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LIBERTADES SEXUALES

El 'sólo sí es sí' entra en el Código Penal y el acoso callejero será delito

El 'sólo sí es sí' entra en el Código Penal y el acoso callejero será delito
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(Foto: EFE/Juan Carlos Hidalgo)
EL IMPARCIAL/Efe
martes 03 de marzo de 2020, 13:33h
Suben las penas por acoso sexual mientras bajan por penetración sin consentimiento.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha desgranado algunos de los detalles sobre la Ley de libertades sexuales. Montero ha comparecido en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que también ha abordado la llamada 'ley Celaá', en la que ha hecho referencia al movimiento feminista: “Esta ley es su ley”.

La aprobación de la Ley se ha producido en medio de una bronca entre la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y la ministra de Igualdad, debido a "cuestiones técnicas" que producían fuertes discrepancias entre ambos ministerios.

Montero ha confirmado implicitamente el choque al no negarlo: "Las conversaciones entre ministras quedan a puerta cerrada", ha dicho. Sin embargo, fuentes de Podemos han confirmado a los medios de comunicación que el enfrentamiento se ha producido.

“La clave es el consentimiento”, ha manifestado Montero, frente a conceptos como los de violencia e intimidación, que son los que hasta ahora pesaban en el momento de juzgar un asalto sexual. Se elimina, además, la diferenciación entre abuso y agresión sexual.

Para ello se reformará el Código Penal, de manera en que se garantice la reparación de las víctimas y la compensación.

Montero se ha referido a fenómenos como el del matrimonio forzoso, la mutilación genital o a la transmisión de enfermedades venéreas de manera consciente como formas de agresión expresa y ha reiterado que “sin voluntad expresa” no hay consentimiento en una relación sexual.

“Es la ley del sólo sí es sí, es la ley del movimiento feminista”, ha manifestado Montero, para a continuación hacer referencia a una declaración institucional del Gobierno en las vísperas del 8 de marzo, día de la Mujer Trabajadora.

Finalmente, para intentar quitarle importancia a las disensiones dentro del Ejecutivo, la ministra portavoz y la titular de Igualdad han coincidido en subrayar que esta ley de libertad sexual es un proyecto de todo el Gobierno. Justifican ahora que lo importante es el grito "solo sí es sí" y no el camino recorrido hasta que se apruebe.

Así es la ley de libertad sexual


La definición de consentimiento es que se manifieste libremente por actos exteriores concluyentes e inequívocos, conforme a las circunstancias concurrentes, la voluntad de la persona participar en el acto.

Fuentes de Igualdad han precisado que aspira a ser "un cambio de paradigma" en la consideración de los delitos contra la libertad sexual que amplíe el margen de penas del que disponen los jueces y aumente la proporcionalidad de las mismas. Estas penas se referirán a los delitos que impliquen a víctimas de 16 años o más.

Entre las novedades más destacadas de la ley, más allá del consentimiento y de la desaparición de abuso, está la inclusión en el Código Penal del delito de "acoso ocasional", que considerará como un delito leve aquellas "expresiones, comportamientos o proposiciones sexuales o sexistas" que pongan a la víctima en una situación "objetivamente humillante, hostil o intimidatoria".

Se castigará así el conocido como acoso "callejero", situaciones que no tienen por qué darse en vía pública: pueden ocurrir en bares, fiestas privadas, conciertos, establecimientos... El delito de acoso ocasional no reiterado conllevará penas de localización permanente, trabajos comunitarios o multas para los agresores.

También hay cambios en las penas de las violaciones: la penetración sin consentimiento se castigará con penas de 4 a 10 años (antes, de 4 a 12). La violación con una agravante podrá ser penada con entre 7 y 12 años y si se le suman dos, con entre 9 y 15 años, han informado fuentes de Igualdad. Con este marco, ha aclarado Igualdad, las penas a los condenados de la Manada por la violación a una joven en los Sanfermines, serían las mismas.

"Criminológicamente una violación no debe superar la pena máxima de homicidio (de 10 a 15 años) y del asesinato (de 15 a 25), han aclarado desde el ministerio.

La nueva ley, que también cambiará el Código Penal militar, modificará además la Ley de Extranjería para que las víctimas de violencia sexual no puedan ser deportadas mientras se resuelve su caso, al igual que ocurre con la violencia de género.

En la modificación del Código Penal relativa a los delitos sexuales se introducirá además la agravante de que la agresión sexual haya sido precedida o acompañada de violencia y grave daño y también se matizará la agravante de parentesco para dejar claro que se debe incrementar la pena en caso de que la víctima sea la esposa o expareja del agresor.

Subirán las penas por acoso sexual (de 3-7 meses a 6-12 meses), que implicaría "solicitar sexualmente en el ámbito laboral, docente o de desigualdad, provocando intimidación, hostilidad o humillación graves". Estas penas podrán ir acompañadas de inhabilitación profesional o para el cargo.

Las agresiones contra la libertad sexual de las personas sin su consentimiento expreso se castigarán con entre 1 y 4 años de cárcel. Se castigará asimismo la solicitud sexual de funcionarios a personas bajo custodia en centros penitenciarios, de menores y en los centros de internamiento de extranjeros (CIE).

En cuanto a la instrucción y enjuiciamiento de estos delitos, la ley establece que se encargarán de ellos juzgados especializados y que el Poder Judicial tendrá un año para revisar las competencias de los juzgados de violencia sobre la mujer y decidir así si se encargan de estos asuntos o se crean nuevos órganos con tal fin.

La especialización de jueces y fiscales es otro de los puntos de la ley, que además obligará a que los agresores condenados a menos de dos años de prisión que no tengan que entrar en la cárcel deban participar en programas formativos de igualdad y educación sexual y se le impondrá la prohibición de acercarse y comunicarse con la víctima, igual que en la violencia de género (EFE)
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