Sara Sorribes encarriló la victoria sobre Japón en el duelo inicial. Sorpendiendo a Naomi Osaka y al planeta. Y Carla Suárez resolvió la eliminatoria.
La selección española, que volvió a la élite de la Copa Federación en abril de 2019, afrontó este fin de semana la batalla por el acceso la fase final de dicho torneo. El paso necesario para perseguir la gloria del tenis femenino por naciones. Se cruzaba Japón, un combinado liderado por Naomi Osaka, la perla que ha ganado el US Open y el Abierto de Australia (entre 2018 y el pasado año). Y lo hacía, además, sin que la delegación nacional pudiera contar con Garbiñe Muguruza, que decidió tomarse un respiro en su renacer de 2020.
Así las cosas, el equipo capitaneado por Anabel Medina habría de remangarse de lo lindo si quería sobrevivir al cruce ante las asiáticas. Le tocaría inaugurar la serie a Sara Sorribes, de 23 años. Se mediría contra Osaka, la ex número uno de la WTA. Y, contra todo pronóstico, la intensidad y convicción de la jugadora de Castellón arrasaría a la calidad de la cabeza del colectivo japonés.
De hecho, tardó en cantar victoria la actual tenista número 78 del circuito femenino sólo una hora y 13 minutos (6-0 y 6-3). Saltó hambrienta a la cancha del Centro de Tenis de La Manga Club y se ganó dos breaks a las primeras de cambio, disparándose hasta un 4-0 que Osaka no alcanzaría a enmendar. Con el primer set en el bolsillo, y al galope de una competitividad crecida, Sorribes aguantaría el despertar de la favorita, remontando. Se pasaría del 0-2 al 4-3, rotura mediante en blanco de la española y saque. La estrella nipona acabaría derramando lágrimas de impotencia. Una doble falta zanjó su pobre rendimiento. Su tenis se ha desplomado, precisamente, desde que tocó la gloria de forma precoz.
Así que, tras pasar por encima de una doble ganadora de Grand Slam, la jugadora levantina cedió el testigo a Carla Suárez. La canaria habría de guerrear con Misaki Doi, quien se aferró a la cancha para dar la cara por su nación. Pero la veterana española, de 31 años, puso el lazo al 2-0 global en la eliminatoria con un sólido 6-3 y 6-4 que no pasó de la hora y 20 minutos. Doi, 86º del mundo, empezaría mejor cada set, pero la grancanaria se rehízo con autoridad para acelerar -sumó seis de siete juegos en la primera manga y pasó de un 0-2 en contra a un 4-2 a favor en el segundo parcial- y dejó la clasificación al tramo determinante de la Fed Cup a un punto.
Este sábado, la propia Carla Suárez disfrutaría de la primera posibilidad de sentenciar el cruce. Iba a medirse a Osaka, que tendría ante sí el maquillaje de su sonrojo precedente. Pero Naomi fue suplida por Kurumi Nara. Y ambas se enfrentarían en un tercer partido que concluyó con un firme 6-1 y 6-3. La nipona de 28 años y 137 del circuito femenino, no empastaría el oficio de la número 1 de España. Y tras una hora y 11 minutos de juego, la canaria clasificaría a la selección nacional para la fase principal del torneo.
El combinado capitaneado por Toshihisa Tsuchihashi fue barrido (3-0). Y Suárez, 55º del mundo, se remangó y se activó desde el primer pestañeo para reducir el optimismo de la asiática a la mínima expresión. Desde su tino con la derecha y amontonando winners, Carla rompería los dos saques iniciales de su rival, hasta el 3-0. La japonesa rozaría el break, y la reducción de la distancia, mas se quedó en el intento. La consistencia de la canaria gestionaría la brecha con suficiencia y clausuró la manga con el 6-1 en 31 minutos.
Se había mostrado superior Suárez también en los peloteos desde el fondo, con lo que Nara necesitaba un revulsivo. Sin embargo, el segundo parcial arrancó de manera similar al anterior (3-0 para la española). Una rotura abrió un abismo en el marcador que Carla se encargaría de administrar con aplomo. Su calidad y experiencia mantendrían en suspenso a la reacción nipona. Nara aceleraría y se puso 5-3, salvando dos bolas de partido. Finalmente, no resistiría más y a los 40 minutos se extinguiría el 6-3 final.
Con España clasificada como una de las doce selecciones nacionales que buscarán el título mundial de la Fed Cup en Hungría, Carla Suárez emitió una reflexión certera. "Me gustaría que Garbiñe estuviera con el equipo, pues es una pieza fundamental y nuestra líder y seríamos un bloque más completo si viene ella. Tenemos un equipo muy bueno e iremos a por todas con este gran grupo, que está preparado para hacer un gran resultado en Budapest", manifestó. La caraqueña, que ha ascendido al decimosexto puesto de la clasificación WTA, ha de decidir si se centra en su resurgimiento individual o participa del colectivo capitaneado por Anabel Medina.