El president valenciano, Ximo Puig, anunció este martes que se aplazan las Fallas de Valencia que iban a tener lugar del 15 al 19 de marzo próximos a causa de la epidemia del coronavirus.
Este miércoles, en una entrevista en la Cadena SER ha informado de que ha aplazado la celebración de la fiesta "atendiendo a la opinión de los expertos" e insiste en lo que expuso ayer martes: "Lo más importante es la salud de los ciudadanos pese a las pérdidas económicas y lo sentimental".
El presidente valenciano cifra en 700 millones de euros el impacto económico de la suspensión de las fiestas, una medida que ha sido ampliada a la celebración de la Magdalena en Castellón siguiendo las directrices del Ministerio de Sanidad.
El aplazamiento de las Fallas de Valencia a causa del coronavirus deja en el aire una de las fiestas populares más famosas del mundo, que este año se ha gastado casi ocho millones de euros en los 761 monumentos que iban a arder el 19 de marzo y estaba ya lista para recibir a un millón de personas.
Las Fallas solo se han suspendido cinco años desde 1896 (por la Guerra de Cuba, la Guerra Civil y una protesta ante una tasa municipal, y en ellas están implicados docenas de miles de personas, entre artistas falleros, músicos, empresas del sector servicios, textil y de peluquería, hostelería y restauración.
El presidente de la patronal hotelera Hosbec, Toni Mayor, ha manifestado a EFE que el aplazamiento de las fiestas "destrozará la cuenta de resultados" de 2020 de los hoteles de ciudades como Valencia, porque además "llueve sobre mojado". Tras conocerse la decisión adoptada por el Gobierno valenciano, el presidente de la Asociación Empresarial Hotelera de Benidorm, Costa Blanca y Comunidad Valenciana ha admitido que es una situación "excepcional" que no habían vivido nunca, aunque espera que se supere en unos meses y el verano sea "tranquilo".
Mayor ha comparado la repercusión del aplazamiento de las Fallas de Valencia con la suspensión del congreso Mobile de Barcelona, y ha destacado que esta decisión llega después de que se hayan suspendido numerosos congresos y eventos, además del programa del Imserso: "esto es un llover sin parar, es peor que la Dana de septiembre económicamente hablando".
Estas fiestas patronales en honor a San José, declaradas por la UNESCO Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, ya iban a recibir a menos turistas que otros años, tanto por el calendario (los días grandes y la "Cremà" caen entre semana) como por el hecho de que el día 19 no es festivo en comunidades como la madrileña, que representa el 25,4 % del turismo nacional que viene en Fallas.
Para este año, las comisiones falleras habían subido casi 85.000 euros el presupuesto de sus monumentos, que este año sumarán 7.758.933 euros, con más de 5,8 millones para las fallas grandes y 1,9 para las infantiles. En total se iban a plantar 761 monumentos, entre los que estaban los que más acaparan la atención de turistas y valencianos, los de la sección Especial, que este año han acordado respetar el límite de 14 metros de altura de sus fallas y, sobre todo, las fallas municipales, fuera de concurso.
Gracias al estudio "Turismo en Fallas", este año ya se conoce que durante los cinco días grandes aumenta un 41 % el turismo y la media de visitantes diarios que recibe roza el millón de personas, de los que nueve de cada diez son nacionales. Ese estudio concluye que, en concreto, la ciudad recibió de media durante la semana grande de las Fallas un total de 931.639 visitantes, lo que representa un 41 % más que la media de una semana no festiva.
Respecto a turistas internacionales, un 92,83 % proviene de diez países: Italia (33,91 % del total y el 62 % de ellos pernocta, y precisamente el principal foco europeo del coronavirus), Alemania, Reino Unido, Francia, Holanda, Estados Unidos, Suecia, Austria, Bélgica y Polonia. Estos visitantes se concentran en el centro aunque se diferencian del turista nacional en que también se mueven por la playa de la Malvarrosa o la zona de la Marina.
El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha afirmado este martes que buscarán "una alternativa" para la celebración de las Fallas de 2020, pero "lo primero es la seguridad de las personas". El alcalde considera que lo primero debe ser la seguridad de las personas, atendiendo "siempre a criterios técnicos y científicos".
Por su parte, la vicealcaldesa Sandra Gómez (PSPV) ha afirmado que las personas que han tomado la decisión "son conscientes de las ilusiones que estaban en juego y del importante impacto económico" de las Fallas, pero "salvaguardar la vida de las personas más vulnerables al virus es una razón suficiente" que seguro comparten todos.