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BIEN POR CAYETANA

viernes 12 de abril de 2019, 11:18h
Cayetana Álvarez de Toledo se plantó con dos tacones en la Universidad de Barcelona, la UAB, hizo...

Cayetana Álvarez de Toledo se plantó con dos tacones en la Universidad de Barcelona, la UAB, hizo frente a unos centenares de estudiantes totalitarios que pretendían impedir su intervención y aplastarla, y demostró lo que exige la vida política seria: valor, coraje, determinación, claridad de ideas. Un diez para la nueva colaboradora de Pablo Casado. Ha hecho en Cataluña lo que Mariano Rajoy no supo hacer en siete años. Se ha ganado además la admiración de todos y ha demostrado el acierto de Pablo Casado al elegirla.

“Es la inteligencia -escribí en alguna ocasión- Es la sagacidad. Es el buen sentido. Es la solidaridad para sufrir con el dolor de los demás. Es la sencillez. Es el pensamiento equilibrado. Es la moderación y la prudencia. Es el servicio permanente a la causa de la libertad. Siempre pensé que Cayetana Álvarez de Toledo terminaría dirigiendo un gran periódico nacional. Pero la pobrecilla es mujer tan ingenuamente generosa que ha decaído hasta instalarse en el ejercicio de la política. Lástima. La clase política española no se distingue solo por la voracidad económica y la corrupción, sino, sobre todo, por la mediocridad. Es mansurrona y lanar. “… vuelven muchos hombres -escribió Ortega y Gasset- a sentir nostalgia del rebaño. Se entregan con pasión a lo que en ellos hay de ovejas. Quisieran marchar por la vida bien juntos, en ruta colectiva, lana contra lana y la cabeza caída”. Buscan al carnero adalid y a él se entregan rendidamente para salir en la foto y acceder al pesebre y al pienso”.

Y añadía: “Cayetana Álvarez de Toledo será siempre en política mujer independiente, oveja descarriada. Escribe como los ángeles. Es importante lo que dice en sus artículos. Pero también cómo lo dice. Esparce belleza literaria a través de la palabra. En el año 2014 escribió un artículo en el Financial Times en el que brillaba su talento para exigir a Mariano Rajoy: “No hay nada más noble, más decente o más necesario que la defensa de los derechos y libertades individuales frente a los sueños asfixiantes del nacionalismo. Hoy en día están fuera de lugar la ambigüedad o el silencio. La cuestión del separatismo es un problema profundamente europeo que exige una respuesta clara”. Su presidente le respondió con la máxima arriólica, bajo la sombra de los tres monos de Nikko: “No hay que hacer nada porque el tiempo lo arregla todo y lo mejor es tener cerrado el pico”. Un año después, Rajoy, que disponía de 186 diputados en el Congreso, se quedó en 123. Fue el castigo del elector a su insensata política frente al secesionismo catalán”.