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SEMIFINALES

Copa América. Brasil gana la guerra a Argentina y Messi vuelve a naufragar | 2-0

Copa América. Brasil gana la guerra a Argentina y Messi vuelve a naufragar | 2-0
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miércoles 03 de julio de 2019, 04:32h
Los goles de Gabriel Jesús y Firmino sentenciaron a una Albiceleste desprovista de la plenitud de su estrella y que queda eliminada a las puertas de la final.

Este miércoles el planeta giró su mirada hacia Belo Horizonte. En el estadio Mineirao se jugaba la primera semifinal de la Copa América 2019. Pero, no sólo eso; competía Brasil contra Argentina, en el partido estrella del campeonato y en otro capítulo de una de las rivalidades más ancestrales y pomposas de la historia del balompié. Además, se atravesaban las dudas de los dos proyectos -de transición- de ambos seleccionados y los locales volvían a comparecer en el estadio que les vió caer 1-7 en las semis del Mundial 2014, en una jornada casi trágica para la nación carioca.

Con Neymar y el polémico presidente Jair Bolsonaro en el palco, 'Tite' eligió desplegar su característico 4-2-3-1 en el que Casemiro y Arthur ejercían como anclas ante la montonera de talento que aglutinaba a Gabriel Jesús y Everton en los extremos, a Coutinho como mediapunta y a Firmino en la delantera. Aunque todo ello estuviera amarrado a lo táctico. Dani Alves y Alex Sandro serían los laterales de una zaga protegida por Marquinhos y Thiago Silva. La idea era mantener la meta de Alisson a cero -como en los otros cuatro partidos previos- y volar tras recuperación. Eso sí, la pelota podía ser amiga como variante de la hoja de ruta.

Lionel Scaloni, en su cita más importante desde que funciona como entrenador, reformularía la suerte de 4-3-3 en la que Lautaro Martínez y Agüero comparten punta, con Messi fluctuando con libertad. El preparador sacrificaría calidad y apostó por reforzar el físico, alineando en la banda zurda al todoterreno Acuña y a Tagliafico en el lateral. Una doble cobertura que primaba el respeto a la potencialidad de Alves y Jesús en ese perfil. Por lo demás, De Paul repitió como dupla con Paredes y el inexperto Foyth volvió al carril diestro -gran agujero de esta convocatoria-. Otamendi y Pezzella guardarían a Armani, en una disposición que presuponía verticalidad y agresividad táctica.


Y así arrancaría el envite, con los dos colosos, de paleta y guión similares, presionando a cancha completa. Ahogando los primeros intentos de juego combinado del oponente. Los más perjudicados de esas precoces reducciones de espacios fueron Coutinho y, sobre todo, Messi. 'La Pulga' no tocó la pelota hasta pasado el minuto 20 y para lograrlo hubo de bajar a recibir casi a territorio propio. La superpoblación brasileña, con todos sus peones afanados en el achique, tenía éxito. Y Paredes, con un lanzamiento descontextualizado y desde larga distancia, que lamió el larguero, abriría el fuego.

Casemiro se pegó al cinco veces Balón de Oro hasta desesperarle. Alrededor se jugaba con un ardor característico a la filosofía de 'Tite' y un error en el control de Pezzella, en el centro del campo, puso en vuelo a Firmino, aunque sin consecuencias. Lo que provocó esta duda sobrevenida fue el retraso de las líneas de la Albiceleste. Un movimiento que apagó la actividad defensiva de su tridente y permitió a Brasil estirar su posesión hasta el 65% y presionar más aún. Y, asiimismo, golpear primero. Dani Alves recordó a su mejor versión -fue de los mejores del día- cuando batió líneas en un slalom solitario.

Pegado a la cal, con los argentinos atrincherados, tiró un sombrero a Acuña, sentó a Paredes con un amago y rebasó a Tagliafico. Esa acción devino en el pase para Firmino. El delantero de Liverpool apuro hasta la línea de fondo para poner a Gabriel Jesús el 1-0. Corría el minuto 19 y el delantero de Manchester City hacía estallar la tribuna con un remate a placer y sin marca, en el área pequeña. La pegada local gritó protagonismo, con el lateral del PSG uniformado como la verdadera estrella concentrada del enfrentamiento.


Ante la densidad global, Argentina abrazó el balón parado para salir a flote. Messi, que erró su primer intento minutos antes, pondría un centro tenso que Agüero cabeceó contra el travesaño. Todo vino precedido de una transición en la que Casemiro arrebató con limpieza el cuero al '10' rival, pero el colegiado indicó la infracción. Y los pupilos de Scaloni se descubrieron con la confianza repentina de adelantar líneas e ir a por las tablas. Amortizando el volantazo brasileño hacia el catenaccio.

En el cuarto de hora previo al descanso la movilidad del 'Kun', de Lautaro y de Messi sembraron las primeras dificultades serias del muro local. Una mala salida de juego de Coutinho daría alas al respingo argento, con el zurdo legendario dirigendo el relámpago posterior que Marquinhos interceptó -al taponar el derechazo angulado de Agüero-. Y Lionel se resbalaría antes de cruzar un zurdazo desde el pico del área. Acto y seguido, Alisson contemplaría el cuero rondando su área con mayor asiduidad, mas le faltó concreción a los argentinos en tres cuartos de cancha. Y el escuadrón dirigido por 'Tite', cansado en la brega continuada, ganó el intermedio. El técnico señaló a un Everton inocuo -le pudo el escenario y no fue desbordante como se pensaba- e inyectó a Willian ya desde los vestuarios.

Scaloni sabía que era el momento de atacar y asegurarse la posesión para lograr el objetivo. Como en otros duelos precedentes de esta Copa América, su equipo comenzó la reanudación reclamando la redonda con determinación. Y en ese intervalo de dominio de la escena De Paul chutó a las nubes y desde la frontal, Agüero se filtraba entre líneas con fluidez para crear asociaciones y Messi pescó un rechace embocando una volea con poco ángulo que escupió el primer palo. Apretaba el conjunto en desventaja y le tocada evidenciar capacidad de sufrimiento a los anfitriones.


Y lo que tomó el relevo a esta detonación orgullosa de los tres delanteros argentinos fue un aviso de Coutinho, que en una contra se encontró con el balón en el punto de penalti, mas mandó el remate por encima del arco de Armani. Perdonó el jugador del Barça, que quiso resplandecer con algún detalle. Pero él no iba a ser el dueño y gobernador del combate. Ese rol estaba reservado para Gabriel Jesús. Este jugador de 22 años se adelantó a Pezzella al galope de su potencia y recortó hasta el sonrojo a Otamendi y a Foyth, para ceder el 2-0 a Firmino, a puerta vacía -minuto 71-. El delantero de Guardiola destrozó al equilibrio argentino como Mbappè, en el Mundial ruso.

Habían entrado Di María y Lo Celso por Acuña -transparente en ataque- y De Paul -impedido tan atrás-, en el toque de corneta atacante de Scaloni para deshacer a la trinchera carioca. Gozaron de sus mejores minutos del campeonato. Ya desesperado ante la bajada de brazos de sus subordinados -cuando restaban más de 20 minutos para la conclusión-, metería en el verde a Paulo Dybala, quemando las naves y rezando para que 'La Joya', defenestrada hasta entonces, le rescatara en el intento agónico de remontada. Sin embargo, el modelo de repliegue y salida cimentó la resistencia efectiva brasileña hasta que descubrieron la oquedad para colarse y sentenciar.

Nada salvaría ya la eliminación de una Albiceleste que se fracturó en el peor momento y que volvió a corroborar su inconsistencia cuando la exigencia es máxima. Aunque mejoró su imagen. Messi, con 1-0 y en el tramo más agudizado de superioridad de su combinado. desperdiciaría dos faltas en la frontal del área -rara avis en el Camp Nou-. La fiesta de una Canarinha instalada sin complejos en la racanería, que hacía 12 años que no acudía a una final de Copa América, contrastó con la frustración, ya familiar, de una Argentina digna pero no resolutiva, el sello de la generación que ya se está extinguiendo. El '10' perdió otra bala en su mejor partido del torneo -que ni mucho menos fue el más lúcido de su trayectoria deportiva-. Constreñido a empujar del carro de un grupo de futbolistas de pobre rendimiento creativo.

- Ficha técnica:

2. Brasil: Alisson; Daniel Alves, Marquinhos (m.64 Miranda), Thiago Silva, Alex Sandro; Casemiro, Arthur, Philippe Coutinho; Éverton (m.45 Willian), Gabriel Jesús (m.80 Allan) y Roberto Firmino.

Entrenador: Tite

0. Argentina: Franco Armani; Juan Foyth, Germán Pezzella, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico (m.85 Paulo Dybala); Rodrigo de Paul (m.67 Giovani Lo Celso), Leandro Paredes, Marcos Acuña (m.59 Ángel Di María); Lionel Messi, Lautaro Martínez y Sergio Agüero.

Entrenador: Lionel Scaloni.

Goles: 1-0, m.19: Gabriel Jesús; 2-0, m.71: Roberto Firmino

Árbitro: el ecuatoriano Roddy Zambrano amonestó a Tagliafico, Acuña, Daniel Alves, Foyth, Lautaro, Allan y Sergio Agüero.

Incidencias: primera semifinal de la Copa América Brasil 2019, jugado en el estadio Mineirao de la ciudad de Belo Horizonte ante 55.947 espectadores. Estuvieron presentes el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y el delantero Neymar.

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