cayeron en octavos ante los estadounidenses
La pareja española de voley playa se despide de Pekín
sábado 16 de agosto de 2008, 15:58h
La pareja española de voley playa formada por Pablo Herrera y Raúl Mesa se despidió hoy del torneo olímpico tras perder en dos sets (26-24 y 21-17) con los estadounidenses Sean Rosenthal y Jacob Gibb.
Los aficionados al voley playa vivieron una tarde de fábula gracias al espectáculo que ofrecieron los tándem español y estadounidense, en un encuentro cargado de épica en el que cada punto, desde el inicio mismo del partido, se jugó con la tensión que se reservan los momentos importantes del deporte, los definitivos.
"Creo que en el primer set hemos cometido pequeños errores y los hemos pagado. Podíamos haber llegado al final del set con una diferencia de dos o tres puntos arriba pero nos han sabido presionar y han tenido aciertos", reconoció al final del partido Mesa. Y es que en la dilatada primera manga España dilapidó hasta tres puntos de ventaja, para jolgorio del animador del recinto de Chaoyang, hoy lleno hasta la bandera, quien consiguió convertir el voley playa en el deporte más atractivo del mundo.
Hemos hecho buenos partidos y hemos estado ahí, lo hemos dado todo y nos hemos quedado aquí", dijo el medallista de plata en los Juegos de Atenas 2004. "Realmente dependías en parte de la suerte y de los cruces. Son unos Juegos, con eliminatoria simple. Había cruces en octavos más asequibles", se lamentó por su parte Mesa, consciente de que Brasil y EEUU eran los ogros del bombo.
España finalizó el torneo con dos victorias, ante los estonios Kristian Kais y Ruvo Vesik y ante los austríacos Florian Gosch y Alexander Horst, que hoy se clasificaron para cuartos tras vencer a Letonia, y con dos derrotas, las cosechadas antes los chinos Penggen Wun y Linyin en la primera fase y la de hoy, que aúpa a la pareja de la competición.
"Hay que seguir trabajando porque la vida sigue. La temporada no se acaba aquí, aunque este era nuestro objetivo más importante. Hay que pensar en los Juegos de Londres y tratar de acabar el año entre los diez mejores del mundo", concluyó Mesa.