Unai Emery dejó de ser entrenador del Arsenal este viernes, después de que el club lo confirmara con un comunicado en el que reflejaba que "los resultados y y el rendimiento del equipo no fueron los esperados".
Una de las leyendas del club, el sueco Freddie Ljungberg, asumirá las labores de entrenador interino mientras el club busca un nuevo técnico.
El despido llega después del séptimo partido consecutivo del Arsenal sin ganar, su pero racha de resultados desde 1992. Este jueves, el Eintracht de Fráncfort remontó en el Emirates Stadium un 1-0 en contra para acabar 1-2, firmando así la sentencia del técnico español.
En la Premier, el equipo marcha octavo con 18 puntos, a ocho de los 16 del Chelsea, cuarto y que marca la frontera de los puestos para disputar la Liga de Campeones.
El papel de Emery al frente de los gunners no era fácil, pues accedía al cargo para suceder a Arsene Wenger tras 22 años en el banquillo. Llegó en 2018, con la misión de rescatar anímicamente al equipo. Logró desarrollar buen juego pero los resultados no acompañaron: no clasificó para la Liga de Campeones y tuvo un papel discreto en las copas. Lo mejor, llegar a la final de la Liga Europa, pero acabó perdiendo ante el Chelsea.
"Nuestro agradecimiento más sincero a Unai y a su compañeros que trabajaron incansablemente para hacer al equipo competitivo", añadió Josh Kroenke, director del Arsenal.