Victoria ante Grecia en Baloncesto
Primera medalla olímpica de esgrima para España
domingo 10 de agosto de 2008, 10:20h
El español José Luis Abajo, "Pirri", hizo historia por partida doble al conquistar hoy la medalla de bronce en la competición de espada, la primera presea del esgrima nacional y, además, la número 100 del deporte español en los Juegos Olímpicos.
El único deporte olímpico de origen español no tenía todavía a ningún campeón nacional y ni tan siquiera un medallista, pero el madrileño acabó con esa estadística al superar en la final de consolación al húngaro Gabor Boczko (8-7).
El bronce del madrileño supone asimismo el segundo metal de España en esta cita olímpica tras el oro conquistado ayer por Samuel Sánchez en la prueba de ciclismo en ruta.
Por otra parte, España ha demostrado en baloncesto que es favorita al oro. Y el partido que ha disputado ante Grecia lo justifica. Los españoles han vencido a Grecia, uno de los rivales de tradición y éxito en el baloncesto, por 81-66, aunque bastantes mintuos la diferencia entre los dos equipos era de 20 puntos.
Apoyándose en Calderon y Rudy, además del juego defensivo a un nivel muy alto, los tiradores españoles se han sentido liberados para anotar sin complejos. El encuentro ha sido dominado por los españoles, de forma muy notable. El resultado ha ido variando mínimamente, los españoles se marchaban en el marcador y los griegos trataban de acercarse por orgullo, aunque no ha dado muchos frutos sus arranques de tesón.
Aíto ha dispuesto un partido en el que España ha tratado de romper el ritmo lento de los griegos. España ha corrido, ha defendido muy seriamente, y ofensivamente ha mostrado lo que tiene. España es muy superior y lo ha refrendado en la cancha.
Grecia y España comparten un alma gemela, aunque por fortuna para la segunda, los últimos enfrentamientos (final de Japón 2006 y semifinales del Europeo del año pasado) han caído de su lado. Pero siguen siendo almas gemelas. Y esa conexión genética entre dos países mediterráneos afloró con toda la fuerza en el estreno olímpico que reeditaba los intensos duelos mantenidos por ambos en la cumbre del baloncesto internacional.
Catorce minutos después del salto inicial, el marcador aún arrojaba muestras de la paridad que rodea a ambas formaciones. Con 22-22, sin embargo, ya podía apreciarse las dificultades hispanas para hacer diana: los porcentajes de tiros de dos, de triples y, en conjunto, de tiros de campo reproducían la misma cifra con un rendimientos del 33 por ciento en todos ellos.
Una cifra claramente por debajo de lo que es habitual en la selección campeona del mundo. Los griegos estaban lanzando mejor (56 por ciento de dos y 43 por ciento de tres). Lo que les impedía aprovechar la escasa producción española eran las pérdidas de balón (diez en el intervalo).
Aíto decidió que había llegado el turno olímpico de Ricky Rubio. El primer balón que cogió el base del Joventut acabó dentro del aro heleno en una bonita penetración con la derecha. Antes había debutado en la cancha de Wukesong el barcelonista Juan Carlos Navarro y, en ese lapso, España consiguió el primer parcial apreciable (6-0; 32-26).
La serie creció hasta un 9-2 que dejó a la selección española en ventaja para reanudar el encuentro (35-29). Las sensaciones chocaban entre sí. Por una parte, España andaba lejos de la dinámica atronadora que suele imponer. Por otra, sin encontrarse cómoda, dominaba sin apreturas pese a tener enfrente a los subcampeones mundiales.
Y en medio de esa incertidumbre, España ajustó la brújula. La escasez realizadora dio paso a una racha que los griegos no esperaban. Los cinco primeros minutos del tercer cuarto se saldaron con un parcial de 15-2 que subió al marcador la mayor diferencia del choque hasta entonces (50-31 -hubo una máxima de veinte puntos-).
Grecia no se lo explicaba porque la selección nacional tampoco había hecho nada especial, no había pisado el acelerador, no había echado el bofe en una defensa a la desesperada ni había introducido ninguna variable especial, únicamente había calibrado el punto de mira.
Cinco minutitos y adiós al partido. España se lo metió en el bolsillo como si tal cosa. El síntoma es revelador. Los estrenos de las competiciones nunca facilitan la labor a nadie y los españoles, a medio gas, lo habían despachado como si tal cosa. Por eso los integrantes del cuerpo técnico de la selección de los Estados Unidos estaban tomando notas concienzudamente desde un discreto rincón de la grada. España les preocupa. Mucho.
Este grupo de jugadores, que tantos éxitos ha dado ya al deporte español, ha comenzado los Juegos Olímpicos con una victoria holgada ante uno de los rivales que a priori podía crear problemas. Así pues, comienzo ilusionante y con paso firme hacia el oro.