Las autoridades sanitarias mandan un mensaje de calma a los ciudadanos, tras confirmarse el primer caso de contagio en nuestro país.
Todo apuntaba a que ocurriría tarde o temprano. Este viernes la Sanidad española confirmó el primer caso de coronavirus. Fue en la isla canaria de La Gomera: un turista alemán que estuvo en contacto con un contagiado en su país. Antes se habían descartado alrededor de una veintena de alertas, en lugares como Vizcaya, Granada, Barcelona, o Ciudad Real.
El mensaje que siguen trasladando las autoridades sanitarias continúa siendo de tranquilidad y optimismo, como este mismo sábado se ha encargado de recalcar el ministro de Sanidad, Salvador Illa, "Nuestros sistemas de detección y alerta están dando sus resultados". "Siempre dijimos que podía haber algún positivo", ha añadido. En la misma línea, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha destacado que España cuenta con un sistema sanitario "fuerte" y un red de alerta y detección "con expertos profesionales" que trabajan en coordinación con la Organización Mundial de la Salud.
También el viernes, la veintena de españoles que se encontraban en Wuhan aterrizó finalmente en Torrejón, tras una semana de gestiones diplomáticas para su repatriación. Para prevenir posibles contagios inmediatamente después de su llegada han sido puestos en cuarentena en el hospital Gómez Ulla, donde pasarán las próximas dos semanas. Tras la primera noche de ingreso, los repatriados se encuentran en buen estado y sin síntomas de contagio.
Sin embargo, dado que estas personas se encuentran aparentemente sanas y no presentan síntomas, no serán totalmente aislados y podrán recibir la visita de amigos y familiares, eso sí con las debidas medidas de protección. "Estamos hablando de personas sanas, no estamos repatriando ningún caso de coronavirus", ha explicado el director del Centro de Emergencias y Alertas de Sanidad, Fernando Simón, quien asegura que la probabilidad de contagio de esta veintena de españoles es "muy pequeña".
"Trabajamos para cualquier situación hipotética, pero la información disponible ahora mismo señala que hay indicios de que esta enfermedad sigue sin ser excesivamente transmisible y la transmisión asintomática está en duda, por lo que la epidemia tiene posibilidades de empezar a remitir", ha subrayado Simón.
China, aislada
En China, el virus de Wuhan se ha cobrado la vida de al menos 304 personas y ha infectado a 14.380, de las cuales unas 444 se encuentran en situación crítica. La epidemia, declarada emergencia internacional por la OMS este jueves, se ha extendido a otros países, aunque por el momento a una escala mínima. Al momento de la elaboración de este texto se han contabilizado 151 casos fuera de China en 23 países, pero no ha habido que lamentar víctimas mortales.
Desde que comenzara la epidemia, todos los países con ciudadanos en Wuhan han repatriado a sus ciudadanos, poniéndolos en la mayoría de los casos en cuarentena de 14 días, tal y como se ha hecho en España. De forma paralela, y siguiendo la recomendación de sus países, aerolíneas de todo el mundo, como American Airlines, United Airlines, British Airways, Lufthansa o Iberia entre otras muchas, han suspendido todos sus vuelos a China.
Algunos como el corresponsal de DW News, William Yang, creen que la cifra de muertos por el virus en China sería en realidad mucho más elevada. Según Yang, en Wuhan se estarían enviando cadáveres desde los hospitales a los crematorios sin identificar la causa de la muerte correctamente. "Eso significa que hay pacientes que murieron por el virus pero que no se agregaron al registro oficial", indica este periodista, quien mantiene que "hay razones para ser escéptico con la información que los chinos están compartiendo".
Tomando como buenos los datos ofrecidos por el Gobierno chino, lo cierto es que la tasa de mortalidad del virus, que se sitúa en torno al 2,2 %, se encuentra muy alejada de las pasadas epidemias de otros coronavirus, la del MERS (30 %) y el SARS (12%).

El protocolo de actuación
Desde que se tuviera conocimiento de la existencia del coronavirus en China el ministerio de Sanidad español ha tomado las riendas de la situación estableciendo un comité de seguimiento de la situación que se reúne diariamente para valorar la evolución del riesgo, las acciones a realizar, las propuestas de actuaciones en coordinación con las comunidades autónomas y las labores de comunicación.
Desde Sanidad han revisado y actualizado el procotolo de actuación para alertas sanitarias en materias de detección, vigilancia, prevención y seguimiento. El objetivo es detectar lo más rápidamente posible todos aquellos casos sospechosos. Básicamente, aquellas personas que presentan un cuadro de infección respiratoria similar a la gripe y han viajado a la provincia china de Hubei en los 14 días previos al inicio de síntomas o han estado en contacto con algún caso probable o confirmado.
El Centro Nacional de Microbiología, organismo que ya ha sido determinante en otras crisis epidémicas como la del évola o la gripe aviar, es el encargado de realizar los análisis de los casos sopechosos y entregar los resultados en un plazo de 24 horas.
En caso de que se detecte un positivo, el infectado será inmediatamente llevado a una zona de aislamiento del hospital, por norma general en habitaciones con presión negativa (lo que ayuda a evitar que las enfermedades de transmisión aérea se escapen de la sala). No obstante, si el caso no reviste gravedad (clínicamente hablando), las autoridades sanitarias podrían llegar a permitir el aislamiento domiciliario, siempre y cuando su vivienda reúna las condiciones necesarias.
El Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad es el organismo que se encarga de mantener informados y coordinar a profesionales, instituciones y ciudadanos a través de su sistema de comunicación de Alertas y Respuesta Rápida, con actualizaciones periódicas de la situación del brote.
En busca de una vacuna
Pese a que se lleva trabajando en vacunas desde que China anunció la aparición del coronavirus, la declaración de la emergencia internacional ha propiciado que se aumenten los recursos y la coordinación entre la comunidad científica.
Son muchos los investigadores que trabajan alrededor del mundo en encontrar una vacuna porque se trata de una emergencia", explica a la Agencia Efe el prestigioso microbiólogo Adolfo García Sastre. Este investigador español del Hospital Mount Sinaí de Nueva York, ha presentado este viernes un proyecto en el que colaborará estrechamente junto a otro experto de talla mundial, Luis Enjuanes, del laboratorio de Coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología, para tratar de buscar terapias y vacunas.
"El desarrollo de vacunas va a ser muy rápido, se van a desarrollar varias vacunas por distintos sitios del mundo", anticipa García Sastre, cuyo pronóstico es de dos meses de plazo para las experimentales y de cuatro meses más para saber si funcionan en humanos.
Por otro lado, virólogos del Centro de Investigación en Sanidad Animal del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) de Cataluña trabajan en otro de los primeros estudios moleculares para diseñar una vacuna para el virus de Wuhan. El equipo de investigadores del IRTA ya ha empezado a trabajar junto con científicos del Laboratorio Nacional de Galveston y del Centro Médico de la Universidad de Texas (USA) para ampliar información sobre el origen y la evolución de la enfermedad.