La nadadora española prosigue el proceso de preparación mental y física para ese evento.
La nadadora más importante de la historia de España, Mireia Belmonte, no frena en el intento por ganar consistencia y dejar atrás los fantasmas que le han perseguidos en los últimos meses, en forma de problermas físicos y de ansiedad cuando arribaba la competición. La catalana se encuentra entrenando, dentro del programa preparatorio que está enfocado en el Mundial que este 2019 se desarrollará en la ciudad coreana de Gwangju. Porque ese es su objetivo primordial, siempre con los Juegos de Tokio 2020 en el horizonte.
"Es una competición interesante, bonita también porque hay gente que sale joven y que da sorpresas o que parece que va muy bien y luego al final no está al nivel que tiene que estar. Todo el mundo tiene los ojos puestos para ver qué sucede el año que viene", ha declarado al respecto este sábado, una jornada en la que ha atendido a los medios de comunicación en los diversos actos en los que ha participado, de acuerdo con la agenda extradeportiva que tiene una estrella de tal calado.
En el sentido de su enfoque del plan a seguir ya tiene fijado el grupo de competidoras a las que habrá de doblegar si quiere aumentar su impresionante cosecha de medallas. Ahora que atraviesa la plenitud física de su carrera deportiva desde el prisma anatómico. "Es año preolímpico y creo que es un año donde hay que estar arriba, porque las estadísticas desde hace muchos años dicen que quien gana una medalla en el Mundial suele estar en el podio de los Juegos. Hay que estar arriba y luchar con ellas", analizó.
Esto es, no hay tregua. "Me gustaría estar arriba en todas las pruebas. Sé que es muy difícil. Con igualar el resultado de Budapest 2017 me podría volver más que satisfecha a España", confesó. No se permitirá un periodo de inacción, ya que, según su planteamiento, la aproximación a los Juegos Olímpicos del próximo año ya ha arrancado. Por ello, cada detalle, cada entrenamiento y cada carrera cuentan. Y mucho. Más áun conociendo las malas pasadas que le puede jugar su mente.
En todo caso, proclamó lo siguiente al serle preguntado su estado actual: "Tengo mente y cuerpo para nadar rápido y hacerlo bien. Tengo que aprovechar el momento en el que estoy, poner las ganas y el esfuerzo. No soy un portento físico y cuando voy a competir me tengo que enfrentar a nadadoras con más cualidades físicas. Pero las mías son mentales, tener muchas ganas de trabajar, de superarme y de querer estar siempre ahí arriba".
"Cuando tengo un objetivo todo lo que haga será a favor del mismo. Hay veces que cuesta más levantarse pero el mejor momento del día es cuando acabas tu jornada, estás en la cama y sientes que no has podido dar más de lo que has dado", remarcó una estrella española a la que le gustaría ser abanderada en Tokio. Esa es la ilusión que ha reiterado en múltiples ocasiones, y también lo ha hecho en esta fecha de repaso global al presente y al futuro.
"Siempre dije que me haría muchísima ilusión ser la abanderada en Tokio. Aprovechando el tirón que tenemos las mujeres, y que hace muchos años que una mujer no lleva la bandera de España, me haría muchísima ilusión desfilar con la bandera. Todo el mundo dice que es muy bonito ver un estadio olímpico lleno de gente que está allí para verte y más si llevas tu la bandera. Se me pone la piel de gallina. Hubiera sido una apuesta muy bonita que una mujer llevara la bandera, un agradecimiento a la mujer por todo lo que hemos hecho por el deporte", arguyó.
Y comentó, siendo sincera, que no conoce los criterios por los que se dedice quién abandera a un país en una cita olímpica. "Explicártelo no te lo explican. Cada cuatro años se elige un representante y los criterios van cambiando. Yo por lo menos no los sé. Pero creo que quien tiene que llevar la bandera es quien mejor representa a los deportistas de la delegación y a todo el país que tiene detrás y que está en casa esperando para vernos competir", rubricó, compartiendo que sus referentes han sido Nina Zhivanevskaya y Michael Phelps.
Ha habido hueco, asimismo, para que Belmonte mostrara punto de vista sobre la igualdad entre hombres y mujeres. En su caso, en el ámbito deportivo. "Las mujeres siempre hemos estado ahí pero últimamente somos las que conseguimos más resultados y más medallas. Hay que aprovecharlo porque así reivindicamos que estamos ahí. En mi caso nunca he sufrido diferencia entre un hombre y una mujer por lo que estoy encantada de mi deporte. Pero en deportes mas mayoritarios hay más diferencia y creo que deberíamos igualarlo. Vamos en buen camino", sintetizó.
Y criticóo que "el esfuerzo lo hace igual un tenista que una tenista y no tendríamos por qué darle un premio diferente a una chica y a un chico. El esfuerzo es el mismo, ese es mi punto de vista". Por último, defendió iniciativas como la Carrera de la Mujer. "Es una carrera súper bonita. Es mágico. Verlo desde fuera es una pasada, ver como la marea rosa sale por la meta es precioso. La gente se lo pasa bien, hace deporte y reivindica el puesto de la mujer en la sociedad. Me parece una idea fabulosa", señaló, reseñando lo obligatorio de dar visibilidad a la valía de la mujer, también en el deporte.