El PP es contrario a recortar las atribuciones del Rey en las Cumbres Iberoamericanas, que Don Juan Carlos lleva presidiendo durante 18 años. En declaraciones a EL IMPARCIAL, el responsable de Relaciones Internacionales del Partido Popular, Gustavo de Aristegui, muestra su preocupación por el hecho de que el PSOE "se plantee que el monarca pierda protagonismo internacional" en una de las áreas estratégicas de mayor interés para España, como es Iberoamérica.
El dirigente popular considera que ésta "es una cuestión importante" y espera que "el PSOE no tome medidas radicales", siempre y cuando gane las elecciones del 9 de marzo. La secretaría de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, ha desmentido que el Rey vaya a perder su actual función institucional en las Cumbres. Asegura a EL IMPARCIAL, que "no se producirán ni están contempladas variaciones en este sentido" y que "no habrá ningún cambio en el trabajo del Rey".
Exteriores también ha negado que Don Juan Carlos abandone en las próximas citas su papel de "auctoritas" -legitimación socialmente reconocida que recae sobre una persona, personalidad o institución por su capacidad moral para emitir una opinión cualificada sobre una decisión-. Fuentes diplomáticas aseguran desconocer en qué se basan las especulaciones sobre el programa del Rey en la cumbre, que tendrá lugar del 29 al 31 de octubre en El Salvador, será diferente al de otros compromisos internacionales. "Su Majestad seguirá saludando y representando a España como siempre ha ocurrido; esa es la labor del Rey y esta noticia no es veraz", han sentenciado.
La Casa Real, por su parte, ha preferido remitirse al Ministerio de Asuntos Exteriores, no sin antes destacar que esta polémica "no tiene fundamento alguno". "El papel del monarca es institucional, tal y como señala la Constitución, y eso es lo que él representa", ha afirmado a EL IMPARCIAL. "Además, el Rey ha ido a las dieciocho cumbres y seguirá yendo a todas".
Para Arístegui, la raíz de todo este asunto parte del incidente de Santiago de Chile. El político popular está convencido de que "si Moratinos hubiera cerrado los conatos de insultos al Rey de España aquel día, hoy no se hablaría de esto". Arístegui no descarta que se trate de "un globo sonda", pero advierte a Trinidad Jiménez de que "hay personas por encima de ella cuya cercanía a Hugo Chávez podrían cambiar el papel del Rey".