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CHIVITE OBEDECE A SÁNCHEZ: ANTE TODO, EL PODER

jueves 01 de agosto de 2019, 11:40h
María Chivite se ha sumado a la única convicción permanente que tiene Pedro Sánchez: ante todo, el poder...

María Chivite se ha sumado a la única convicción permanente que tiene Pedro Sánchez: ante todo, el poder. Da igual con quién se pacte si el acuerdo facilita encaramarse en las poltronas presidenciales. Pedro Sánchez es un político roca. Lo ha demostrado desde que tarifó con Felipe González y el veterano socialista lo expelió de Ferraz. Ha ganado una a una todas las batallas hasta que se topó con Pablo Iglesias. El podemita se lo comió crudo durante el debate de investidura en el Congreso de los Diputados. Demostró que Pedro Sánchez tenía razón al no querer sentarlo en el Consejo de Ministros. Pedro Sánchez habría resultado barrido ante la opinión pública.

Ahora se consuma el mayor escándalo de ética política de la democracia española. Obedeciendo las órdenes de Pedro Sánchez, María Chivite se convierte en presidenta de Navarra con el apoyo de Bildu, el partido heredero de la banda etarra, el partido que nunca condenó sus crímenes. Nada de lo que significa Bildu le importa a Pedro Sánchez si los proetarras contribuyen a que el PSOE escale el poder en Navarra. Sabe de sobra que el objetivo de Bildu es fulminar a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, y que su pretensión no disimulada consiste en incorporar Navarra al País Vasco como una provincia más para facilitar así la independencia de la Comunidad Autónoma. Por el plato de lentejas de la presidencia navarra, Pedro Sánchez está dispuesto a vender la unidad de España. El escándalo es mayúsculo. Pero ¿qué más le da al presidente en funciones? Lo que importa es el poder, antes que nada, el poder. Y después, ya se verá.