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GOBIERNO

Sánchez, a por todas: contempla el 155 y la Ley de Seguridad Nacional para Cataluña

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante la presentación de la campaña electoral de los socialistas para las elecciones del 10 de noviembre.
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El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante la presentación de la campaña electoral de los socialistas para las elecciones del 10 de noviembre. (Foto: Efe)
miércoles 02 de octubre de 2019, 16:33h
El Gobierno contempla "todos los escenarios posibles" ante el desafío independentista y se produzcan graves alteraciones del orden público.

Dicen que el arte del político es conseguir que cualquier circunstancia, por negativa que ésta sea, se torne en una oportunidad para conseguir el objetivo de permanencia en el poder. El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, está en esas: trabaja para dar imagen de hombre de Estado, de líder carismático al que no le temblará la mano para encauzar, en este caso, la situación en Cataluña.

No hace mucho, el jefe del Ejecutivo negaba que, tanto la Ley de Seguridad Nacional, que le planteaba el PP, como el artículo 155, que le propone Ciudadanos, fueran opciones a tener en cuenta ante los acontecimientos que se esperan en Cataluña con la celebración del segundo aniversario del referéndum ilegal del 1-O, que ya se ha visto que ha sido un fracaso de seguimiento por parte del independentismo, pero, sobre todo, con la sentencia de los políticos presos por organizar el procés.

Hoy, sin embargo, las dos opciones para garantizar el orden público y que se cumple la Constitución son perfectamente válidas para el presidente en la Moncloa. Aplicables, incluso, con prontitud y firmeza. Pero, ¿qué ha cambiado en los planes de Pedro Sánchez? Obviamente, a nadie se le escapa que estamos en campaña electoral.

El presidente del Gobierno en funciones ha comparecido este miércoles en un mitin celebrado en el centro cultural La Petxina de Valencia, acompañado por Ximo Puig -presidente de la Generalidad Valenciana- y por José Luis Ábalos -secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento-. Desde allí se ha limitado a defender que "al PSOE se nos ha acusado de ser falsamente equidistantes, de ser unos vendepatrias. Se nos ha acusado por haber reivindicado desde el primer minuto que debía haber ley y diálogo, por ese orden, porque no puede haber diálogo para retorcer la ley".

Ante unas 800 personas ha prometido que "esta crisis la vamos a superar" -la del secesionismo catalán- y ha añadido que es pieza clave en el proceso de superación que el independentismo "reconozca su fracaso, que han causado mucho dolor a la sociedad y que han engañado a la ciudadanía". "Su única tabla de salvación es que quienes creemos en una España unida en la diversidad nos separemos", ha sentenciado Sánchez. Y se ha despedido proclamando que "no es aceptable que dé lecciones de derechos humanos quien no condena cualquier indicio de violencia".

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, también en clave electoral, ya ha dicho que el Gobierno observa la realidad de Cataluña y que actuará “en la forma oportuna, en el momento en que sea preciso” y siempre dentro de la ley. Ha cerrado su declaración apuntando que “las leyes en este país se aplican cuando los supuestos de hecho concurren”.

Del mismo modo, su compañera en Defensa, Margarita Robles, ha advertido también al presidente Quim Torra, de que el Gobierno “apuesta por la defensa a ultranza de la Constitución” y ha sido muy clara ante una posible vulneración: “Tendrá la respuesta serena, reflexiva no precipitada, pero con todos instrumentos jurídicos que da el estado de derecho”.

El presidente del Gobierno le compra así el discurso a PP y Cs. Pero lo hace tarde y como sabe que es difícil hacerle ver a la opinión pública que es una iniciativa que ha salido de él, dice que cualquier decisión que adopte lo hará con el consenso del resto de partidos y, por supuesto, en “modo” España, como reza su eslogan de campaña.

La celebración del 1-O fue un ensayo fallido de lo que de verdad puede suceder a mediados de mes, cuando se haga pública la sentencia del procés y, en el mejor de los casos, salgan condenados los acusados. No se sabe el grado que alcanzarán las condenas, pero sí que la reacción en la calle puede ser de todos los tipos: pacífica y violenta. Las detenciones de los CDR con explosivos y sus posteriores declaraciones así lo han confirmado.

Esta circunstancia, en plena campaña electoral, será aprovechada por Sánchez, que intentará trasladar al electorado una imagen de autoridad en Cataluña que hasta ahora no ha tenido, en gran medida por su política previsora de no “molestar” a quien pudiera ser su socio de Gobierno en un momento determinado, pero también a la equidistante posición del PSC, que un día defiende la política de Estado y al siguiente le hace el favor al independentismo.

Llegados a este punto, la Ley de Seguridad es una medida más fácil y rápida de aplicar con la que el Ejecutivo puede dar órdenes a los Mossos, pero que no llega al punto de suspender a los poderes autonómicos, como si sucede con el artículo 155. En cualquier caso, Pedo Sánchez ha dejado ahora claro que está dispuesto a aplicar con “serena firmeza” las medidas que sean necesarias.

Todo, en gran medida, dependerá de la actitud que tome el independentismo en los próximos días. Y, como fuere, el problema catalán está acercando las posturas de PSOE y Cs más de lo que un principio se imaginaba. En clave electoral siempre, confluyen así los argumentos de los partidos que dicen están llamados a entenderse para formar Gobierno. Aunque el líder de Cs, Albert Rivera, ha advertido a Pedro Sánchez que si los socialistas no apoyan la moción de censura contra Quim Torra en el Parlament “es imposible que se recupere el diálogo”, le ha pedido una reunión para pedirle personalmente que lo reconsidere.

Qué es la Ley de Seguridad Nacional

La Ley de Seguridad Nacional, aprobada en 2015 con el apoyo del PP, del PSOE y de UPyD, permite al presidente del Gobierno, incluso estando en funciones, emitir un decreto que permita la coordinación de todas las fuerzas de seguridad del Estado ante hechos públicos de gravedad.

Sería un proceso de aplicación más sencilla que el que conlleva el artículo 155 de la Constitución, que conduciría a la intervención de competencias.

A los efectos de esta ley se entenderá por Seguridad Nacional la acción del Estado dirigida a proteger la libertad, los derechos y bienestar de los ciudadanos, a garantizar la defensa de España y sus principios y valores constitucionales, así como a contribuir junto a nuestros socios y aliados a la seguridad internacional en el cumplimiento de los compromisos asumidos.

Las normas aplicables a los estados de alarma, excepción y sitio, a la Defensa Nacional, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, a la protección de la seguridad ciudadana, a la protección de infraestructuras críticas, a la protección civil, a la acción y el servicio exterior del Estado o a la seguridad privada, regulan, junto con la legislación penal y los tratados y compromisos internacionales en los que España es parte, distintos aspectos de la seguridad.
Los actores y circunstancias que ponen en peligro los niveles de seguridad, se encuentran sujetos a constante mutación, y es responsabilidad de los poderes públicos dotarse de la normativa, procedimientos y recursos que le permitan responder con eficacia a estos desafíos a la seguridad.
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