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MMA

UFC. Henry Cejudo, el latino, doble campeón y oro olímpico que se proclama leyenda

(Foto: Instagram)

miércoles 12 de junio de 2019, 19:13h
Tras unir los cinturones de peso mosca y peso gallo, reclama peleas que valgan "millonadas" para ser legendario.

En agosto de 2008 Henry Cejudo estaba compitiendo en lucha libre en los Juegos Olímpicos de Pekín. Lo hacía bajo la bandera de Estados Unidos, a pesar de que sus dos padres son mexicanos y entraron en el país estadounidense de manera ilegal. él nació en California y se desarrolló 21 años hasta que con esa edad se convirtió en campeón olímpico. Se colgó el oro en la categoría de 55 kilos, venciendo en la final al japonés Tomohiro Matsuraga. Acababa de conquistar la gloria. Con una edad muy precoz para un deportista de élite.

Estas fueron sus palabras, todavía en China, por quel entonces: Fue como si esa medalla resumiera todo lo que he pasado. Sé que la frase se ha dicho muchas veces, pero estoy viviendo mi sueño americano en este momento. ¿Por qué no, un sueño mexicano?''. "Quisiera tanto que mi mamá estuviera aquí a mi lado. Ella ha hecho mucho por mí y por mis hermanos. Ojalá pudiera quitarme la medalla y ponerla en su cuello, el oro será para ella. Nosotros le decíamos en casa 'La Terminator', porque es una señora muy fuerte. Sólo así nos sacó adelante", proclamó.

Los recuerdos le llenaban la cara de lágrimas, pues esa madre que lo dejó todo en Mñexico para buscar un futuro mejor para sus hijos tuvo, también, que escapar de Los Ángeles de noche con toda su prole, huyendo de su marido -encausado en largas condenas carcelarias-. Se establecerían en Nuevo México y en Arizona. Siempre buscando nuevos horizontes. Con la mente abierta al cambio y a la evolución. Todo eso es lo que ha germinado en Cejudo hasta convertirle en una estrella absoluta dentro del firmamento de las Artes Marciales Mixtas (MMA, por sus siglas en inglés), dentro de Estados Unidos.

Henry, acostumbrado a mudarse de sitio una y otra vez, abandonó la senda olímpica y se centró en el aprendizaje de un híbrido apetecible: uniformarse de artista marcial mixto y, así, profundizar en su talento y apuntar a lo más alto desde otra perspectiva. Corriendo y trabajando en dirección a otro horizonte dorado. Sólo contemplando todo este bagaje previo se entienden bien la actitud socarrona y rebelde de hombre de 32 años que ya ha derrocado a dos leyendas de la UFC y no para de disparar retos a los iconos que le quedan en el tintero. Se ve capaz de todo. La dureza del viaje ha construido una confianza en su potencialidad sólo vista antes dentro del octágono en Conor McGregor.

Cejudo se estrenó en las MMA en marzo de 2013. Ganó seis peleas hasta que la compañía de Dana White la abriera la puerta. Se trataba de un oro olímpico en lucha libre, con lo que estaba rebosante de contenido para gozar de la oportunidad de triunfar en la UFC. Y escaló posiciones, con cuatro triunfos, hasta colarse en la pelea contra la leyenda llamada Demetrious Johnson, del peso mosca. Allí, en Las Vegas y en abril de 2016, el favorito le dejó KO a base de rodillazos y golpes. Estaba demasiado verde para aspirar a la cima de uno de los mejores luchadores conocidos.

Y bajó al barro de nuevo, para aprender más movimientos, defensas. Ganar versatilidad y fundamentos de las artes marciales mixtas, al tiempo que multiplicaba la potencia muscular de su cuerpo y la potencia de su pegada. Y regresó al circuito, perdiendo de nuevo, esta vez ante el desconocido Joseph Benavidez. Pero llegó 2017 y con el nuevo año Cejudo cambió la dirección del viento y no pararía de acumular victorias para engordar su palmarés hasta volver a vérselas con Johnson.

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Dear champions, I’m coming for the number one spot!! #poundforpound #5

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Se presentó en su segundo capítulo ante el único patrón del peso mosca de la UFC con un balance de 12 victorias y 2 derrotas. Y con una actuación rotunda abrotó el récord de defensas consecutivas del título de Demetrious, acaparando para sí el cinturón de campeón que tanto había anhelado. Su carrera deportiva había alcanzado una nueva cota, una gesta novedosa, y se asentaba como mucho más jugosa en el profesionalismo -desde el prisma monetario-.

Aquel cataclismo asestado a la empresa de Dana White -Jonhson se fue de la compañía hacia Asia y desde entonces se baraja la posibilidad de cancelar esa división de peso- hizo entrar en ignición a la ambición del estadounidense de sangre mexicana. Y se propuso la defensa del cinturón de campeón del peso mosca para, más adelante, acometer la unificación de cinturones con el del peso gallo. Todo ello discurriría en 2019. Y de manera extraordinariamente satisfactoria para el luchador del momento.

En enero despachó al local T.J. Dillashaw en 32 segundos. Una tormenta de golpes, en un ritmo endiablado, acabó con el aspirante y mantuvo a Henry en la cima. Dio un golpe de autoridad que le legitimó, de inmediato, como referente del peso. Y este pasado fin de semana, el 8 de junio, se midió al mejor contendiente del peso gallo, el brasileño Marlon Moraes, un peleador más explosivo, con más velocidad y contundencia. Y también salió victorioso, dibujando un cambio de estrategia que le hizo pasar de sollozar en el primer asalto a dominar y rematar el segundo. Con un rosario de rodillazos que le depararon el paroxismo. Un oro olímpico y dos cinturones de la UFC.

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The son of gold ???????? #UFC238

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Se sabría, en la rueda de prensa posterior, que compitió con un pie lesionado -leve esguince de tobillo-. Plantó bandera en el United Center de Chicago, tras hacerlo en Los Ángeles y Nueva York y, asimismo, usó la entrevista del octágono para retar a los más grandes, sin limitación de peso. "Mi nombre es 'Triple C': campeón olímpico, campeón mosca y ahora campeón de peso gallo. Soy el luchador más grande de todos los tiempos y aspiro a ser también el mejor libra por libra. Quiero luchar contra los mejores del peso gallo y mosca, pero también subir a otro peso y pelear. Dana White, vas a tener que pagarme una millonada", proclamó.

Tras su victoria, Cejudo se convirtió en el séptimo luchador en la historia de la UFC que acapara títulos en dos divisiones distintas y se coloca como el cuarto con cinturones en dos divisiones de manera simultánea, uniéndose a Amanda Nunes, Daniel Cormier y Conor McGregor. Su escalada a la cumbre de las MMA estadounidenses es ya una realidad, ganándose la reputación de 'mata-leyendas'. Mas, aspira a ser reconocido como uno de los más brillantes luchadores que hayan competido. Y a ganar como su fuera la nueva cara de la empresa estadounidense con la que tiene contrato. Ahora tiene la sartén por el mango y va a presionar.

Este martes declaró su visión de las cosas actual así: "Henry Cejudo es la nueva cara de la UFC. Es campeón olímpico, campeón mosca y ahora campeón gallo. Y quiero que me paguen. Mi nombre ha pasado de ser ‘The Messenger’ a ‘Triple C’ y tienes que añadir más ceros a ese cheque, Dana White, o puedes quedarte con mis dos títulos. Quiero que me paguen". Y ante la pregunta sobre si se plantea irse de la compañía si no le consiguen peleas tan jugosas monetariamente hablando como el tiene en mente, la respuesta fue afirmativa. Cree que el cielo es el límite y, de momento, se ha ganado esa presunción. Por si fuera poco, comparte representante con Khabib Nurmagomedov.

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