www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

CHINA

Las protestas independentistas en Hong Kong inspiran revueltas violentas en otros países

Las protestas independentistas en Hong Kong inspiran revueltas violentas en otros países
sábado 07 de diciembre de 2019, 12:25h

En todo el mundo se producen protestas en la calle por parte de grupos organizados. Organizados, pero sin un líder, sin un rostro identificable que les sirva de portavoz, o de vínculo con el poder establecido. Ha ocurrido y ocurre en Hong Kong y vemos que su ejemplo se reproduce también en Bolivia, Barcelona, Santiago de Chile, Egipto, Haiti… El fenómeno de las protestas que no dan la cara se repite de ciudad en ciudad.

No es un fenómeno del todo nuevo. Lo vimos el año pasado en Francia, con las violentas protestas con chalecos amarillos. Su indumentaria les otorgaba una imagen muy poderosa, icónica. Pero de nuevo sus acciones no encontraban el respaldo de un líder identificable, que articulase sus exigencias y las transmitiera, aunque fuera de forma oficiosa, al gobierno de Francia y a los medios de comunicación. Son un fenómeno muy reciente, que tiene como primer antecedente el movimiento Occupy Wall Street, de 2011.

Violencia y falta de líderes no significa desorganización. No es la anarquía lo que está detrás de estos movimientos. Por el contrario, muchos de ellos cuentan con poderosas organizaciones detrás, unas nacionales y otras extranjeras. En ocasiones, incluso intervienen los servicios de inteligencia de países extranjeros. No en vano, esta misma semana, el presidente de EEUU, Donald Trump, firmaba una Ley de Derechos Humanos y Democracia en Hong Kong, una forma de respaldar explícitamente las protestas en la ex colonia.

No es la anarquía lo que explica la falta de líderes, sino la tecnología. Una de las funciones de los líderes en estos movimientos es poder compartir con miles de personas desconocidas unos mismos lemas, unos objetivos comunes, y una estrategia compartida. Para que la fuerza del número no se pierda en un movimiento desunido. Pero eso ahora no es necesario. La tecnología ofrece herramientas que permiten una coordinación no jerárquica. Es fácil poner en común todos esos mensajes, y facilitar una acción común, sin la necesidad de que proceda de una persona o un grupo de personas.

Las protestas violentas y sin rostro tienen otra ventaja, y es que permiten que parte de los que participan en las acciones ilegales asuman objetivos propios, sin contar con la aprobación del resto. Esto explica que en Hong Kong, como en Santiago de Chile o Barcelona, algunos miembros de los movimientos violentos hayan asaltado infraestructuras de comunicaciones, como aeropuertos o el metro.

Protestas sin cara, pero con heridos y muertos. Un universitario de 22 años falleció en Hong Kong al caer de una planta a otra de un edificio cerca de la zona donde se desarrollaban las protestas. Aunque se investiga si estaba siendo perseguido por la policía, que negó categóricamente que tuviese algo que ver con la muerte del joven, medios con la RTHK hablan ya de que podría tratarse de la primera muerte relacionada con los tumultos antigubernamentales. Hay centenares de heridos, entre ello un policía herido por una flecha, y se calcula que hay unos 3.000 detenidos.

En Barcelona, los disturbios dejaron los días más violentos más de 600 heridos (algunos policías de carácter muy grave) y cerca de 200 detenciones. En tan solo ocho días después de conocerse la sentencia del procés, hubo 289 agentes heridos: 134 policías nacionales, 154 mossos y un policía local.

No han ido bien tampoco las cosas en Chile. La agencia Bloomberg informaba de que “docenas de chilenos han sido parcialmente cegados por proyectiles de goma y gases que dispararon contra los manifestantes”. Hay que recordar que las protestas comenzaron por una cuestión tan nimia como el anuncio de la subida del precio del billete de metro.

Los datos de las consecuencias de las revueltas son esclarecedores: hay al menos 23 muertos y más de mil personas han resultado heridas. Además, cerca de 150 personas han sufrido lesiones oculares y, de ellas, unas 26 han perdido completamente la visión en un ojo. También dice la agencia que “la cifra supera con creces lesiones similares en protestas recientes en Hong Kong, España y Francia”.

Sin embargo, Irán se lleva la peor parte. Como en Hong Kong o Chile, el anuncio de una medida del Gobierno provocó la reacción desmedida de la población. El presidente iraní, Hassan Rouhani, dijo que incrementaría en un 50% el precio del combustible y acto seguido miles de personas salieron a las calles a protestar. ¿Resultado? Más de 140 muertos, 7.000 detenidos, saqueos, vandalismo en más de 100 ciudades y quema de edificios que provocó una dura represión policial.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+

0 comentarios