www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

DESDE ULTRAMAR

La tregua comercial chino-estadounidense

jueves 16 de enero de 2020, 20:11h

La guerra comercial entre China y Estados Unidos no ha terminado y eso que nadie lo olvide. Y no se terminará porque la rivalidad es entre la primera y la segunda potencia. Será un rosario de escaramuzas. Ya deberíamos de estar acostumbrados a esa clase de jaloneos por la primacía mundial. Así ha sido por siglos. De momento, es una contienda comercial. De momento. 86 páginas de un acuerdo por entregas –mal comienzo– en términos algo cuestionables, es lo signado entrambos este 15 de enero en Washington, D.C.

He leído a analistas un poco atrabancados festejando una supuesta victoria de Estados Unidos frente a China, que no veo por ningún lado. Será que ni la hay y los engolosina, ciega o deslumbra que la tregua –conste, tregua, no una paz perpetua– se firmó en la Casa Blanca. Con que poca agua se ahogan, entonces. Quien no conoce a Dios, donde quiera se hinca. Pues lo alcanzado no está para morirse y conviene pasarle la lupa encima para ser sensatos, objetivos y sobre todo, no crédulos tirando a candorosos. Con esos países no debe de serse.

La guerra comercial entre China y Estados Unidos, declarada por Trump y no por los discretos orientales, nos deja la cara de tranquilidad mostrada por el viceprimer ministro chino firmante, Liu He. China respondiendo sentó a EE.UU. a negociar. No lo olvidemos. Y no es que sean inexpresivos los chinos, sino que no festejan desbordados y de forma inútil. Total, ellos ni están en precampaña ni con un congreso rondando deponer a Xi Jin Ping, así que les sobra tiempo y paciencia para doblegar. Esa paciencia milenaria china de la que se jactan. Que los corifeos yanquis digan misa, si les place. Hay al menos dos versiones de lo que sucedió.

Porque…en cambio, los yanquis y los proyanquis…van desbordados y dando por sentado cosas que merecerían reflexionarse al doble o errarán. ¿Qué los chinos les comprarán más productos agrícolas y así se acortará el déficit comercial yanqui, causa de esta guerra? Sí, como ellos lo harán a China. ¿Qué se instalarán más empresas yanquis, allá? Sí, ya estaban y maquilando barato como locas por ser caro hacerlo en EE.UU., tema donde les falla fuerte la competitividad. Bajos salarios soportan la industria yanqui en el exterior. ¿Qué se atenderán los reclamos estadounidenses de propiedad intelectual? Sí, y a cambio Estados Unidos se ha retractado de la acusación no probada, de que China manipula su divisa para hacerla competitiva de manera ficticia. Tal y como el FMI anticipaba el año anterior, al haber dictaminado en su día que poco hacia China, manipulando. Eso dejó a Estados Unidos en calidad de mentiroso. Y da la impresión de que lo que EE.UU. le ha hecho tragar a China en productos, es justo lo que China necesitaba y no lo que ellos quisieron servirle. O no solo eso. ¡Ojo con eso! también. Y ya veremos si con patentes protegidas en mano, en producirlas es competitivo EE.UU. y no lo es, como que recurre a maquilar incluso, a China. Y es verdad, el acuerdo resuelve trabas en su comercio bilateral de hasta diez años de antigüedad, y no se nos escapan las palabras del viceministro de Hacienda chino, Liao Min, asaz llamativas al señalar que aplicar la fase dos depende de cómo se comporte y aplique la fase uno del acuerdo. Suena tan lógico y tan real como una advertencia. Así que está en chino suponer que la paz está alcanzada. Lo dicho: es tregua. Y el mundo que contenga el aliento porque tampoco los beneficios se verán próximos. Y que se aplique pronto, dijo el funcionario, como diciendo: queremos ver si de verdad respetan su palabra los Estados Unidos. Xi Jing Ping ya lo había adelantado diciendo que espera que Estados Unidos no altere la agenda bilateral. Huele más a desconfianza que a acuerdo, aunque se alcanzara reducir el déficit comercial bilateral en pro de EE.UU.

Los chinos les comprarán si es que lo producen. Falta ver si un país que pierde competitividad en campo e industria como Estados Unidos, puede satisfacer los cupos alcanzados. Si no, el déficit comercial se acrecentará. Todo lo cacareado por Trump como logrado para su país, hasta hoy por millones, es un simple supuesto a alcanzarse. Nada concretado. Más fortalecen a los chinos dándoles materias primas a cambio. Y haciendo que la producción agrícola estadounidense dependa más de ese comprador. Antes de frotarse las manos los yanquis, deberían de preguntarse si su campo es tan competitivo como para prevalecer en el mercado chino y pueda alcanzar los volúmenes comprometidos. No les van a admitir hormonas, fertilizantes y demás incentivos artificiales, que son otro tipo de ayudas, tan criticables como las subvenciones gubernamentales chinas existentes para su propia mercancía. Y concuerdo con economistas que dicen que Trump amarra su producción agrícola al mercado chino. ¿Qué gobierno lo hace?¿verdad? Que Trump diga que es una gran noticia para su país, está en su derecho. Por fortuna hay otras opiniones y lecturas.

Las cifras parecen apabullantes, pero las condiciones no tanto. Resulta que China adquirirá bienes estadounidenses por 78,000 millones de dólares en acero, aeronaves y maquinaria. Van 52,000 millones más ligados al sector energético y otros 32,000 se cifran en productos agrícolas y marinos, como los llama la prensa internacional. Es más un respiro a Estados Unidos proveyéndolos, que ya jadea.

Porque luego dicen que, en efecto, habrá reuniones semestrales bilaterales para valorar los alcances –esas reuniones que Trump canceló, así que en realidad regresan al mismo punto de partida– y se quedan asuntos pendientes de tratar. ¿De verdad que es un gran triunfo para Estados Unidos? No se nota. Negociaron y eso implica que no las tenían todas consigo. Ya la guerra comercial demostró como Huawei podía estar en el mercado mundial y en estos meses la diplomacia de ambos países no se ha detenido, pues siguen a las tarrascadas ahí donde se puede y la competencia entre ambos países perdura. Mientras Estados Unidos presionaba en el tema iraní, frente a la extraviada diplomacia de Teherán, China llamaba a la mesura, en tanto refrendaba en su oportunidad y por otras razones, su reclamo a ser una China unificada, con dedicatoria a Taiwán, aliada de EE.UU.. Así que no paran, aunque alcancen treguas.

Así que…un acuerdo en ¿fases? Y volver en gran medida al statu quo de 2017 solo anticipa pocos avances, presiones a China y la incapacidad para tragarse al elefante entero. Como sí presumía Trump de poderlo hacer, no lo hizo y eso suena a fracaso. Habla de la competencia desleal, pero recordemos al mandatario yanqui que las empresas de su país trabajan desde China y los aranceles que le impuso, mas afectaron a sectores estadounidenses que debieron de pagar los que en respuesta colocó China, que ha conseguido disminuirlos y que no le impongan más. Para EE.UU. imponer aranceles fue una suerte de efecto bumerán. Cancelemos la idea de que las empresas estadounidenses regresen de verdad a su país, que va dejando se der competitivo y eso es la semilla de futuras disputas al querer ganar EE.UU. con presiones, lo que la economía yanqui ya no causa.

Así que de victoria yanqui, nada, monada. Tregua y va que chuta. Recordemos que a Washington le fueron contestados todos sus aranceles. China lo llevó a negociar. No pudieron por si solas las bravuconadas y pendencias de Trump y se mantienen ambos países en permanente contacto entre gobiernos. O sea: vigilados, como debe de ser entre potencias, porque entre alacranes no se pican. Distención aparte, siempre bienvenida.

Como nota al margen: Ahora que Rusia no irá a los Juegos Olímpicos de Tokio, al menos mientras su apelación a la medida de la AMA se resuelve, se pondrá mejor el asunto, pues entre menos burros vayan, más olotes (residuos de la mazorca) les tocarán a los que si acudan, así que si de por sí Estados Unidos y China se retan, ahora más y en el plan deportivo, como ya también viene sucediendo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.