www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ATLETISMO

Semenya estalla: "La IAAF me ha usado como un conejillo de indias humano"

EL IMPARCIAL
martes 18 de junio de 2019, 23:43h
La atleta, que sufre hiperandrogenismo, mantiene una batalla legal contra el organismo gestor del atletismo internacional.

Caster Semenya, devenida en emblema feminista y deportista sin par en cuanto a su importancia desde el prisma reglamentario y biológico para el atletismo, está de enhorabuena. A comienzos de este mes recibió con gozo la decisión del Tribunal Federal Supremo de Suiza de darle la razón en su conflicto con la Federación Internacional de Atletismo. Dicha instancia judicial helvética ordenó que se suspendiera de manera inmediata la regulación impuesta por la IAAF.

Esa normativa castigaba a las mujeres atletas con elevados niveles de testosterona. En el caso de la sudafricana, que sufre hiperandrogenismo de nacimiento, no hay posibilidad de dopaje, por lo que la atleta se ha empeñado en luchar en los tribunales contra el organismo más importante en la gestión del atletismo. Lleva años batallando y ha acelerado después del texto aprobado en 2018, de aplicación en esta temporada, que limitaba el acceso de deportistas con la mencionada afección en las pruebas femeninas que van desde los 400 a los 1.500 metros.

Pero Suiza le ha dado la razón. Y el 11 de junio volvió a las pistas para regresar a sentirse deportista. Venció con suficiencia en la carrera de 2.000 metros de la reunión de atletismo de Montreuil (Francia). Se dio el gusto de derrotar a sus rivales midiendo sus esfuerzos, evidenciando la jerarquía que ha venido mostrando en sus 28 años. No marcó un tiempo extraordinario, pues su objetivo era reivindicarse como una atleta limpia y válida. Y lo logró.

Eso sí, en la atención a los medios de comunicación se tuvo que enfrentar a acusaciones de dopaje por su nivel de testosterona. "No me dopo. Soy una atleta limpia. Estoy harta d escuchar preguntar estúpidas", respondió, visiblemente contrariada. No en vano, siente y le hacen sentir que sigue bajo sospecha. Que no puede competir con el resto de mujeres porque su cuerpo cuenta con unos niveles de testosterona que la hacen partir con ventaja. O eso asegura la IAAF.

Pues bien, pasaron los días y llegó la publicación de parte de las conclusiones finales emitidas por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Este organismo dio la razón a la IAAF en mayo, corroborando la necesidad de exigir a las atletas con hiperandrogenismo que se mediquen para competir en las pruebas de medio fondo femenino. A pesar de la visión de la justicia helvética, este tribunal deportivo se ha mantenido en sus presupuestos y lo ha dejado claro en el texto conocido en esta jornada.

En su informe de 163 hojas, en el que incluye sus conclusiones finales, el TAS expone que la IAAF sí que calificó a las deportistas con hiperandrogenismo como "atletas biológicamente masculinos con identidades de género femeninas"; condición que a su juicio hace "injusto" que compitan contra otras mujeres. Una punzada en el orgullo de Semenya y de su equipo de abogados, que llevan años denunciando que están siendo tratados como monstruos por un asunto absolutamente natural, congénito.

"La IAAF me utilizó en el pasado como un conejillo de indias humano para averiguar cómo la medicación que me obligaron a tomar afectaría mis niveles de testosterona. Aunque las drogas hormonales me hicieron sentir enferma constantemente, la IAAF quiere ahora imponer umbrales aún más estrictos (...) No permitiré que la IAAF me use a mí y a mi cuerpo de nuevo", ha respondido la deportista sudafricana a las informaciones publicadas este martes.

Sabe que cuenta con el apoyo de su país y de miles de aficionados y deportistas de todo el planeta y va a ir hasta el final del asunto. Aunque su palmarés no aumente de sus dos oros olímpicos y el triunfo mundialista. El Tribunal Federal Supremo de Suiza ya la pretegió y rechazó que tuviera que medicarse para bajar sus niveles de testosterona. En este punto, ha alzado la voz hasta el punto de instar al resto de atletas con hiperandrogenismo a rebelarse.

Bien es cierto que su caso es único, pues el hiperandrogenismo sólo ha conllevado triunfos sonados en su caso. Se lució en los 800 metros en Londres 2012 y Rio 2016, hecho que disparó la trascendencia de su situación y puso en guardia a la IAAF. El organismo pasó de permitir los 10 nanomoles por litro de sandre a imponer niveles de testosterona inferiores a 5 nanomoles por litro de sangre seis meses antes de una competición. Algo inaccesible si no media la medicación. Con todo, la batalla proseguirá.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios