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EL PRESIDENTE GUAIDÓ Y PEDRO SÁNCHEZ

viernes 24 de enero de 2020, 12:25h
Tal y como hace un año reconoció Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, Juan Guaidó es para Europa...

Tal y como hace un año reconoció Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, Juan Guaidó es para Europa, para Estados Unidos, para 50 países, también para España, claro, el presidente encargado de Venezuela. El dictador Maduro le acosa hasta la náusea ante la indignación internacional.

El partido Podemos, coherente y consecuente con sus ideas, no reconoce a Guaidó y ha prohibido a Pedro Sánchez que le reciba en Moncloa. El presidente del Gobierno se está escaqueando de sus obligaciones de Estado. Le falta valor personal para comparecer ante la opinión pública y decir: “Presido un Gobierno de coalición y mi socio es contrario a que me entreviste con Juan Guaidó. Por razones de estabilidad interna, he decidido atender la petición de Podemos”.

Esa sería la actitud lógica en un político serio. Pedro Sánchez, que es hombre de mucho talante y poco talento, ha recurrido al disimulo, las veladuras, la máscara y el engaño. Encontrará respuesta en la manifestación que se prepara en Madrid para defender la libertad en Venezuela. El alcalde Almeida, que le concederá la Llave de Oro de la capital, y la presidenta Díaz Ayuso van a colmar de atenciones, cumpliendo con el deber de tratar debidamente a un huésped ilustre, a Juan Guaidó, que lucha por la democracia en Venezuela frente a un presidente procomunista. El dictador Maduro ha conducido a la ruina y a la miseria a una nación excepcionalmente rica. Tres millones de ciudadanos venezolanos se han visto obligados a emigrar.

Los mandatarios europeos, por cierto, empezando por Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido; Angela Merkel, canciller de Alemania; y Emmanuel Marcon, presidente de Francia, han atendido a Juan Guaidó como se merecía. Solo en España ha recibido una ofensa de Estado a cargo de un presidente de Gobierno que dedica lo mejor de su tiempo a tomar las medidas que le permitan seguir ocupando su poltrona monclovita.