Durante el pleno del Parlament celebrado este jueves, Pere Aragonès, número 2 del Govern, ha calificado de "vergüenza" que la Junta Electoral Central "calle" ante las palabras pronunciadas este miércoles por altos cargos de la Guardia Civil durante el día de la patrona de este cuerpo celebrado en San Andreu de la Barca, en Barcelona.
"Se pide neutralidad por parte de la JEC a unos gobiernos que están escogidos por la ciudadanía en base a programas políticos, pero calla delante de unos mandos de la Guardia Civil que toman partido a favor de una determinada ideología. Es una vergüenza",
Según Aragonès, el discurso del jefe de Intituto Armado en Cataluña, Pedro Garrido, "tomó partido" por una determinada ideología: "Ya sabemos que el 'Todo por la patria' se parece mucho al 'Ahora España'", ha ironizado el vicepresidente catalán aludiendo al lema de campaña del PSOE.
La "única violencia" que se ha ejercido en Cataluña, ha añadido, "la ejercieron los de las medallas en Sant Andreu de la Barca".
Las alusiones de Garrido a la causa del procés y veladamente a Josep Lluis Trapero provocó malestar entre los miembros de los Mossos presentes en el acto, que llegaron a abandonar junto a representantes de la consejería de Interior de la Generalidad.
Tras el choque entre ambos cuerpos, la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, tuvo que reunirse con la cúpula de los Mossos para templar los ánimos de cara a una semana que se antoja crucial porque todo apunta a que el Tribunal Supremo dará a conocer la sentencia.
El portavoz de JxCat en el Parlament, Eduard Pujol, ha tildado de "infame" el discurso de Pedro Garrido, al que ha pedido más "prudencia" viniendo de un cuerpo policial que "vino a pegar ciudadanos" en Cataluña el 1-O.
Pujol ha afirmado que su discurso fue "infame, absolutamente indigno y vergonzoso", y que "no se tendría que haber producido nunca"