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JORNADA 1

La vieja guardia de Zidane resucita al Real Madrid en Vigo | 1-3

La vieja guardia de Zidane resucita al Real Madrid en Vigo | 1-3
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sábado 17 de agosto de 2019, 18:55h
Los capitalinos estrenaron el curso con un primer acto coral muy serio y con un golazo de Kroos para sentenciar cuando sufrían. Bale y Vinicius aprovecharon la oportunidad con un rigor táctico muy valioso. Por Diego García

El Real Madrid se presentó este sábado en Balaídos para enfrentarse al Celta y, de paso, con el fin de examinar la realidad de su situación. Los partidos preparatorios no han deparado ilusión para la masa social del trece veces campeón de Europa, tras una temporada muy oscura, por lo que el encuentro de esta primera jornada de Liga cobraba una relevancia sensacional en lo relativo a la tranquilidad y al margen de maniobra del cuerpo técnico. De esta tensa tesitura merengue trataría de sacar tajada un bloque gallego desacomplejado y que espera alcanzar en este curso cotas y objetivos mayores.

Fran Escribá, con muchas menos dudas, aplicó su creativo sistema, que desplegaba la velocidad de Brais Méndez y Denis Suárez en los costados, con Iago Aspas y Gabriel "Toro" Fernández en punta. La medular estaría sostenida en la clase de Lobotka y Fran Beltrán, mientras que la retaguardia se alzaba con Kevin Vázquez y Olaza en los costados y David Costas y Néstor Araujo guardando el arco defendido por Rubén Blanco. La paleta vertical y atacante de los celtiñas había afilado el estudio de su rival y la manera de dañarle tras robo. Arriesgando al no poseer un ancla destructora en el centro del campo. Santi Mina y Hugo Mallo yacían en el palco.

Zinedine Zidane, en su caso, hubo de hacer frente, en plena marejada, a las bajas de Eden Hazard -lesionado- y de Carvajal -sancionado-. Optó por repetir el prototípico 4-3-3, con Modric, Kroos y Casemiro dando equilibrio y lanzando al tridente improvisado. Vinicius y Bale asumirían la alternativa después de haber sido arrinconados este verano, con Benzema uniformado de faro. Odriozola suponía la única variante en una línea defensiva culminada por Courtois. En resumen, pensó 'Zizou' un once de circunstancias y desprovisto de novedades -James, Isco y Jovic aguardarían turno-. Anhelaba, en todo caso, que su núcleo de confianza se legitimara como todavía vigente.

No tardaría en activarse una presión muy alta de ambos escuadrones. En ese pentagrama de espacios reducidos y ritmo alto, con una exigencia de atención táctica sobresaliente, el Madrid luciría personalidad y aplomo. Quiso proponer y llevar la iniciativa, con y sin pelota, relegando poco a poco a los locales a un rol reactivo. Los pupilos de Escribá -sancionado- elevaron la dureza de sus entradas por mor de aplacar la inercia, mas les costaba tapar un campo abierto por la amenaza de desborde, pegados a la cal, de Vinicius y Bale. Eso sí, las imprecisiones en tres cuartos de cancha negaron las aproximaciones ofensivas peligrosas.

Sin embargo, los vigueses no bajaban las líneas y proseguían, valientes, muy adelantados. Y lo pagarían. En el minuto 13 Casemiro arrebató la redonda al "Toro" Fernández y Marcelo lanzó un relámpago que Bale tradujo en asistencia para el tanto de Benzema. El galés, cambiado de banda, desbordó y centró con su zurda para emitir un pase que embocó el francés. Recogía el fruto del compromiso evidenciado el dibujo de Concha Espina, de confianza renacida.

Reaccionaría el impetuoso grupo de futbolistas local. Lobotka, Fran Beltrán y Denis comandaban circulaciones más sólidas y sostenidas, que forzaron al candidato a todo a replegar y gestionar la ventaja desde un prisma contragolpeador. Le faltaba localizar entre líneas a Iago Aspas para incomodar a Courtois, pero el devenir había mutado. Los desmarques en profundidad de Bale y Vinicius no desahogaban ya la salida del juego combinativo capitalino. El monopolio de la posesión celtiña se impondría con la complacencia de los dos estrategas.

Se atravesaría la media hora con el parámetro local de tiros a puerta a cero. Sólo una escapada de Aspas, a la espalda de Marcelo, forzó a Varane a efectuar un despeje soberbio. Le bastaba a los visitantes con ahondar en la concentración para achicar. Y, bien ordenados, cuando recobraron la pausa y claridad para hilvanar una asociación continuada Modric encañonó desde el pico del área, llevando a volar a Rubén Blanco -minuto 35-. La parada del gallego sostuvo a los suyos, que no podían descuidarse tras pérdida ni caer en la frustración por su incapacidad para ser verticales en ataque. De hecho, un chut desde larga distancia de Casemiro -inocuo- y un derechazo tras diagonal de Bale -despejado por Rubén- bajarían el telón de un primer acto de control casi absoluto del rigor madrileño.

Mas, en la última jugada, Odriozola cometió un error garrafal. Perdió el cuero en su área, por intentar regatear a Denis Suárez, y Brais empató. Al donostiarra le salvaría el VAR -que desnudó el fuera de juego de Aspas-. Tragado el susto, en el entretiempo sobrevolaba, en el apagado coliseo de Vigo, el horizonte de cansancio y de inconsistencia en el esfuerzo que ha arrastrado hacia la sospecha al Madrid. No le quedaba otra a la delegación capitalina que demostrar que la sensacional actitud coral no resultaría tan fugaz como hace un puñado de meses.

El segundo tiempo arrancó sin sustituciones y con un lanzamiento de Benzema que lamió la madera -minuto 47-. Vinicius imaginó un pase quirúrgico hacia la incorporación de Marcelo, que recortó sobre la línea de fondo y cedió para el remate angulado del francés. Y Courtois ganaría un mano a mano a Aspas -pase maravilloso de Denis Suárez- de inmediato. Se habían relajado los amarres, augurando la disolución de la calma madridista. Y al cabezazo centrado de Ramos respondería el desborde de Iago -imperceptible para Varane- y el intento del "Toro" Fernández que sacó Casemiro bajo palos. Todo ello antes del minuto 52. Odriozola estaba siendo agujereado por Denis.

La presión volcánica celtiña daba resultado y el gigante, otrora firme, temblaba en este tramo de falta de cohesión. Y el punto de inflexión que susurraba la dinámica devino en roja directa a Modric -minuto 57-. El croata pisó el talón de Suárez -protagonista- y la nueva normativa arbitral le condujo a vestuarios. Explosionando del todo el compás. Courtois sacaría, de forma pasmosa, un testarazo de Araújo en el área pequeña -minuto 59-. Las facilidades defensivas y el descenso de las revoluciones mutilaron el recorrido merengue. Y ahí, en ese entuerto, emergió la rebeldía de la calidad individual capitalina. Primero, Benzema cabeceó el centro de Odriozola ajustado al palo -vuelo de Rubén- y, en segundo término, Kroos inventó un trueno desde 25 metros que se coló por la escuadra -toda vez que golpeó en el larguero, en el minuto 63-. El alemán ejemplificaba el resurgir de la motivación de su camarín.

Zidane inyectaría los pulmones de Lucas Vázquez -por un Vinicius laborioso- y su esquema retrocedería posiciones. Ansiaba protegerse de los avances de Denis. A falta de 20 minutos el Celta acumulaba centros laterales y concatenaba pases horizontales. Acusó la creatividad gallega el golpe del 0-2 y la atmósfera de su recinto se congeló del todo. Únicamente Iago Aspas aparentaba viajar en otra sintonía. El ídolo vigués a punto estuvo de recortar distancias con un zurdazo aterciopelado -fallo de Kroos en el envío previo-. Y en ese desenlace entrarían en escena Pione Sisto, Isco, Jovic, Pape Cheikh e Iker Losada -por Lobotka, un enchufado Bale, Benzema, Fran Beltrán y el "Toro" Fernández-, y Lucas Vázquez estableció la guinda -minuto 80-. El gallego hizo el 0-3 toda vez que Casemiro robó -omnipresente-, que Marcelo e Isco trazaron una pared de seda y que Benzema ejecutara una ruleta en el área. El colofón a la sorprendente mejoría de las sensaciones visitantes. Rubén evitaría una goleada más dura y Losada cerró el electrónico en la fecha en la que los patrones madridistas se reivindicaron.

- Ficha técnica:

1 - Celta de Vigo: Rubén Blanco; Kevin Vázquez, Costas, Araujo, Olaza; Brais Méndez, Beltrán (Pape Cheikh, min.83), Lobotka (Sisto, min.74), Denis Suárez; Aspas y Toro Fernández (Iker Losada, m.88).

3 - Real Madrid: Courtois; Odriozola, Sergio Ramos, Varane, Marcelo; Kroos, Casemiro, Modric; Bale (Isco min.74), Vinicius (Lucas Vázquez, min.68) y Benzema (Jovic, min.82).

Goles: 0-1, m.11: Benzema. 0-2, m.61: Kroos. 0-3, m.79: Lucas Vázquez. 1-3, m.91: Iker Losada.

Árbitro: Estrada Fernández (colegio catalán). Expulsó con tarjeta roja directa a Modric (min.55). Amonestó a Kevin Vázquez, Rubén Blanco, Iago Aspas, Toro Fernández y Costas, por parte del Celta; y a Vinicius, del Real Madrid.

Incidencias: encuentro correspondiente a la primera jornada de la Liga Santander disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 23.566 espectadores.

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