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FRACASO SOCIALISTA

Batacazo de Sánchez; no hubo acuerdo in extremis con Podemos

Batacazo de Sánchez; no hubo acuerdo in extremis con Podemos
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(Foto: Efe)
jueves 25 de julio de 2019, 17:39h
El presidente en funciones culpa de su derrota a Pablo Iglesias, cuyo partido se ha abstenido en la votación como había anunciado.

Las negociaciones al límite que han protagonizado casi en tiempo real, con ofertas y ultimatuns vividos casi minuto a minuto, el PSOE y Unidas Podemos hasta prácticamente el momento de la votación definitiva no han salvado la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Ahora, se abre un plazo de dos meses para que haya un nuevo intento. Si no, el Rey disolverá las Cámaras y se convocarán nuevas elecciones.

Y es que todo se ha hecho muy mal. El aspirante a ser investido como presidente, Pedro Sánchez, ha fracasado en su empeño. Tras una farragosa negociación con Unidas Podemos, los socialistas comunicaban por fin que daban por fallida la investidura y poco después, la formación morada confirmaba que se abstendría, de modo que Sánchez acudía a la sesión sin los apoyos necesarios.

Así fue, no hubo sorpresas y la votación se cerró con 346 votos, de los que se contabilizaron 124 'síes' a la investidura de Sánchez, 155 'noes' y 67 abstenciones. Como sucediera en la primera votación, el candidato socialista tan solo ha logrado el apoyo del diputado del Partido Regionalista Cántabro, José María Mazón, que se ha sumado a los 123 votos de su partido.

Los 155 votos negativos han correspondido a PP (66), Cs (57), Vox (24), JxCat (4), Navarra Suma (2) y Coalición Canaria (2). A las 42 abstenciones de Unidas Podemos se han sumado las 14 de ERC, las 6 del PNV, 4 de EH Bildu y la de Joan Baldoví, de Compromís.

Derrotado, antes incluso de la votación final el candidato socialista justificaba su fracaso culpando a Pablo Iglesias. “¿De qué sirve una izquierda que pierde incluso cuando gana?”, le preguntaba a Iglesias, al que ha acusado de querer controlar el 80% del gasto social del Gobierno siendo la cuarta fuerza más votada con tan sólo un 14,3% de los sufragios.

De este modo, ha lamentado que "se desvanezca la histórica oportunidad" de un Gobierno de coalición con Unidas Podemos por las aspiraciones de éste a "querer controlar el Gobierno". De este modo, Sánchez ha asegurado que el problema "nunca fue el programa". A pesar de que Pablo Iglesias lo intentaba in extremis hasta el final, desde la mismísima tribuna del Congreso, renunciando al Ministerio de Trabajo para pedir el control de las políticas activas de empleo, ambos líderes sabían que el acuerdo era imposible después de haber sacado toda la artillería dialéctica.

Si bien Pedro Sánchez descargaba toda la culpa sobre Iglesias, el líder de Podemos no se quedaba atrás en su discurso, a pesar del truco que guardaba en la manga. “¿Cree usted que alguna vez se ha dirigido a nosotros con el respeto que se merece un socio de Gobierno?”, le ha espetado a Sánchez. El líder de Podemos ha pedido “respeto”. Con un tono exageradamente triste, Iglesias ha afirmado que “es muy difícil negociar en 48 horas lo que no se ha querido negociar en 80 días” y menos, ha enfatizado, “filtrándolo todo a los medios de comunicación”.

La sorpresa ha llegado cuando el secretario general de Unidas Podemos ha hecho una propuesta de última hora desde la propia tribuna del Congreso al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, al que ha ofrecido su apoyo hasta en tres ocasiones si le cede competencias en políticas activas de empleo en lugar del Ministerio de Trabajo.

Iglesias ha rogado que si no acepta esta última propuesta negocie después desde el respeto y que no cometa el error de ir después a elecciones: “Si usted no acepta nuestra propuesta le vuelvo a tender la mano: no lleve a España a elecciones, negocie con nosotros desde el respeto”.

Tras las intervenciones de los diversos grupos parlamentarios, ya anecdóticas, Adriana Lastra confirmaba el fracaso socialista: “Hoy es un día triste”, comenzaba su discurso, en el que quedaba claro que “no ha sido posible” llegar a un acuerdo.

Sobre la oferta in extremis, Lastra le ha recordado a Iglesias, que las competencias de políticas activas de empleo están transferidas a las comunidades autónomas: “Quiere usted dirigir el Ministerio de Trabajo sin saber cuáles son sus competencias. “Haga lo que quiera”, le ha dicho Lastra a Pablo Iglesias, “yo le voy a seguir pidiendo el apoyo para el candidato socialista”. Aunque le ha advertido, de cara a unas posibles nuevas elecciones: “La historia no perdona”, le ha reiterado la portavoz socialista.

Deja de ser candidato

Lo ha dicho el secretario general del grupo socialista, Rafael Simancas, Sánchez deja de ser candidato desde este jueves y se abre un periodo de dos meses a contar desde el 23 de julio para que surja uno nuevo o el propio Sánchez vuelva a intentarlo. Si el tiempo pasa y llega el 23 de septiembre sin novedades, se disolverán las Cortes, el BOE publicará el real decreto de convocatoria electoral y los ciudadanos serán llamados a las urnas el 10 de noviembre.

Pero a pesar de este tiempo para la reflexión, el diálogo e intentar retomar vías de entendimiento, a partir de septiembre aparecerán otros problemas añadidos. Lo avisaba Gabriel Rufián: "septiembre complica la vida a todos". El de ERC daba a entender que su abstención de este jueves no se repetirá si la sentencia del 'procés', que se conocerá por esas fechas, es condenatoria.

También se fijaban en la acera de enfrente. El diputado de Compromís Joan Baldoví entiende que otros comicios generales dan "una oportunidad al trío de Colón" (PP, Cs y Vox). Pero ha sido el propio PSOE el que más ha sembrado las dudas al no concretar si Sánchez, el presidente en funciones, lo intentará de nuevo. ¿Nos vamos de vacaciones tranquilos?

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