La Bolsa española ha sufrido otra nueva jornada negra y el Ibex ha caído un 7,88%, situándose en niveles de 2012, y ha logrado mantener a duras penas la barrera psicológica de los 6.000 puntos. Esta nueva caída del Ibex se produce tras la segunda peor semana de su historia, con unas pérdidas acumuladas del 20,85 %, un descenso que solo se superó tras la quiebra de Lehman Brothers en 2008.
En concreto, el selectivo español ha perdido 522 puntos básicos y ha cerrado en los 6.107 puntos.
Prácticamente todos los valores del Ibex, salvo R.E.C., Siemens y Viscofan, han descendido. Las compañías vinculadas al sector turístico, IAG (27,90%), Meliá (18,51%) y AENA (15,03%) han protagonizado las mayores caídas. BBVA se ha dejado un 13,37%, Santander un 10,61%, Repsol, un 10,18% o Telefónica, con un 5,19%.
También ventas en el mercado de renta fija soberana. El rendimiento del bono español a diez años, el de referencia en España, sube de nuevo este lunes, casi un 23 %, y alcanza ya el 0,746 %, máximos desde mayo de 2019, su homólogo alemán también aumenta su rentabilidad, aunque en menor medida, hasta el -0,577 %, frente al -0,585 % de la sesión previa.se dejaba 677,7 puntos, un 10,22% hasta los 5.951,90 puntos.
De esta manera, la prima de riesgo española, diferencia entre la rentabilidad de ambos bonos (alemán y el español), se sitúa en los 131 puntos básicos.
Todos los mercados europeos han seguido desplomándose, aunque no tanto como el español. Milán ha cedido un 6,10%; París, un 5,75%; Fráncfort, un 5,31% y Londres, un 4,01%.
Wall Street continúa en rojo, aunque a lo largo de la mañana ha conseguido recuperarse ligeramente después de que se haya producido el tercer parón de la actividad en una semana tras el descenso del 7 % del indicador S&P 500,
La Reserva Federal (Fed) de EEUU lanzó este domingo el mayor paquete de estímulo monetario desde la crisis financiera de 2008, con un súbito recorte de tipos de interés hasta casi el 0 % y una inyección de liquidez de 700.000 millones de dólares, a la vez que urgió una agresiva respuesta fiscal ante el coronavirus. El recorte se produce en sintonía con el del Banco de Japón, que acordó mantener en el mismo nivel los tipos de interés de referencia y ampliar la compra de bonos y de otros instrumentos, así como crear una nueva línea de financiación a las empresas, todo ello para hacer frente al impacto del COVID-19.
La Bolsa de Tokio cerró este lunes con una caída del 2,46 % del Nikkei, su principal indicador, después de que el banco central nipón anunciara nuevas medidas de estímulo para calmar a los mercados y mitigar el impacto del coronavirus, y el resto de Bolsas asiáticas también presentan pérdidas.
El precio del barril del crudo Brent para entrega en mayo ha comenzado la semana de nuevo a la baja, con un importante recorte del 5,32 %, hasta los 32,05 dólares.