www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

FÚTBOL

Marcelo Bielsa y la cristalina cordura detrás de 'El Loco'

lunes 29 de abril de 2019, 20:20h
El técnico argentino ordenó a sus jugadores dejarse anotar un gol y perdió el ascenso directo a la Premier League.

Marcelo Bielsa dio este domingo una vuelta de tuerca a la imagen que le acompaña. Este fue el caso: ordenó a sus jugadores que se dejaran anotar un gol para corregir lo que consideró una injusticia del partido que estaba disputando, resultando el envite en un empate que negó al Leeds United que entrena la posibilidad de ascender a la Premier League de manera directa. Claro, este proceder ha dado la vuelta al planeta, coronando el pelaje del personaje.

El relato de lo acontecido señala que el Leeds anotó un gol cuando un rival, del Aston Villa, estaba rendido sobre el césped. La diana de Mateusz Klich, uno de los descubrimientos del técnico argentino, se confirmó al tiempo que algunos de sus contrincantes se habían parado, esperando a que el Leeds tirara el cuero fuera para que se atendiera al jugador lesionado. El tanto subió al marcador y se desató una algarada sobresaliente en lo que se contempló como ua falta de juego limpio.

Bielsa reaccionó con determinación. Se dirigió a sus subordinados para que permitieran al Villa anotar el empate. Esto es, facilitar al rival que sellara las tablas en la cuadragésima quinta jornada de la Championship (Segunda División inglesa), en un duelo trascendental para el futuro y las aspiraciones de ascenso del Leeds. Pues bien, todos sus fubolistas aceptaron salvo Pontus Jansson, mas Albert Adomah anotó el 1-1 sin oposición, ya que el portero Kiko Casilla había dejado el arco vacío.

No se anotarían más goles. La ventaja neutralizada por propia voluntad del entrenador lationamericano permitió escapar al Sheffield United en lo alto de la tabla. Este club acompañará al Norwich City en el ascenso directo a la Premier. El Leeds, tercer clasificado, quedó abocado a competir en un punzante playoff de promoción en el que ya tiene la plaza certificada el propio Aston Villa -entrenado por John Terry- y el West Bromwich Albion. A la espera de que Derby County y Middlesbrough diriman la plaza final en la jornada postrera del calendario.

En todo caso, el conjunto de Ellan Road ha sido víctima de la dignidad de su entrenador. Bielsa ha acaparado todos los focos de los medios de comunicación deportivos británicos por un gesto de 'fair play' que, si bien ya se había visto, nunca se había puesto en práctica en un partido de tal calado e importancia. El protagonista atendió a la televisión oficial del campeonato en una beve entrevista al término del encuentro. Para comentar lo sucedido.

Le fue preguntado si, vista la consecuencia de su decisión, le parecía acertado haber regalado un gol al Villa. "No se lo regalamos. Se lo devolvimos", contestó antes de especificar que "los hechos fueron los que se vieron. La interpretación de los hechos la expresamos a través de la conducta, de la decisión que tomamos". Durante el partido, el equipo rival había tirado la pelota fuera cuando un jugador del Leeds quedó tendido en el tapete. De ahí la indignación cuando el Leeds anotó en una circunstancia parecida. "El fútbol inglés es reconocido en su lealtad deportiva. Por esto, yo no soy el que debe expresarse sobre deportividad en un lugar en el que esa forma de actuar es un valor", arguyó ante el halago del periodista ante la valiente y justa decisión tomada, antes de marcharse.

Desde su aterrizaje en el intento por reconstruir al Leeds y llevarle de nuevo a la élite del balompié inglés, Bielsa se ha mostrado respetuoso y entusiasmado por los rituales y la atmósfera que roda a la competición en las islas británicas. Lo ha hecho con prudencia, humildad y voluntad de aprendizaje y adaptación. Teniendo que matizar algunos puntos de su libreto para amoldarse al estilo aéreo y físico que ese estila en esa región geográfica futbolítica. Llegando a disculparse por haber tratado de estudiar, in situ, a uno de sus contrincantres. Mandó a un asistente a espiar un entrenamiento del Derby County entrenado por Frank Lampard. Dentro de su reconocido modus operandi obsesivo de preparación de los partidos.

La seducción que emana este particular mentor argentino de entrenadores sigue vigente en Inglaterra. También en Francia, tras su paso reconstituyente por el Marsella y el no tan exitoso trago que vivió en el Lille. Marcelo sembró la semilla del que es hoy tercer clasificado de la Ligue 1, pero los jugadores devenidos en estrellas para el escaparate continental no atinaron con la meta rival durante la estancia del preparados americano. La pobre actuación del equipo llevó a la directiva a tratar de sacárselo de encima al primer movimiento en falso. Y cuando Bielsa viajó para ver a su emblemática mano derecha, Luis Borini, antes de su fallecimiento, le largaron del banquillo. Se había saltado el reglamento para despedirse de un amigo gravemente enfermo.

La integridad del mal llamado 'Loco', que acapara titulares este lunes por el costoso acto de 'fair play' en el Leeds, se entiende conociendo algunas de las anécdotas que ha protagonizado a lo largo de su trayectoria deportiva. En Chile, quizás en la cima resultadista de su currículo -sembró a la selección doble campeona de la Copa América-, recorrió el país dando conferencias, aglutinando fondos para dedicar al rescate de regiones de la nación que habían quedado asoladas por una catástrofe natural. Sin quedarse un céntimo. Por pura compasión, solidaridad y compromiso con su entorno.

Del mismo modo que entabló amistad con un sencillo regente de una tienda de ropa deportiva, con el que mantenía largas charlas, durante aquella etapa. Largas conversaciones que también mantuvo con una pareja de ancianos vascos, cuando entrenó al Athletic, en torno a chorizo, morcilla y algo de vino. O cuando se recluyó en el campo argentino tras el fracaso mundialista de 2002 y descubrió a un hombre destrozado por la vida al que le encargó, para darle sustento, que le preparara la comida cada día, a pesar de contar con su propia cocina en la finca en la que vivió durante meses. Digiriendo el dolor como argentino que supuso dirigir a un combinado potente pero atenazado, que cayó en la primera fase de dicha cita mundialista bajo su cargo. Ejerciendo como anfitrión del cineasta español Trueba, de Pep Guardiola o del triunfal seleccionador de hockey aregntino Sergio 'Cachito' Vigil.

Testimonio de su forma de ver la vida es la donación cuantiosa que rindió a Newell's, el club en el que le brotó su pasión por el fútbol. O la manera en la que acomodó como traductores en Marsella, Lille y Leeds a dos personas que bien podían ser contempladas como seres humanos discriminados por motivos raciales. O, también, cómo, pasada más de una década pidió perdón publicamente a Hernán Crespo por haberle explicado una mentira piadosa -bueno para el desarrollo del jugador- cuanto le tuvo en la Albiceleste. Su legado, como su filosofía vital y futbolística, excede a la lógica del triunfo o el fracaso.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.