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Ensayo

Arturo Pérez-Reverte: Una historia de España

domingo 14 de julio de 2019, 19:53h
Arturo Pérez-Reverte: Una historia de España

Alfaguara. Barcelona, 2019. 296 páginas. 18,90 €. Libro electrónico: 9,99 €. El “padre” de Alatriste y de Falcó y académico de la RAE reúne sus artículos sobre el discurrir histórico de nuestro país, ofreciéndonos una visión personal de las luces y sombras de la historia española. Un libro tan provechoso como ameno, que se lee como una apasionante novela. Por Adrián Sanmartín

Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) es uno de los escritores más populares de nuestras actuales letras. Tras una larga trayectoria como reportero de guerra –volcada en su libro Territorio comanche- decidió volcarse en la literatura y las columnas periodísticas. Su primera novela fue El húsar (1986, y edición revisada en 2004), a la que siguieron una serie de títulos, con los que fue consolidando el favor de crítica y lectores. Así, La tabla de Flandes, El club Dumas, La piel del tambor, La carta esférica, La reina del Sur, y El tango de la vieja guardia, entre otros. Especialmente exitosos han sido sus ciclos dedicados al capitán Alatriste, cuya primera entrega se fecha en 1996, y a Falcó, comenzado en 2016. El autor cartagenero ha anunciado la publicación este próximo otoño de su nueva novela, Sidi, donde vuelve sus ojos al siglo XI para reivindicar, aunque sin nombrarlo específica la figura del Cid, a través de “una historia de exilio y frontera, de lucha por sobrevivir en un territorio hostil, indeciso y de fuerzas encontradas. Narra la aventura de un guerrero que, obligado al destierro, cabalga para buscarse la vida con una hueste que lo respeta y lo sigue. Su carácter y sus hechos de armas lo convertirán en una auténtica leyenda viva”, según ha adelantado la editorial Alfaguara, sello donde publica Pérez-Reverte.

Al también académico de la RAE y activo y polémico tuitero, le interesa sobremanera el discurrir histórico de nuestro país, que conoce con rigor, a la vez que sabe extraer de ella sus enseñanzas, vigencia y actualidad. Esa historia sobre la que se ha ido documentando para escribir sus novelas, nos la sirve ahora en Una historia de España, donde en 91 capítulos y un epílogo reúne los artículos sobre el asunto aparecidos en el dominical XL Semanal bajo el membrete de su columna “Patente de corso”.

Muy clarificador sobre la intención del volumen es su epílogo, donde, entre otras apreciaciones, señala: “En ningún momento pretendí suplantar a los historiadores profesionales; ni siquiera a los historiadores a secas. Sin embargo, en algún momento de esos cuatro años, un par de ellos, gente de poca cintura y a menudo con planteamientos sectarios de rojos y azules, de blancos y negros, de buenos y malos, bobos más o menos ilustrados en busca de etiquetas, de los que confunden ecuanimidad con equidistancia, se ofendieron por mi supuesto intrusismo; pero su irritación me fue siempre indiferente. En cuanto a los lectores, si durante todo ese tiempo logré despertar la curiosidad de algunos y dirigirla hacia los libros de historia específicos y serios donde informarse de verdad, me di siempre por más que satisfecho. No era el objetivo principal, aunque me alegro. En mi caso se trataba, únicamente, de divertirme, releer y disfrutar; de un pretexto para mirar atrás desde los tiempos remotos hasta el presente, reflexionar un poco sobre todo ello y contarlo de una manera personal, amena y poco ortodoxa”.

En efecto, la mirada personal, la amenidad y el rechazo de lo políticamente correcto -algo en lo que afortunadamente Pérez-Reverte es un maestro en medio de tanta dictadura al respecto- prevalecen en esta obra, que se lee como si se tratara de una apasionante novela. Porque apasionante es la historia española, que Pérez-Reverte recorre desde sus orígenes hasta el final de la Transición. Apasionante y no escasa de aciagos momentos, como la Guerra Civil -a la que el padre de Alatriste dedicó específicamente su libro La Guerra Civil contada a los jóvenes- y ensombrecida, como bien recuerda Pérez-Reverte por “siglos de guerra, violencia y opresión bajo reyes incapaces, ministro corruptos y obispos fanáticos, la guerra civil contra el moro, la Inquisición y su Infame sistema de delación y sospecha, la insolidaridad, la envidia como indiscutible pecado nacional, la atroz falta de cultura que nos ha puesto siempre -y nos sigue poniendo- en manos de predicadores y charlatanes de todo signo, nos hicieron como somos”. Pero también llena de gestas, a pesar de que muchos se empeñen en una actitud que con acierto denuncia el académico, advirtiendo que somos “uno de los pocos países del llamado Occidente que se avergüenzan de su gloria y se complacen en su miseria, que insultan sus gestas históricas, que maltratan y olvidan a sus grandes hombres y mujeres, que borran el testimonio de lo digno y sólo conservan, como arma arrojadiza contra el vecino, la memoria del agravio y ese cainismo suicida que salta a la cara como un escupitajo al pasar cada página de nuestro pasado”.

El estilo coloquial y con nervio periodístico, con toques de humor e ironía, y los personajes históricos bajados de su pedestal (por ejemplo, Leovigildo le aclara a su hijo: “Mira, chaval, éste es un país con un alto porcentaje de hijos de puta por metro cuadrado, y su naturaleza se llama guerra civil”) hace especialmente grata la lectura de este ensayo.

Un ensayo en el que la visión de Pérez-Reverte -no podía ser de otra manera- se impregna de pesimismo y acidez: “Nadie que conozca el pasado puede hacerse ilusiones; o al menos yo no me las hago. Creo que los españoles estamos infectados de una enfermedad histórica peligrosa, quizá mortal, cuyo origen tal vez haya aflorado a lo largo de todos estos artículos”. Pero el pesimismo no es baldío. Solo conociendo muy bien la realidad, sin edulcorarla engañosamente, puede haber un atisbo de esperanza.

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