PEDÍA 20.000 EUROS
El conductor que atropelló a un joven en Haro renuncia a la demanda
miércoles 30 de enero de 2008, 10:19h
Al empezar la vista, Delgado ha declarado ante la jueza que renunciaba a cobrar los daños y el juicio ha sido dado por concluido por la presidenta de la sala. Desde primeras horas de la mañana, cientos de personas y decenas de medios de comunicación se agolpaban a la entrada de los juzgados de Haro para apoyar a los padres del joven Enaitz Iriondo Trinidad, atropellado y muerto en agosto de 2004 por Tomás Delgado, quien conducía un Audi A-8.
Delgado reclamaba en principio a los padres del joven fallecido el pago de los daños de su vehículo -14.000 euros- más otros 6.000 en concepto del alquiler de otro vehículo para trabajar. En paralelo al procedimiento judicial, en la última semana se ha desarrollado otro juicio social, con un gran movimiento ciudadano en apoyo a los padres de Enaitz Iriondo Trinidad, y la posibilidad de reabrir el caso por una posible infracción del conductor.
El accidente mortal ocurrió el 26 de agosto de 2004, cuando el joven de 17 años, natural de Durango (Vizcaya), regresaba en bicicleta al cámping de Castañares de Rioja, donde estaba de vacaciones con sus padres, Antonio y Rosa.
En marzo de 2006, el conductor, Tomás Delgado Bartolomé, de 43 años y vecino de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), reclamó a los padres de Enaitz 20.000 euros en concepto de los daños ocasionados a su vehículo, un Audi A-8, y los gastos de alquiler de otro coche.
Un mes después del atropello mortal, el Juzgado de Haro acordó archivar las diligencias porque se consideró que el hecho no supuso una infracción penal.
El atestado de la Guardia Civil indicaba que Tomás Delgado circulaba a 113 kilómetros por hora -en una vía limitada a 90- cuando atropelló al joven vizcaíno, que se desplazaba en su bicicleta de noche sin casco ni chaleco reflectante y se saltó un stop cuando se incorporó a esta carretera.
El conductor arrojó una tasa de alcoholemia de 0,15 gramos por litro de aire espirado, dentro de lo permitido, pero los agentes le hicieron la prueba hora y media después del accidente.
Sin embargo, los padres encargaron otro informe pericial, que refleja que Tomás Delgado viajaba a 173,9 kilómetros por hora y que atropelló a Enaitz cuando éste ya circulaba por la carretera, no en el momento de incorporarse a la vía.
Además, Rosa y Antonio sostienen que si le hubiesen hecho la prueba de alcoholemia en el momento del accidente, Tomás Delgado habría dado una tasa superior al límite legal.
Si el conductor no hubiese presentado la demanda por los daños en el vehículo, los padres de Enaitz no habrían denunciado estos hechos, que ayer les llevaron hasta el despacho del Fiscal Superior de La Rioja, Juan Calparsoro, quien ha ordenado que se inicie una investigación para decidir si reabre el caso por la vía penal.
El fiscal deberá resolver si pide a un juez que se abra un procedimiento por un posible delito de homicidio por imprudencia grave, por el que podría solicitar una pena de uno a cuatro años de prisión y la privación del permiso de conducir de entre uno y seis años.
Haro, una localidad riojana de unos 12.000 habitantes famosa por sus bodegas centenarias, acogerá mañana a cientos de ciudadanos que se desplazarán en autobús desde Durango, Santo Domingo de la Calzada y otros municipios para arropar a los padres de Enaitz y conseguir con su apoyo que no se repitan casos como éste.