Los mayores éxitos de Mecano vuelven a escena con un gran espectáculo musical. Cruz de Navajas comenzará su andadura el próximo 3 de marzo en La Rambleta (Valencia) y se quedará en Madrid a partir del 16 de abril para rendir homenaje "al grupo español más importante de todos los tiempos" durante toda una temporada.
"Mecano es nuestro Queen, Michael Jackson o ABBA", ha defendido Gonzalo Pérez Pastor, productor y creador de la idea, quien avanza que éste no será un musical al uso. Para empezar, se representará en la Carpa de IFEMA y no en un teatro porque la magnitud del espectáculo es tal que sólo un escenario de esas dimensiones puede acoger lo que se avecina.
"No queríamos que se pareciera a lo que ya había. Hemos sido más ambiciosos". Cruz de Navajas abarcará 35 temas de Mecano para mostrar algo que nunca se ha visto en España. Apostando por la renovación tecnológica, se utilizará por primera vez hasta 120 metros cuadrados de pantallas LED transparentes para ofrecer un concepto totalmente diferente, un espectáculo sin guión donde se escucharán, recrearán y visualizarán canciones que ya se han convertido en himnos.
Para Sergio Alcover, su director artístico, se trata de "un súper concierto" pensado tanto para los apasionados de la danza y la música en directo como del cine. Un auténtico espectáculo audiovisual que ha comparado con la puesta en escena de Rosalía e incluso Beyoncé.

Aunque Cruz de Navajas carezca de un argumento, ha incidido Gonzalo Pérez, "en cada canción hay una historia completa, de la que en algunos casos se podría sacar hasta un libro". Esas historias se reflejan en la puesta en escena, en el vestuario y en los vídeos que acompañan la música en directo. "Algunos de ellos podrían funcionar perfectamente como cortos", ha señalado.
"Es el reconocimiento más grande al grupo más grande", ha insistido Alcover, que se ha atrevido a asegurar que el resultado será "casi épico" y "toda una experiencia para los sentidos". En el casting, al que se presentaron cerca de 2.200 aspirantes, se ha seleccionado a "gente muy distinta entre sí". La diferencia con un musical al uso es que en este caso el show huye de la uniformidad y "se adapta al talento". La clave de Cruz de Navajas radica en el "equilibrio entre la tecnología y la parte humana del espectáculo". "Nos apoyamos en lo que ellos nos pueden ofrecer".
Un equipo de diez músicos, ocho cantantes y doce bailarines de diferentes edades interpretarán sobre el escenario las nuevas versiones de las canciones de Mecano, con un vestuario compuesto por más de 290 trajes confeccionados para cada una de ellas
Ambos han querido distanciarse también de los cerca de 25 tributos que existen actualmente. "No intentamos imitar a Mecano", ha explicado el productor. "Nosotros usamos su música, pero no su imagen. Lo que hemos intentado es tratar de imaginar cómo sonarían esas canciones si las hubiesen grabado ahora". Así, ha recordado que el grupo se separó hace casi 30 años y por ello han adaptado su música a la actualidad. El objetivo, han indicado, es atraer a los antiguos fans de Mecano -aquellos a los que les cuenta tanto olvidar al grupo- y despertar el interés de las nuevas generaciones.
Tanto el equipo directivo como el elenco han coincidido en que esta es "la mayor aventura en la que han participado nunca" y, por ello, son conscientes del reto al que se enfrentan. El espectáculo ha tardado más de seis meses en ponerse en pie y prometen que será "más que un musical": "Ya se hizo Hoy no me puedo levantar en 2005 y esto es totalmente distinto".