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INVESTIDURA PREVISTA

lunes 30 de diciembre de 2019, 12:41h
Pero ¿es que alguien creía en una solución distinta a la que está a punto de consumarse?...

Pero ¿es que alguien creía en una solución distinta a la que está a punto de consumarse? “Hacia el Frente Popular”, titulé yo mi artículo en Al aire libre publicado en el IMPARCIAL a las 10:30 de la noche del 10 de noviembre pasado, recién concluido el recuento electoral.

Pensando en las elecciones autonómicas catalanas, y para que Carlos Puigdemont y su marioneta, el racista Joaquín Torra, no les calificaran de traidores, los dirigentes de ERC han alargado la negociación con el PSOE sanchista, resuelta desde la primera semana tras las elecciones. Estaba claro que la abogacía del Estado haría un dictamen concorde con lo que Pedro Sánchez necesitaba. ERC justificaría así su voto ante los electores catalanes.

Solo faltan los trámites de procedimiento para que el líder socialista se alce con la presidencia del Gobierno, prometa su cargo ante el Rey, e instale a España en el Frente Popular. Como necesita dinero, lo primero que hará será subir los impuestos. Después vendrán todas las medidas propias del frentepopulismo, sin otros límites que los que imponga la Unión Europea. El espíritu de la Transición está ya liquidado y va a establecerse en muy pocos días una España diferente, aplaudida por un sector minoritario del pueblo. No se respetará nada o casi nada de lo que han supuesto políticamente estos cuarenta años de democracia pluralista plena, de libertad, de paz y de prosperidad. Albert Rivera pudo el 28 de abril llegar a un acuerdo de 180 escaños con Pedro Sánchez. No lo hizo. Mariano Rajoy con su lamentable política de despropósitos en Cataluña abrió los portones al Frente Popular que ahora se impone. El centro derecha no puede eludir la responsabilidad que tiene. Pablo Casado, eso sí, esta libre de culpas y ha conseguido reconducir la política del PP. De seguir Mariano Rajoy en el machito, el Partido Popular hubiera desaparecido como ocurrió con UCD.

Y ahora a lidiar lo que se nos viene encima. Pedro Sánchez se adherirá al poder como la lapa a la roca. Es posible que se produzca un choque personal entre él y Pablo Iglesias. Pero, por el momento, el político-roca, como le he calificado en reiteradas ocasiones, ha vuelto a ganar la partida.