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AUTOMOVILISMO

Indy500. El coche de Alonso no se reconstruye a tiempo y pierde un día de test

(Foto: Twitter: @McLarenIndy)

viernes 17 de mayo de 2019, 00:15h
El accidente sufrido por el español le ha arrebatado casi dos valiosas jornadas de entrenamientos.

El pasado miércoles, Fernando Alonso sufrió un grave accidente mientras desarrollaba la segunda jornada de entrenamientos para las 500 Millas de Indianápolis. El brete, afortunadamente, no tuvo consecuencias para el físico del piloto asturiano, que salió por su propio pie y fue capaz de relfexionar sobre lo sucedido instantes después. Primeros en las redes sociales y más tarde, atendiendo a los medios de comunicación en una breve intervención.

Pero no corrió la misma suerte su McLaren Indy número 66, que quedó destrozado. Escribió el asturiano, tras recomponerse del susto, lo siguiente: "Error de mi parte subestimando hoy la adherencia en el giro 3. Lo siento por el equipo y la gente que ahora tendrá que trabajar mucho. Lección aprendida. Volveremos con más fuerza por la tarde o mañana". Asumía el doble campeón del Mundial de Fórmula Uno la responsabilidad de siniestro.

Se disculpaba con su equipo Alonso, conocedor de los problemas que iban a tener los mecánicos de demás eslabones de la escuadra para poder reconstruir el coche a la mayor brevedad posible y, en consecuencia, para perder el menor tiempo de cara a esta sesión de entrenamientos que está destinada apurar los detalles antes de que sobrevenga la clasificación oficial, los días 18 y 19 de mayo. Esto es, este fin de semana. El margen de maniobra acababa de ser reducido al mínimo.

"Incluso si hubiese levantado el pie del acelerador a la entrada de la curva, no era suficiente. Perdí completamente el frontal. El muro vino demasiado cerca y con demasiada rapidez. Desgraciadamente, sucedió hoy y perderemos de nuevo un poco de tiempo", recalcó ante los micrófonos el asturiano, que está inmerso en el segundo intento de abordar la gloria en la legendaria carrera estadounidense, toda vez que se estrenara con poco éxito en 2017.

En ese mismo día, el del accidente, el español había completado 46 vueltas, llegando a una velocidad máxima de 362,799 kilómetros por hora que le colocaba en el puesto 18 de los participantes. El martes, en el debut en esta ronda de entrenos, venía de completar 50 vueltas al Motor Speedway de Indianápolis, llegando a marcar 360,754 kilómetros por hora y cayendo hasta el puesto número 32 debido a problemas eléctricos en el nuevo McLaren Indy.

Tomaría la palabra en este indigesto día de San Isidro el director deportivo de McLaren Racing, Gil de Ferrán. El que fuera ganador de este templo del automovilismo en 2003 expuso lo siguiente: "Creo que es clave estar tranquilos, valorar la situación de forma apropiada y diseñar un plan para seguir. Es una obligación para recuperarnos. Nuestro equipo es nuevo pero tiene mucha gente buena y experimentada, incluido Fernando que es un verdadero profesional". Y el Twitter del equipo anunció que estaría de vuelta en "poco tiempo".

Pues bien, el optimismo se ha ido desinflando con el paso de las horas. Este jueves Fernando Alonso no ha podido redondear ni una sola vuelta en el trazado. El accidente ha causado unos daños a su coche que lo han inutilizado durante un día y medio. Y eso es una pérdida de información grave para la candidatura del oventese a la ansiada 'Triple Corona'. En esta jornada tuvo McLaren que tirar del monoplaza de reserva para seguir con la preparación.

El 26 de mayo arrancarán las 500 Millas de Indianápolis y el tropiezo se ha uniformado de problema capital. Los mecánicos no han logrado cerrar la preparación del coche antes de que terminara esta sesión y Alonso resultó el único piloto apuntado que no salió a la pista. El mal augurio de los problemas eléctricos que sufrió el McLaren Indy en la toma de contacto de abril ha anuncido un síntoma del trabado desarrollo que está encontrando Fernando en esta tratativa.

Y, claro, en paralelo sus rivales sí han exprimido el miércoles y el jueves para afinar el tiro. El británico Ed Jones, del equipo Ed Carpenter Racing, salió en esta fecha como el más rápido, llegando a un crono de 366,678 kilómetros por hora. El motor Chevrolet, el mismo que surte a Alonso, volvió a dominar, hecho que da alguna esperanza a la delegación liderada por el ovetense. Y en segunda plaza finalizaría el número 30 del veterano piloto japonés Takuma Sato (364,837 kilómetros por hora), siendo Zach Veach, tercero (363,824 kilómetros por hora). Oriol Serviá, el otro español en liza, concluyó vigésimo octavo, con una punta de 359,341 kilómetros por hora. Todavía muy lejos.

Así las cosas, este viernes tendrá lugar el último día de prácticas antes de la calificación en el icónico 'Brickyard' de Indiana. El tiempo se está esfumando con Fernando impotente por un error de cálculo suyo. Conociendo su carácter competitivo, es sencillo pensar que está inmerso de lleno en la posibilidad de mejorar lo suficiente el coche para que él lo dispare desde su calidad de pilotaje. Los primeros exámenes serán en la calificación de este sábado y domingo. Ahí empezarán a calibrarse las dimensiones y candidaturas de cada cual. Quizás el español pueda frotar su lámpara cuando esté en pista y niegue relevancia al tiempo perdido.

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