www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Ensayo

Alejandro Zambra: Tema libre

domingo 30 de junio de 2019, 19:11h
Alejandro Zambra: Tema libre

Edición de Andrés Braithwaite, Anagrama. Barcelona, 2019. 144 páginas. 16, 90 €. Libro electrónico: 9,49 €

Por Francisco Estévez

La audacia de la trilogía formada por Bonsái (2006), La vida privada de los árboles (2007) y Formas de volver a casa (2011) consignó un rápido éxito a Alejandro Zambra. Desde una autoficción hiperconsciente y una concepción de la escritura como desvelamiento de la realidad mostró la compleja tarea de asignar responsabilidades en la historia más reciente de su Chile natal. La relación de cuentos-límite en Mis documentos (2014) desvela una muñeca divagadora que no renuncia a los estilismos del virtuoso, bien encubiertos por la capa de la sencillez. Todo lo cual son signos de vigor y habilidad en un escritor alejado del encorsetamiento.

Entre el agobio del horro vacui y una supuesta libertad total se enmarca ahora Tema libre. El título propone esa indeterminación liberadora que nos proponían en clase cuando niños y que sirven al escritor para agavillar en libro unas conferencias, unos cuentos sin encaje claro, algún homenaje... Es decir, un auténtico cajón de sastre que arma con su habitual campechanía bajo el membrete genérico de Tema libre. A fuerza de verdad, no quiere decir nada o nada más que todo, un todo entra, consignado por la curiosa mirada del escritor. Advertencias aparte y puestas las salvedades oportunas, lo que en otros pudieran ser unos saldos por fin de existencias se convierten en el chileno en materiales de cierta valía a precio de ocasión. No todo igual ni al mismo valor, claro es.

En “Cuaderno, archivo, libro” reflexiona el autor sobre esas tres fases del ciclo literario en clave de breve retrato generacional y las distintas visiones del concepto “literatura”, como “texto” o como “libro”, alineándose por fin al maestro Roger Chartier, quien ya avanzó casi todo sobre la historia del libro. Hay en estas páginas una lúcida síntesis crítica de la obra de Mario Levrero y su autoterapia grafológica, vale decir, esa exploración de las relaciones existentes entre letra y personalidad que alumbra el autor de El discurso vacío y La novela luminosa. Hasta una mención a pie de página de la estupenda Últimas noticias de la escritura, de Sergio Chejfec, con quien Zambra comparte una fluidez de género y cierta voluntad miscelánea que enredan sus escrituras a caballo entre la narración y el ensayismo más libre. A pesar de todo, Alejandro Zambra llega a conclusión de peso pues sea como fuere, incluso cita la contradicción de Jonathan Franzen, hoy día “el escritor es alguien que construye sentido juntando pedazos. Cortando, pegando y borrando”. También añade una muletilla valiosa al fijarse en la importancia del borrado como forma cada vez más clara de escritura al diluirse irremediablemente la concepción de “texto definitivo”.

“Tema libre” forja y enuncia una breve teoría de la pertenencia como tema mayor de la literatura: “Todos los libros pueden leerse en función del deseo de pertenecer o de la negación de ese deseo”. Hubiera merecido más páginas esta penetrante idea que pudiera desvelar jugosos matices sobre el papel social del novelista, la visión de América Latina o cómo la joven literatura europea ve el continente americano y viceversa. Una idea que desgranada al tamiz de obras y autores pudiera dar resultados de calibre, al modo en que Alejo Carpentier se preguntaba en Sobre la novela latinoamericana en vísperas de un nuevo siglo la necesidad de escribir una nueva épica.

La sección de “Ropa tendida” contiene lo más jugoso del libro fundado en los divertidos capítulos de “La novela autobiográfica” y “El amor después del amor”, anverso y reverso de una historia. “El cíclope” o la genial y cortazariana “Penúltimas actividades” poseen su propia miga. Ya aparte, la sección final engloba cuatro capítulos referidos a cuestiones de traducción donde se abordan asuntos viejos e ideas consabidas sobre el tema. Si bien, cita aquella maravilla de Fernando Pessoa: “Yo no escribo en portugués, escribo en mí mismo” que debiera hacer reflexionar a tantos. En cualquier caso, estos apuntes traductológicos no avanzan paso más lejano en las grandes reflexiones sobre la cuestión como pueden ser, así al vuelo, Decir casi lo mismo, de Umberto Eco, o Después de Babel, de George Steiner. Eso sí, cierra el libro una refrescante y pizpireta historia, “La balada del pulpo trilingüe”, con la que zambullirse en el mar de las lenguas a través del pulso narrativo de Zambra.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (12)    No(0)

+
0 comentarios