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Nuevo fiasco de Bartomeu: el Barcelona anuncia que no fichará

Nuevo fiasco de Bartomeu: el Barcelona anuncia que no fichará
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jueves 30 de enero de 2020, 19:16h
Actualizado el: 31/01/2020 04:43h
La baja de Luis Suárez no será respuesta, ha confirmado el directivo Guillermo Amor.

Resulta complicado concatenar tantas negociaciones infructuosas con la asiduidad de la directiva que encabeza Josep Maria Bartomeu. En su cuenta sobresale la pérdida de Neymar Jr. como la cumbre del despropósito. Desde aquel revés, se ha sucedido una montonera de parches de emergencia que han devenido en la multiplicación del gasto y de las voces críticas dentro de la masa social del club. Porque, además, la política de planificación deportiva ha desviado los focos de la Masía para aglutinar talento costoso.

Tras la espantada de 'Ney' al PSG, la autoridad azulgrana quiso dar un golpe de efecto contratando a Philippe Coutinho por un monto que rondó los 120 millones de euros. Pero el brasileño no ha despuntado y ha perdido el sitio hasta acabar cedido en el Bayern. Meses antes se desembolsaron más de 100 millones de euros por Osumane Dembèlè, una verdadera perla que tampoco se ha asentado como titular por lesiones y una actitud particular. Ante estos dos fiascos, los gestores del Barça necesitaban encontrar un nuevo intento de legitimidad.

Y, curiosamente, amaneció Neymar como opción. Justo en medio de la contratación de Antoine Griezmann. Gestando un malestar entre las vacas sagradas de la plantilla y la directiva, pues Lionel Messi, Luis Suárez y compañía preferían -con contundencia- el regreso del delantero carioca al advenimiento del punta ex del Atlético. Finalmente, la imposibilidad de pagar lo exigido desde Catar y el alto coste entregado a Enrique Cerezo por el zurdo francés impidieron que 'Ney' fuera presentado en el Camp Nou como el renacer de todo el proyecto en su conjunto. Y Griezmann sigue sollozando en su adaptación. Ni mucho menos a la altura esperada.

Con todo, con Ernesto Valverde despedido tras sufrir la tercera remontada traumática en tres años, Luis Suárez se lesionó de gravedad. El uruguayo se dañó la rodilla y los cálculos optimistas hablan de una recuperación que se dilataría cuatro meses. Esto es, su mochila de goles estaría alejada de los terrenos de juego casi lo que resta de curso. Entonces, en pleno mercado de invierno, Bartomeu se descubrió en una contrarreloj. Con Paco Alcácer cedido y vendido al Borussia Dortmund.

Emergió la opción de contratar a Rodrigo, jugador cuyos emisarios llegaron a viajar a la Ciudad Condal para comunicar su querencia por ser contratado por la entidad catalana. Pero el Valencia puso las mismas condiciones negociadores que el PSG: no aceptaría jugadores como moneda de cambo. Quería dinero. La cifra de venta de su mejor delantero pasaría de los 70 millones de euros y Bartomeu volvió a presentarse a una mesa con la cartera vacía de euros. En una maniobra rocambolesca, se metió en la fórmula al centrocampista Bruno Fernandes, en una trama de cesiones y pagos en diferido.

Esa estratagema de urgencia desembocaría en la negativa valenciana al comprobar cómo el llegador portugués no firmaría por los culès (lo ha hecho por el Manchester United). Así las cosas, no le queda a la directiva más que resignarse. Bartomeu volvió a comentar en público el interés por el jugador sobre el que se estaba negociando y lo pagó muy caro. Venía ya dolorido tras la reprimenda pública que les cayó por tentar a Xavi Hernández a pesar de tener un entrenador en nómina. En aquel caso, también filtró todo y no concretó nada.

En la tarde de este jueves se conoció, a través de una fuente del club, que la directiva desistía y no contrataría a nadie. Que hasta junio tirará con Messi, Griezmann, Ansu Fati y Dembélé como delanteros -tras haber colocado también al funcional Carles Pérez-. Estando los dos franceses bajo sospecha por diversos motivos -pobre aclimatación y lesiones- y el canterano falto de la regularidad que se le va a exigir al no haber más efectivos en la plantilla, por razones coherentes con su juventud.

"No hay un jugador de garantías que sustituya hasta final de temporada a Suárez. Nos quedamos con lo que tenemos hasta que acabe el año", se proclamó desde la cúpula, sin precisar oficialidad en esa comunicación. Pero, minutos después de la filtración apareció Guillermo Amor, director de Relaciones Institucionales del Barça. Para poner fin al esperpento en la gestión de este fracaso y, al menos, ofrecer una imagen de mayor organización. El que fuera mediocentro azulgrana expuso la versión de la institución con las cartas boca arriba.

Dijo Amor lo siguiente: "Sí, así se ha decidido al final. Se ha decidido que en cuanto a incorporaciones, no se harán. Porque si no se mejora lo que tenemos, es mejor". Este ha sido el carpetazo a un nuevo capítulo guadianesco de la directiva azulgrana. Bartomeu, que se ha aferrado a Quique Setién y su estilo 'cruyfista' para ganar algo de crédito, se gana otro resbalón. A principios de semana aseguró a su nuevo técnico que tendría un delantero nuevo y este jueves ha filtrado, primero, y mandado a Amor, segundo, para reafirmar su bajada de brazos. La imposibilidad de atraer a Lautaro Martínez -prioritario- y la negativa del Valencia a desprenderse de Rodrigo como un parche barato ha refrescado la marea de críticas y acelerado la petición de elecciones.

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