntos en el tramo postrero).
Y el tercer clasificado, el Baskonia, celebró su acceso a las eliminatorias de la máxima competición continental doblegando al UCAM Murcia. También le tocó jugar fuera de casa y, para más inri, en una plaza que se le ha atravesado tradicionalmente. Únicamente habían ganado en territorio murciano en uno de sus últimos cinco eventos, por lo que necesitaban personalidad y concentración. Y las expusieron para dominar el juego y cosechar el 75-86 definitivo. Los vitorianos se reamirmarían, pues, en el podio de la ACB.
Por detrás siguen persiguiendo su mejor forma el Unicaja y el Valencia Basket. Los malagueños se amarraron al cuarto peldaño gracias a la sobresalientre actuación que deparó una paliza al Divina Seguros Joventut (88-63), con Alberto Díaz (16 puntos) y el tino desde el triple como notas protagónicas. Y los valencianos, por su parte, se deshicieron el viernes de un MoraBanc Andorra que avnetajaba a sus rivales por 10 puntos en el terce cuarto. Remontarían los taronja con un parcial de 5-16 liderado por Guillem Vives y Bojan Dubljevic. Los andorranos tuvieron el tiro del triunfo, pero Andrew Albicy falló el triple sobre la bocina y cayeron por 72-73.
Asimismo, el Baxi Manresa pudo escapar del Iberostar Tenerife (91-87), neutralizando el veneno visitante desde el tiro de tres y recuperando el 'basket average'. Y el Tecnyconta Zaragoza dio buena cuenta del Monbus Obradoiro por 84-87, en otro final de partido apretado. Los aragoneses -que miran a los playoffs- superaron a los gallegos -casi salvados- por mor de la buena gestión de la ventaja que cosecharon en el inicio del último cuarto.
Por último, en la pelea por seguir en la élite de la ACB se vivieron momentos intensos. El más destacado, sin duda, es el que se detonó en el duelo celebrado en la cancha del GBC. Allí, el Delteco Gipuzkoa Basket firmó una remontada histórica ante Estudiantes: levantó una desventaja de 24 puntos para acabar ganando el partido con una entrada en ignición en los dos cuartos finales. Lo nunca visto en ACB desde 1983. Así, los donostiarras tomaron oxígeno y confianza de cara a la difícil labor que les queda para salvarse desde la posición de colista. Y el San Pablo Burgos batió al Montakit Fuenlabrada por 99-76, en un envite en el que sólo hubieron de vigilar a Luka Rupnik.
Esta jornada, en otro orden de cosas, será recordada por haber acogido una plusmarca de 188 triples en nueve partidos. Una barbaridad pionera en la competición que depararía un promedio de 20,9 triples anotados por partido. La bandera de esta sensacional cifra anotadora la portaron los 20 tiros de tres que se detonaron en el MoraBanc-Valencia y los 31 del Delteco GBC-Movistar Estudiantes. La marca superada, de 187 triples, correspondía a la vigésima tercera jornada y en la duodécima del pasado curso.