El PNV y el Partido Socialista de Euskadi (PSE) han cerrado este lunes un principio de acuerdo para apoyarse en las instituciones locales y forales del País Vasco.
Según han señalado fuentes de estas formaciones, el acuerdo se enmarca en términos "muy similares al que ambas formaciones suscribieron en 2015", que deparó un resultado "muy satisfactorios" en la pasada legislatura y que los ciudadanos han premiado en las urnas, ya que ambos partidos han subido en votos en las elecciones del 26-M.
El preacuerdo se ha conseguido una vez solventado el fin de semana el principal escollo que les enfrentaba, la situación en el municipio guipuzcoano de Irún, donde ganó el PSE pero el candidato local del PNV trabajaba en una lista alternativa que finalmente no se presentará.
Así, los dos se apoyarán mutuamente en aquellos municipios donde uno de los dos haya ganado. Según han explicado, el preacuerdo es en términos muy similares al de la legislatura pasada, es decir, se aplicará en la votación de la elección del alcalde y luego se extenderá a la gobernabilidad.
La situación podría afectar a municipios en los que EHBildu fue el más votado en las recientes elecciones, como los guipuzcoanos de Soraluce, Mendaro, Lezo, que serían para el PNV si presentara candidato y le apoyara el PSE; Andoain y Pasaia, que serían para el PSE si presentara candidato y le apoyara el PNV; los vizcaínos de Alonsotegi, el pueblo natal de Urkullu, donde siempre ha gobernado el PNV, y Zaldibar; y el alavés de Zigoitia.
También afectaría un pacto PNV-PSE al pueblo alavés de Laguardia, donde el PP fue la fuerza más votada (con 3 ediles), seguida por el PNV (3), EH Bildu (2) y el PSE-EE (1).
Por lo tanto, en los próximos días, además de cerrar el acuerdo total, las ejecutivas territoriales deberán decidir dónde presentan candidato alternativo al más votado, si lo presentan.