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JORNADA 25

La clase de Messi disimula los abucheos a Bartomeu en Barcelona | 5-0

La clase de Messi disimula los abucheos a Bartomeu en Barcelona | 5-0
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sábado 22 de febrero de 2020, 17:56h
El argentino resolvió el duelo ante el Eibar con un triplete en el primer acto. La afición pitó a su presidente en el inicio del encuentro. Por M. Jones

En el fútbol, las victorias encadenadas borran cualquier tipo de crisis, sea deportiva o institucional. Esta aseveración ha comenzado su examen de validez este sábado en el Camp Nou. El Barcelona recibía al Eibar con la posibilidad de ascender al liderato liguero provisional, pero la grada ofreció su oposición frontal a la gestión de Josep Maria Bartomeu, generando una atmósfera previa al encuentro futbolístico más que enrarecida. Los abucheos representaron la guinda a una deriva que ha terminado por arrinconar al presidente en su propia junta directiva.

Ante semejante contexto, Quique Setién, casi único apoyo del mandatario del club azulgrana, eligió reproducir su idea de juego sorteando las lesiones de Luis Suárez, Ousmane Dembélé y Jordi Alba. Colocó a Junior en el lateral zurdo y a Arturo Vidal por delante de Busquets, Rakitic y Arthur -De Jong rotó-. Griezmann y Messi figuraban en punta, con Ansu Fati, Sergi Roberto y el fichaje Braithwaite esperando turno en la banca. El inminente duelo ante el Nápoles en Champions y el Clásico condicionarían la nómina del técnico cántabro.

José Luis Mendilibar, en su caso, lidiaría con las importantes bajas de Ramis o Kike García, mas poseía a una plantilla más descansada -debido al incendio en el vertedero de Zaldibar que obligó a aplazar su precedente cita liguera-. Desplegaría el característico 4-2-3-1 coronado por Sergi Enrich y con Inui y Orellana en los costados. Escalante, Expósito y Diop completaban una medular más tendente al trabajo que a otra cosa. Y Dmitrovic sería custodiado por Tejero, Burgos, Arbilla y Cote. Todo ello para enfrenar con ambición de pescar algo y degustar un espaldarazo que les sirviera para salir de las últimas plazas clasificatorias.

Así las cosas, la pelota echó a rodar con los 'armeros' presionando arriba, forzando a Ter Stegen a elegir el pelotazo en lugar de la salida combinada del juego -en el minuto seis sería pitado por retener el cuero en su área, buscando opciones en corto-. La variante en largo trataría de encontrar al poderío de Arturo Vidal, que cayó hacia un costado por mor de ejercer de faro en esa suerte aérea. Y la escena amenazaría con nublarse para los locales temprano: en el cuatro minuto Enrich anotó el 0-1. Pero el VAR rescató al gigante -decretó fuera de juego-.

Entonces, como casi siempre en el último lustro, el Barça confió su convicción a lo que Lionel Messi fuera capaz de producir. Y el argentino, muy motivado tras las polémicas en las que se ha visto involucrado -saltando contra la directiva-, desempolvaría todo su potencial para apaciguar las aguas. Y enésima obra maestra arrancaría en el 14 de juego, cuando tiró un caño sedoso en la frontal -a Arbilla- para batir a Dmitrovic con un toque maravilloso. De repente, el viento soplaba menos fuerte y la tormenta contra el palco se anestesió.

Responderían los visitantes con un chut de Inui y manteniendo las líneas adelantadas. En cambio, al descubrirse partidos cuando el Barcelona enlazaba con su tridente por medio del pase largo, los subordinados de Mendilíbar hubieron de replegar y cohesionarse, regalando metros y la iniciativa al candidato a todo. Por ende, la posesión iría pintándose de azulgrana, aunque faltaría creatividad en la ofensiva. Griezmann volvió a lucir transparente y todo dependía de 'La Pulga'. Es por esta circunstancia que el Eibar no se fue de la dinámica. No en vano, Escalante descerrajaría un cañonazo que hizo contener la respiración al socio.

Pero Messi tenía mucho más que ofrecer a sus aficionados. Con o sin ayuda, se encargó de sentenciar el reparto de puntos antes del descanso. En el minuto 37, regateó a varios peones y anguló su remate para encontrar la red -colocando la traducción anotadora a una buena asociación tejida por Busquets y Vidal-. Y en el 40, el zurdo legendario amortizaría un rechace a tiro de Griezmann -indeciso- para instaurar el 3-0 y la calma global. El meta visitante incluso negaría la cuarta diana al respingo catalán, antes del intermedio, repeliendo con éxito los intentos de Vidal y Busquets.

Ya en la reanudación, con todo decidido, el envite perdió en intensidad. El Eibar guerrearía por su dignidad, valeroso como acostumbra, al tiempo que el conjunto en ventaja apostó por acaparar la redonda e hilvanar circulaciones controladoras. En todo caso, no estaría exento el segundo acto de ocasiones. El ramillete sería aperturado por Escalante, Raitic y Vidal, quienes lanzaron chuts pertinentes antes del minuto 55. Y la rebeldía vasca, alimentada por un lanzamiento de falta de Cote que sacó lustre a la categoría de Stegen, desembocó en el gol anulado por juego peligroso de Arbilla ante Piqué.

Setién, plácido al fin tras una semana punzante, daría descanso pensando en el hacinamiento próximo de eventos trascendentales. Sentó a Busquets, Piqué y Griezmann. Entrarían De Jong, Umtiti y un Braithwaite enchufado desde que saltó al verde. La delegación 'armera' no aflojaría en su empeño y De Blasis -que sustituyó a Inui- se toparía con una parada de mérito de Stegen. En la cima del renacer competitivo de un sistema visitante que volvía a presionar y a ahogar al relajado coloso. Mas, ese chispazo se apagaría antes del desenlace.

Y en el epílogo restaba tiempo sólo para que Messi completara su festejo individual. Antes, en el 82, Arturo Vidal anotó un gol, culminando una acción entre Lenglet y Umtiti, que fue anulado también por el VAR. El arbitraje no tendría nada que escrutar en el minuto 87, cuando el '10' argentino volvió a marear a la retaguardia contrincante para firmar su póker. Y el colofón de la goleada balsámica llevaría la firma de Arthur, quien embocó una pelota rechazada por Dmitrovic ante el disparo de Braithwaite. Los pañuelos se tornarían en aplausos, para regocijo de la paz culé.

- Ficha del partido:

5. Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué (Piqué, min.68), Lenglet, Junior; Busquets (De Jong, min.59), Rakitic, Arthur, Vidal; Griezmann (Martin Braithwaite, min.72) y Messi.

0. Eibar: Dmitrovic; Tejero, Burgos, Arbilla, Cote; Diop, Expósito (Cristóforo, min.83), Escalante; Inui (De Blasis, min.65), Orellana y Enrich (Quique González, min.65).

Goles: 1-0, min.14: Messi. 2-0, min.37: Messi. 3-0, min.40: Messi. 4-0, min.87: Messi. 5-0,min. 89: Arthur.

Árbitro: César Soto Grande, del comité riojano. Mostró cartulina amarilla a Escalante (min.64) y Diop (min.84).

Incidencias: partido correspondiente a la jornada veinticinco de LaLiga, disputado en el Camp Nou, ante 66.970 espectadores, según datos facilitados por el club azulgrana. El partido comenzó con siete minutos de retraso debido a problemas con el VAR. Antes de inicio del partido, el Camp Nou lanzó cánticos de "Bartomeu, dimisión" y mostró su rechazo con pañuelos al aire.

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