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SÁNCHEZ, REVOLCADO EN LA PRIMERA VOTACIÓN DE LA INVESTIDURA

martes 23 de julio de 2019, 14:08h
No solo en los medios políticos sino en los más diversos sectores de la vida española, todos hablan de...

No solo en los medios políticos sino en los más diversos sectores de la vida española, todos hablan de que Pablo Iglesias incendió el debate y se convirtió en la estrella del Congreso de los Diputados. El líder podemita se enfrentó a Pedro Sánchez. Le exigió una participación de Podemos en el Consejo de Ministros conforme a los diputados que aporta para la investidura. Pablo Iglesias ha aceptado el veto que le impuso Sánchez, pero no parece dispuesto a nuevas concesiones. Si Pedro Sánchez quiere ser presidente deberá plegarse a las condiciones de Podemos porque ni el Partido Popular ni Ciudadanos están dispuestos a tender una mano al presidente en funciones.

Pablo Iglesias demostró su capacidad dialéctica y su calidad de orador parlamentario. Fracturó a Pedro Sánchez y fragilizó toda su argumentación. Fue contundente. El presidente ha estado certero hoy en las réplicas a los distintos partidos, pero en el Congreso no se hablaba de otra cosa que del repaso al que le sometió ayer Pablo Iglesias. Se comprende ahora por qué Pedro Sánchez ha vetado al líder podemita. No lo quiere en el Consejo de Ministros ni en pintura. Preferirá acudir al vidrioso expediente de nuevas elecciones antes de que las exigencias del líder podemita signifiquen la introducción directa de Iglesias en la política del Gobierno.

El Congreso de los Diputados le ha dado un serio cachete a Pedro Sánchez en la primera votación de la investidura. La posición de Podemos ha sido inequívoca. Difícil saber lo que ocurrirá el jueves. Hay muchas horas por delante y se negocia a contrarreloj. Y no se va a agotar la última instancia. Si el resultado de la votación del jueves resulta también negativo para Pedro Sánchez, hay dos meses por delante para negociar y rectificar. Iván Redondo asegura que lo que conviene a Pedro Sánchez es convocar nuevas elecciones. El presidente, sin embargo, quizá prefiere el pájaro en mano, aunque tenga que compartirlo con los nombres aportados por Pablo Iglesias. Inútil hacer pronósticos. Ni los interesados más directamente implicados saben cómo va a terminar esta partida sacudida por los envites y los órdagos.