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PRIMER DEBATE ELECTORAL

Casado y Rivera acorralan a Sánchez por sus cesiones a los separatistas y su gestión económica

Los principales candidatos a la Presidencia del Gobierno en las elecciones generales, Pablo Casado (PP), Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (Cs) y Pablo Iglesias (Unidas Podemos).
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Los principales candidatos a la Presidencia del Gobierno en las elecciones generales, Pablo Casado (PP), Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (Cs) y Pablo Iglesias (Unidas Podemos). (Foto: EFE)
martes 23 de abril de 2019, 14:57h
Los lideres de PP y Cs supieron silenciar al presidente del Gobierno, Iglesias fue el más brillante y Sánchez acabó siendo el más encorsetado.

No ha colmado las expectativas el primero de los dos debates electorales que han de servir para tratar de convencer al buen número de indecisos que todavía no saben a quién dirigir su voto y en el que los cuatro candidatos han comparado sus modelos de país con propuestas ya conocidas. Nada nuevo en materia programática en un encuentro en el que se ha echado en falta alguna idea sorpresa.

No han llegado a los 100 minutos previstos de debate entre el que tiene mucho que perder y los que tienen mucho que ganar y en donde lo que ha quedado claro es que ninguno quería “meter la pata”. Lo que sí se ha evidenciado ha sido el tremendo nerviosismo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acorralado argumentalmente por los líderes de PP y Cs, Pablo Casado y Albert Rivera, que han incidido en la nefasta gestión económica y, sobre todo, las cesiones a los separatistas.

Un tranquilo, moderado y por momentos brillante Pablo Iglesias se ha dirigido principalmente a los suyos, y, si bien ha defendido a Sánchez de los ataques de la derecha, también ha mandado duras críticas al jefe del Ejecutivo "por sus promesas incumplidas" y no aclarar ni va a pactar con Cs.

En lo que para muchos ha sido el verdadero comienzo de la campaña electoral, el primer minuto ha sido para Albert Rivera, que ha iniciado su intervención con un recuerdo para las víctimas fallecidas en el atentado en Sri Lanka, pero rápidamente ha dicho que “estamos en este debate de milagro”, aunque, finalmente, “la democracia se ha impuesto”. Por eso ha reprochado a Pedro Sánchez intentar que este debate no se celebrara y ha pedido por ello también la dimisión de la administradora única de RTVE, Rosa María Mateo. Además, el líder de Cs ha sido claro al decir que Sánchez “lleva en la cara la palabra indulto” para sus socios catalanes.

Ha continuado Pablo Iglesias, que ha empezado pidiendo que se regulen los debates en RTVE para que sean obligatorios porque son más importantes que “la propaganda electoral”. Ha dado las gracias por ello a los trabajadores de la televisión pública por la defensa de su independencia. El candidato de Unidas Podemos ha reclamado después discutir de propuestas “sin insultos, sin monólogos para que la gente pueda decidir su voto”.

El tercer minuto inicial ha sido para Pedro Sánchez, que ha empezado distinguiendo entre la historia que contará la derecha, en la que “todo iba maravillosamente bien hasta que los malvados socialistas presentaron la moción de censura” y la del presidente del Gobierno y candidato del PSOE, que ha puesto “rumbo a la justicia social” en diez meses. Pedro Sánchez ha planteado “si queremos que España siga avanzando o retroceda”.

En un debate para disipar dudas, Pablo Casado ha intentado dejar constancia de que el PP es el partido que arregla la economía y se ha presentado como “única alternativa” a un Gobierno socialista. Así, ha dicho que lo único bueno del desastre de las políticas de izquierdas de José Luis Rodríguez Zapatero que está aplicando Sánchez es que “tiene remedio” y el PP está dispuesto a “echarse a España a las espaldas” para sacarla de la crisis. Ha lamentado que se ha llegado “a este punto” por una moción de censura cuando se estaba creando empleo, bajando impuestos y juzgando a los “golpistas” catalanes. Ha advertido de que “quizás por eso Torra y Otegi apoyaron la moción de censura y quizás, por eso, le volverán a apoyar si suman”.

Política económica, fiscal y empleo

El debate ha estado dividido en cuatro grandes bloques y en Política económica, fiscal y empleo, Sánchez ha hablado de desigualdad en la época del PP y ha subrayado que en 10 meses han tratado de “conciliar crecimiento económico con justicia social”, y lo han hecho, ha dicho, “a pesar de los bloqueos del PP y Cs”. Por eso, ha aclarado, aprobaron todas sus medidas mediante los reales decretos leyes en los “viernes sociales”. Esa ha sido la justificación en adelante del presidente del Gobierno de toda su política fiscal. Recurso débil para un jefe del Ejecutivo nervioso e incómodo.

En este mismo bloque, tras ser acusado por el líder del PP de que se estaban destruyendo al día 6.800 empleos, el presidente del Gobierno ha pedido “un detector de verdades” con el que rebatir a Casado y Rivera en materia económica. Pero Casado ha sido claro al respecto: “Cuando entra el PSOE por la puerta el empleo sale por la ventana”.

Por su parte, Rivera, que ha vuelto a alegrarse de que se acabe el bipartidismo y los viejos discursos de la derecha y la izquierda, se ha centrado en la “política fiscal bolivariana” que propone el líder de Podemos, y ha recordado que “votar a Sánchez y a Iglesias es lo mismo, votar al pasado”. El candidato de Cs también ha tenido en este apartado palabras para el PP, a cuyo representante ha reprochado cómo ha acabado el responsable de su milagro económico, en referencia a Rodrigo Rato: “¿Sabe dónde está el milagro económico del PP? En la cárcel”. A pesar de ello, Rivera ha tendido la mano al PP, pero ha advertido a Casado de que si quieren llegar a un pacto de Gobierno, habrá que bajar los impuestos.

El líder de Podemos, sin embargo, ha puesto el foco en la política fiscal que se hace en Europa, que tiene una mayor presión que la española. Por ello, ha lamentado que España esté todavía “lejos en justicia fiscal”. Y en cualquier caso, todo pasa, ha explicado Iglesias, por "bajar el IVA a los productos de primera necesidad” y al tiempo “los bancos tienen que pagar” y también “los grandes priviliegiados”.

El PP y Ciudadanos se han mostrado partidarios de bajar de manera generalizada los impuestos, así como de erradicar algunos, como el de Sucesiones, de Donaciones o de Actos Jurídicos Documentados. Casado ha anunciado su compromiso de crear dos millones de puestos de trabajo durante la próxima legislatura gracias a la “mayor revolución fiscal de la historia”, a suprimir los impuestos de Sucesiones y en “bonificar el ahorro”. Rivera ha abogado por emprender las reformas que no hicieron ni el PP ni el PSOE: un pacto educativo, contratos indefinidos y reforzar la protección de los autónomos.

Iglesias ha sacado la Constitución para defender la proporcionalidad y ha vuelto a pedir al próximo Gobierno que exija a los bancos devolver los 60.000 millones que les prestaron los ciudadanos.

Política social y pensiones

Los vientres de alquiler y el aborto han salido a relucir en el bloque de política social a cuenta del PSOE. Así, Pedro Sánchez ha advertido al líder del PP de que “el vientre de las mujeres no es un taxi” y al de Cs que el vientre de una mujer “no se alquila”. Rivera le ha respondido que si habla de gestación subrogada es un “carca y es muy antiguo”. Le ha pedido igualmente al presidente del Gobierno que “no decida por las mujeres”.

Pero Sánchez ha seguido criticando a Casado por proponer, para mantener las pensiones, que las mujeres no aborten. El líder popular le ha contestado que esa propuesta es “completamente mentira” y que se trata de una ‘fake new’. Ha aprovechado su turno, además, para acusar al candidato del PSOE de tener “cara dura” por hablar de revalorizar las pensiones cuando fue aprobada por el Gobierno del PP: “Cómo puede tener usted tanta caradura, si usted no tiene presupuestos, si lo hizo el PP”.

El presidente del PP le ha recordado a Sánchez que no puede “dar lecciones de política social” cuando el PSOE sumió a España en una crisis que generó “tres millones y medio de parados”.

Política territorial

Uno de los momentos clave del debate ha sido cuando los líderes del PP y Cs han exigido al presidente del Gobierno que diga pública y claramente si indultará a los dirigentes independentistas que están siendo juzgados por el procés si son condenados. Sánchez ha intentado esquivar el tema y ha respondido parafraseando a Felipe González cuando decía “no puede haber ni indulto ni negación preventiva de un indulto antes de una sentencia firme”. Ha pedido, acorralado nuevamente, que respeten la separación de poderes y que dejen trabajar al Tribunal Supremo.

Casado ha dado por hecho que el presidente va a indultar a los independentistas porque “ya ha pactado” y Rivera ha sido más contundente al asegurar que Sánchez ha acordado “indultos a cambio de escaños”. Pablo Iglesias, en defensa de Sánchez, ha criticado que insistan en la pregunta, pero sí ha reiterado su pregunta de si el PSOE va a pactar con Cs. El presidente del Gobierno no le contestó.

Al respecto de los acuerdos con Bildu para aprobar los decretos leyes, Sánchez ha criticado a Casado por acusarle de preferir las “manos manchadas de sangre” y le ha recordado que su partido ha votado con esta formación hasta 127 iniciativas en el Parlamento Vasco. Del mismo modo, Casado y Rivera han acusado a Sánchez de haber puesto en riesgo la unidad de España con tal de mantenerse en el poder y el presidente ha defendido un país “en el que caben todos”. Al final, ha contestado que “no va a haber ni referéndum de independencia ni independencia, ni se permitirá la quiebra de la Constitución”.

Casado ha prometido que si gobierna aplicará la Constitución en Cataluña y el Estado recuperará la gestión de las cárceles. Rivera, por su parte, ha sacado una foto en la que aparece Sánchez con Quim Torra: “A mi me duele España y que se rompa Cataluña”. Ha reprochado, además a Sánchez que pacte con quien llama a los españoles “bestias taradas”. En los mismos términos, Iglesias ha dicho que también “le duele España”, pero por la precariedad y los bajos salarios. Y ha afirmado: “Claro que España es plurinacional y la convivencia no se puede recuperar con agresividad”.

Minuto de oro

Para terminar, los intervinientes han dispuesto de un minuto sin interrupciones para decir lo que creyeran más conveniente:

Pablo Casado ha pedido el voto a los electores porque tiene “el mejor programa electoral” para “servir a las familias y a España”. Ha recordado de que hay que “unir esfuerzos en la única alternativa, que es el PP”, frente a un Gobierno de la izquierda con los “independentistas y batasunos”. Ha concluido con que el PP es “un valor seguro”.

Pablo Iglesias, muy moderado en las formas todo el debate, ha dicho que “la política sirve para cambiar las cosas” y ha pedido “una sola” oportunidad para gobernar, “y si después de cuatro años no hemos conseguido cambiar las cosas, no nos voten nunca más”. Ha terminado con que “las cloacas del Estado” se montaron para que Podemos no llegase al gobierno.

Albert Rivera ha jugado en su último minuto con los silencios (se quedaba callado) para señalar que “el silencio que se oye” es el “silencio cómplice” de Sánchez cuando los independentistas “quisieron romper Cataluña”. Ha dicho que el próximo 28 de abril, los españoles van a decir “basta” al Gobierno socialista.

El último en intervenir ha sido Pedro Sánchez, que, sin agotar los 60 segundos a los que tenía derecho, ha llamado a los españoles a hacer el 28 de abril una “enorme moción de censura contra la desigualdad, la corrupción y la crispación como forma de hacer política”. Ha dicho que hace diez meses presentó una “moción de censura que cambió el rumbo del país” y ha llamado a seguir apostando por esa “España que avance”.

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