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ETAPA 19

Giro. Esteban Chaves culmina en los Dolomitas y Movistar Team gobierna

viernes 31 de mayo de 2019, 17:54h
Landa y Carapaz gestionaron a la perfección los ataques de Roglic y Nibali. Clasificaciones

La última semana del Giro de Italia se va acercando, poco a poco, a un desenlace rebosante de incertidumbre. Este viernes se vivió la penúltima etapa de montaña, antes de la traca final y la crono del epílogo. Se desplegó en torno a los Dolomitas un recorrido de 151 kilómetros, entre las localidades de Treviso y San Martino Di Castrozza. Y de ella saldrían triunfal dos latinoamericanos. Esteban Chaves (Mitchelton Scott), como ganador de etapa; y Richard Carapaz (Movistar), como patrón absoluto, en sensaciones, de la clasificación general.

El colombiano, de 29 años, fue el primero en cruzar la línea de meta. Si pudo filtrar en la fuga correcta, de 12 corredores, para atacar en las rampas postreras y terminar abrasando a sus compañeros de aventura. Alzó los brazos en solitario, sacando 10 segundos al italiano Andrea Vendrame (Androni) y quitándose la espina que se le cruzó en 2018, cuando una enfermedad le arrebató las opciones de pelear por la maglia rosa. Entonces, ganó en la subida al Etna y a partir de ahí se derrumbaría.

Chaves se presentó en sociedad en 2016, cuando llegó a ser segundo en el Giro y a cosechar un triunfo de etapa. La enfermedad padecida en la pasada temporada parecía haberle sacado de la dinámica, pero en esta fecha se ha reivindicado como un corredor de garantías, con todo por conquistar. Y las cimas dolomíticas se le dan realmente bien. Esta vez contaba con el permiso del pelotón, pues figura lejos de la cima de la clasificación general. Y lo amortizó añadiendo otra gesta para su palmarés. Sacando brillo al ciclismo de su país.

En el entretanto, los favoritos se tomaron como una suerte de transición este día salpicado de puertos de más o menos entidad. El relato de lo ocurrido explica que a los cinco kilómetros ya se habían marchado 12 nombres, con el gran grupo levantando el pie de inmediato. Serry, Antunes, Bidard, Boaro, Canola, Carboni, Chaves, Le Gac, Marcato, Santaromita, Senni y Vendrame afrontarían una escapada que devendría en victoria de etapa con el paso de los kilómetros y el disparo de la ventaja sobre un pelotón anestesiado ante lo que viene entre sábado y domingo.

El Movistar se limitaría a controlar que no se convirtiera la relajación en un disparate. Niguno de sus rivales, ni Primoz Roglic (Jumbo) ni Vincenzo Nibali (Bahrein Merida) les buscarían las costillas hasta el desenlace. Y en ese devenir flácido se irían quemando subidas y bajadas. El trazado vería a los fugados coordinarse y ahorrar energía en las espectaculares cinco curvas cerradas tuneladas y la Cota de Lamon (de cuarta categoría) que ejercería como aproximación al final en alto. A la escalada al puerto de San Martino de Castrozza, un obstáculo de segunda categoría, con 13.6 kilómetros de longitud, un apendiente media del 5,6% y rampas del 10%.

Los aventureros comenzaron a subir el puerto final con nueve minutos de cochón. La victoria coyuntural era para ellos. Y en ese brete, en el que la actitud solidaria por el bien común de la fuga se tornó en la defensa de los intereses individuales de cada cual, Chaves lució clase y ambición. El colombiano intentaría varias veces marcharse en solitario y controlaría los ataques que no llevaban su firma. Su superioridad era tan notoria que despegó a 4,5 kilómetros de meta. Le seguirían sólo Bidart y Serry. Y a 2,5 kilómetros repetiría cambio de ritmo el americano, para dar carpetazo a su tercera victoria de etapa en la Corsa. "Estoy feliz con esta victoria, me he quitado de encima un peso muy grande", declaró 'Chavito'. Tras arrinconar el rosario de lesiones padecido.

Por detrás, sólo se alzarían las pulsaciones en el último intervalo de San Martino Di Castrozza. Abriría las hostilidades "Supermán" López, un hombre que aspiraba a todo pero que se había dejado ir hasta el punto de no optar ya a nada. Ningún gallo se puso nervioso y el Movistar Team, con Mikel Landa como gregario, dominaría las situación. Roglic lo probaría, mas el escalador alavés cercenaría cada probatura, dejado a Carapaz con 1.54 minutos sobre Nibali y 2.16 con respecto al esloveno. El propio español es cuarto, a 47 segundo del podio.

La economía de esfuerzos, en teoría, prepara una exhibición para un sábado que desarrollará cuatro ascensos rebuscados: la Cima Campo (segunda categoría, de 18,5 kilómetros al 5,7% de pendiente), el Passo Manghen (primera categoría, de 18,9 kilómetros al 7%), el Passo Rolle (segunda categoría, de 20 kilómetros al 5%) y la subida postrera al Monte Avena (segunda categoría, de 6,9 kilómetros al 7.1%). Las espadas permanecen en alto, con el Movistar a punto de poner la guinda.

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