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JORNADA 2

El Real Madrid seduce pero se la pega ante el Valladolid | 1-1

El Real Madrid seduce pero se la pega ante el Valladolid | 1-1
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sábado 24 de agosto de 2019, 20:52h
Gran primera parte local y borrón en la segunda. Un golazo de Benzema, en el tramo final, premiaba la buena prestación colectiva madrileña pero el válido conjunto castellano empató al borde del descuento. Por Diego García

El estadio Santiago Bernabéu se dispuso este sábado a ver fútbol por vez primera en la temporada recién estrenada. El Real Madrid acudía a la cita obligado a conseguir la victoria ante el Real Valladolid y, también, a hacer olvidar lo antes posible el terrible recuerdo que construyó, en su tribuna, durante los últimos meses del curso pasado. Los candidatos a todo se presentaban como líderes, evaporando las dudas dejadas en los duelos amistosos estivales de un plumazo en Vigo. Y los castellanos, que anhelan afianzarse en Primera, gozaban de una gran oportunidad para disparar su seguridad.

Zinedine Zidane, con Eden Hazard lesionado y Luka Modric sancionado, eligió proseguir el reparto de esfuerzos y alternativas. Para suplir al croata fijó a Isco como acompañante de la medular conformada por Casemiro y Kroos. Asimismo, recuperó a Carvajal y, por ende, reprodujo su línea defensiva preferida -la de las tres Ligas de Campeones consecutivas-. Y en ataque regaló la oportunidad de legitimarse a James Rodríguez. El colombiano ejercería de mediapunta, con Benzema y Bale repitiendo en la delantera. La evolución del mercado de fichajes negó el turno a Vinicius, Lucas Vázquez o Jovic.

Sergio González hubo de lidiar con las sensibles bajas de Alcaraz y de Sandro Ramírez. Por ellos entraron en la titularidad San Emeterio y Enes Unal, en el debut como vallisoletano de Pedro Porro, una de las esperanzas de la hinchada de Pucela para conquistar la permanencia cuanto antes. Desplegaban los visitantes su rocoso esquema, con Sergi Guardiola batallando contra Sergio Ramos y Varane. Nacho, Salisu, Kiko Olivas y Moyano eran los encargados de sostener el arco defendido por Masip. Lanzaban un 4-4-2 que esperaría la localización de huecos para correr, siempre dentro de su modelo de repliegue y transición.

Y el pronosticado duelo de estilos no demoraría su presencia en escena. Los capitalinos portarían la iniciativa y la posesión ante una delegación que no presionaría y que amontonaría peones en la medular, en un plan de juego especulativo. Ese sería el desafío para los locales: no impacientarse en la combinación continuada, no descuidarse tras pérdida y lucir ritmo en la circulación por mor de descubrir conexiones entre líneas. Isco, James y Benzema fluctuarían por el centro, con Bale y los carrileros abriendo el terreno de juego en el avance en estático al que quedaron abocados. Precisamente, un centro del malagueño que remató de forma defectuosa Bale, en el segundo poste, marcaría la senda a seguir para los merengues -minuto 7-.

Resistían los castellanos a la pretendida montonera inicial de centros laterales. Sin embargo, les costaría amenazar a la meta de Courtois y crecer con la pelota. Las ayudas de Casemiro y las líneas adelantadas madridistas les negaron el desahogo por medio del pelotazo hacia Guardiola. Así, el monólogo quedó establecido. Y un centro raso de James, con zurdazo cruzado de Bale, que lamió la madera, corroboraría la buena actitud del concentrado escuadrón de Chamartín. Los lanzamientos fuera de diana de Marcelo, Benzema y James ahondaron en la renacida intensidad táctica del coloso.

Tardaría 20 minutos el Valladolid en chutar. Aconteció al pescar Guardiola un cabezazo de Unal -después de un balón largo de Masip-, mas Carvajal despejó el descontextualizado peligro. Sólo Fede San Emeterio aparentaba poseer el aplomo para pasar bien y rápido el balón, y de su visión nació el zurdazo por encima del larguero de Óscar Plano -minuto 23-. Pero, Benzema respondería con un testarazo venenoso, tras otra red tejida por la derecha entre Bale, James y Carvajal. El galés probaría suerte con un latigazo desde el pico del área, aunque fuera de tino. No soltaba el timón -en ambas fases del juego- el Real Madrid. Y el colombiano envió un lanzamiento de falta cerca del travesaño -minuto 28-.

Se cruzó la primera media hora con pobre participación de Isco, en ese papel de nexo entre líneas. Kroos y Casemiro se mantenían como anclas de una suerte de 4-2-3-1, de exigencia posicional cada vez menos ardorosa. Se aferraba al orden y encierro el bloque entrenado por Sergio González, no obstante. Y James tuvo el 1-0 con un cabezazo, a pase de Kroos, que rozó el poste -minuto 34-. La superioridad merengue no se traducía en un fluir de ocasiones de remate, a pesar de la afilada movilidad, mas sus jugadores mantuvieron el rigor del guión. El zurdo cafetero de nuevo buscaría la cepa del palo con Benzema como facilitador. Todo ello fruto de la presión coordinada. Y Masip salvó a los suyos en otro robo adelantado culminado por el regate y chut del francés.

El portero trataba de ganar el descanso para su equipo con otra parada, al testarazo de Bale. Sollozaban ya los castellanos cuando Casemiro remataba alto y en saque de esquina -minuto 42-. Achicaban de forma intensiva, sabedores de lo trascendental de aguantar el empate a cero. Y lo lograrían. Los locales, en el entretanto, se fueron hasta un total de 14 chuts y un 67% de posesión. A estas alturas del esfuerzo, falta de rodaje y calor mediante, Zidane debía elegir el grado de efervescencia del desempeño de sus futbolistas. Porque el marcador conduciría a una incertidumbre nociva y familiar en Concha Espina. El plan ajeno surtió efecto resultadista, pero el propio no. Era el momento de doblar la apuesta por las sanas sensaciones colectivas o virar hacia una verticalidad más acusada.

Pues bien, la reanudación alzó su telón desprovista de sustituciones. Eso sí, avisó el sistema visitante a las primeras de cambio: un pase de Unal, con Varane en la espalda, habilitó la transición conducida por Porro y rematada, con un cañonazo angulado, por Guardiola -minuto 47-. El recordatorio de lo arriesgado para los capitalinos de desatender la cohesión en defensa tendría réplicas, con Guardiola como referente. Se susurraba un ida y vuelta, por lo que el Madrid batalló por retomar el control. Y Bale y Benzema, de inmediato, conectaron desviados dos centros. Mas Sergio Ramos evitó un mano a mano de dos oponentes con Courtois. Se estaba partiendo en el regreso el favorito. El fuelle empezaba a flaquear, la presión no llegaba a tiempo y los pucelanos podían correr.

'Zizou' leyó el desarrollo y sentó a James -participativo y ovacionado- para dar entrada a Vinicius. Y, con Isco de vuelta al centro de la mediapunta, Bale emitió un chut raso que atajó Masip -minuto 58-. Justo antes de la lesión de Moyano. Compareció Waldo, un extremo que reconvertía a Porro como lateral, en un movimiento ambicioso de un Valladolid que atisbaba la ruta para dañar al gigante: al espacio. Se había diluido el ritmo combinativo madrileño. Y frente al amanecer de la inconsistencia colectiva reaccionaron los locales con actitud orgullosa. Y con la inyección de Jovic a la fórmula -se fue un Isco muy gris- subrayaba la querencia por la verticalidad de Zidane para enfrentar a la contrarreloj sobrevenida. El equilibrio y dominio de la medular previos fueron arrinconados.

El balcánico se estrenó con un cabezazo a la cruceta -minuto 69-. El valiente 4-2-4 del líder de LaLiga movió a Bale a la banda zurda -uniformándole de fuente de centros-, rememorando épocas pasadas. Y se inauguraba el desenlace incierto con tres acciones descriptivas y concatenadas: Kroos lo buscó desde media distancia, Waldo chocó su latigazo en los guantes de Courtois y Guardiola perdonó, sin marca, ante el centro de Nacho. Las imprecisiones y la ausencia de pausa en el centro del campo desembocarían en una anarquía en la que participarían Antoñito -por Porro- y Anuar -por San Emeterio-. Y también Benzema, que controló un pase agreste de Varane para embocar una volea a la media vuelta que instaló el 1-0 -minuto 82-. Sorprendió el francés por la dificultad para descerrajar un chut tan potente y ajustado en semejante escorzo.

Se le escapaba el botín, de repente, a un Valladolid serio. Guardiola mandaría lejos de portería la respuesta automática de los visitantes al golpe acusado. El conjunto en ventaja mutaba a un 4-4-2, con Bale y Vinicius -muy desacertado- ejerciendo de exteriores de trabajo. Le tocaba gestionar el sufrido triunfo parcial a un equipo que se protegía con el cuero. En cambio, Kroos perdió la redonda ante Míchel y se desencadenaría la hecatombe. Óscar Plano condujo y cedió, con un pase maravilloso, para que Guardiola batiera a Courtois por bajo -minuto 89-. Lucas Vázquez supliría a Karim, en un cambio descompasado, y las tablas serían irreversibles. Con el desorden como gobernador. Y los fantasmas, a pesar de la seducción del primer acto, volvieron al madridismo congregado. Su equipo se había vuelto a descoser ante sus ojos, incapaz de competir durante 90 minutos sin lagunas.

- Ficha técnica

1 - Real Madrid: Courtois, Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Isco (Jovic, m.68), James (Vinicius, m.57), Bale y Benzema (Lucas Vázquez, m.89).

1 - Valladolid: Masip, Mpyano (Waldo, m.60), Salisu, Kiko Olivas, Nacho, Fede San Emeterio (Anuar, m.84), Michel, Oscar Plano, Pedro Porro (Antoñito, m.80), Enes Unal y Sergi Guardiola

Goles: 1-0, m.82: Benzema; 1-1, m.88: Sergi Guardiola

Árbitro: Pablo González Fuertes, del Comité Asturiano. Mostró tarjeta amarilla a San Emeterio, del Valladolid y a Kroos del Real Madrid.

Incidencias. encuentro de la segunda jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Santiago Bernabeu ante unos 63.037 espectadores.

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