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Ferran Adrià, Doctor Honoris Causa por la Universidad de Aberdeen
viernes 01 de agosto de 2008, 16:31h
La propuesta se originó en el Centro de Pensamiento Moderno de Aberdeen y en la exposición de motivos por la que se le concede la distinción se señala que “Ferran Adrià es mucho más que uno de los más grandes cocineros jamás habidos. Verdaderamente es un genio, un pensador destinado para renovar la conexión entre la alimentación intelectual y la sensorial, de una manera que está en el proceso de cambiar para siempre nuestro entendimiento sobre nuestra relación de cocinar y de comer”.
También se indica que “existe una clara conexión entre el trabajo de Adrià y las distintas tendencias artísticas y filosóficas del siglo XX, desde el surrealismo hasta la nueva crítica del movimiento teórico de deconstrucción. Por ello, al enfrentarse con la extraordinaria obra de Ferran Adrià, es totalmente pertinente utilizar términos de la teoría literaria, artística y filosófica”.
Comparado con Picasso o Dalí
En el acto de entrega del galardón, Chris Fynsk, director del citado Centro de Pensamiento Moderno escocés, dijo que “su obra representa un hito en la cocina contemporánea, lo que significa que ha cambiado los parámetros por los que comprendemos y juzgamos esa práctica fundamental que es la preparación de la comida. Por eso, Adrià es comparado muchas veces con los grandes artistas españoles del siglo XX, como Picasso o Dalí”.
Y añadió que “en todo lo que ha emprendido como artista, como científico, como empresario, y también como chef, Ferran siempre ha ejercido la más brillante reflexión crítica y ha alterado incluso los parámetros del dominio del arte”.
Recordemos también que, más allá de las recientes polémicas locales, Ferran Adriá ha revalidado, por tercera vez consecutiva, la condición de restaurante número uno del mundo para ElBulli, según el “ranking” de la revista británica The Restaurant y que ya fue saludado como un “genio artístico” el pasado año al ser elegido para participar en la Documenta de Kasel, en Alemania. Por ello, convirtió una de las mesas de su restaurante ampurdanés en un singular “pabellón” artístico.
Algunas de sus últimas creaciones.
En mi última cena en El Bulli tuve la oportunidad de probar entre otras cosas, “lulala”, nori-Trias, orquidea de pasión, bombones de piñones y chocolate, creps de Pekín, moshi de gorgonzola, nata-LYO, leche de búfala, tendón de ternera, ravioli de ajo negro, la piñonada, nenúfares, rabo de cochinillo, espárragos con miso, ortiguilla de mar, canapé de caza, guisantes 2008 o “abalone”.