A pesar de la suspensión de los cuatro diputados secesionistas presos.
El informe de los letrados del Congreso que pidió la Mesa para establecer el cómputo de la mayoría absoluta en la Cámara aboga por mantenerla sobre un arco parlamentario de 350 diputados, por lo que seguiría en 176 a pesar de la suspensión de los cuatro parlamentarios catalanes.
Fuentes de la Mesa del Congreso han informado sobre este punto del informe, que es clave cara a debates y votaciones relevantes como el de la investidura del próximo presidente del Gobierno.
La mayoría absoluta se mantiene, por tanto, en los 176 diputados, porque, como argumentan los letrados en el informe, a los cuatro suspendidos por estar en prisión "se les priva del ejercicio pero no de la titularidad del cargo".
La Mesa del Congreso se reunirá este miércoles para, previsiblemente, decidir si habrá o no un nuevo umbral de mayoría absoluta en la Cámara.
En el orden del día está el análisis del documento que los servicios jurídicos del Congreso, a instancias de la Mesa, ha venido perfilando durante la última semana. Lo más probable es que mañana, a tenor del criterio que den los letrados, los nueve integrantes de la Mesa tomen una decisión.
El dilema radica en bajar el arco parlamentario (350 escaños) o mantenerlo como está. El primer supuesto reduciría el umbral de las mayorías de la Cámara, en especial el de la mayoría absoluta (la mitad más uno de los diputados).
Hace dos semanas, la Mesa suspendió a los cuatro diputados catalanes que están en prisión preventiva -Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Josep Rull y Jordi Turull- a tenor de un informe de los propios letrados.
En él los servicios jurídicos señalaron, además, que tendrá que ser la Mesa la que concrete las consecuencias que la suspensión generaría en el cómputo de las mayorías. El órgano de gobierno del Congreso pidió entonces un informe específico.
A la espera de conocer su contenido, fuentes parlamentarias han explicado que los efectos pueden ser numerosos, no sólo para que ocasionalmente cambie el umbral de las mayorías absolutas.
Los grupos con los diputados suspendidos podrían recibir menos subvención del Congreso por cuanto perderían escaños o la composición de las comisiones se alteraría precisamente por haber menos diputados a los que encuadrar en las mismas. Son dos consecuencias probables.
Si finalmente el informe aboga por bajar el arco parlamentario y la Mesa decide en esa línea, las mayorías se calcularán sobre 346 diputados, así que la mitad más uno, la mayoría absoluta, quedaría en 174 escaños.
Este cálculo se fijaría en tanto en cuanto los diputados suspendidos no renuncien a sus actas. Si al final Junqueras renuncia para aceptar la de eurodiputado, su puesto de la lista de ERC por Barcelona en las elecciones del 28 de abril pasaría al siguiente de los que no salieron electos.
En ese caso, el arco parlamentario lo formarían 347 diputados, y la mayoría absoluta se iría, redondeando, a 175 escaños. Ambos supuestos podrían favorecer la investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno, cuya identidad propondrá el rey al término de la ronda de consultas que comienza mañana.
Éste será el asunto primordial que abordará la Mesa del Congreso presidida por la socialista Meritxell Batet, aunque también calificará una serie de escritos de reconsideración previamente a la convocatoria de la Junta de Portavoces. Entre ellos figuran los de ERC y JxCat contra la suspensión, y el de este último partido en contra de no contar con grupo parlamentario propio.
Es previsible, por otra parte, que la Mesa no vea mañana la distribución de escaños del hemiciclo, ya que los grupos no se han puesto de acuerdo sobre qué colocación tendría cada uno.