El ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, presentó este martes un paquete de ayuda de 45.000 millones de euros para las empresas y los trabajadores ante la crisis del coronavirus, que conducirá a una recesión este año. Entre las medidas drásticas que ha tomado el Estado francés, se encuentra la de, en último término, nacionalizar grandes compañías para protegerlas ante la sangría bursátil.
"Usaré todos los medios a mi alcance para proteger a las grandes compañías francesas", ha dicho Le Maire, "eso incluye la recapitalización, la toma de una participación accionarial o incluso la nacionalización si es necesario".
Le Maire, en una entrevista a la emisora RTL, indicó que su Gobierno va a modificar las previsiones de sus presupuestos, que ahora calcula que el producto interior bruto (PIB) caerá un 1 %, y eso "es una cifra provisional".
"El choque será violento", admitió después de poner en perspectiva la situación en Francia con la del conjunto de la zona euro, que "también estará en recesión", y de advertir de que "la guerra económica y financiera será duradera".
El ministro destacó que los 45.000 millones de euros de ayudas se suman a las garantías del Estado francés de 300.000 millones de euros para créditos a las empresas y al billón de euros en garantías europeas a los préstamos bancarios. El objetivo es que la economía pueda "arrancar muy fuerte cuando la epidemia del coronavirus quede detrás".
Estos anuncios llegan después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, hubiera anunciado el lunes por la noche el confinamiento obligatorio en Francia a partir de las 12.00 hora local de este martes (11.00 GMT) en nombre de la "guerra" contra el Covid-19
En una declaración televisada a la nación, el jefe del Estado añadió que a partir de este martes se reforzarán las medidas para reducir los desplazamientos a lo estrictamente necesario durante al menos quince días.
Aunque Macron no precisó la nueva fecha de los comicios, el primer ministro francés, Édouard Philippe, propuso a los presidente del Senado, Gérard Larcher, y de la Asamblea Nacional, Richard Ferrand, así como los líderes de los distintos partidos, que se celebren el 21 de junio.
Pese al rechazo mostrado la semana pasada por la oposición a que la primera vuelta de este domingo se suspendiera, el presidente apuntó que el consenso para posponer la segunda ha sido unánime. En esa primera ronda se alcanzó una abstención histórica superior al 50 %.
"Estamos en guerra, en una guerra sanitaria. Es cierto que no luchamos ni contra un Ejército ni contra una nación, pero el enemigo está ahí, invisible y evasivo, y avanza. Esto requiere nuestra movilización general", destacó.
A partir del martes al mediodía, ya no se permitirán las reuniones familiares ni de amigos y se restringirán los desplazamientos a aquellos por motivos laborales, médicos o para comprar alimentos.
La movilización también será económica: según Macron, se creará un Fondo de Solidaridad para ayudar a los empresarios y se va a poner en marcha un "dispositivo excepcional" de aplazamiento de los cargos sociales y fiscales, además de una garantía del Estado de 300.000 millones de euros para los préstamos bancarios contraídos por las pequeñas empresas. "Ninguna empresa será abandonada al riesgo de quiebra", prometió Macron en su alocución.
El presidente anunció también el despliegue en los próximos días de un hospital militar de campaña en la región oriental de Alsacia y previó que el Ejército aporte su ayuda para trasladar a los enfermos de las zonas más afectadas para reducir la congestión de los hospitales.
Este miércoles, se presentará en Consejo de Ministros un proyecto de ley que permita al Gobierno una rápida respuesta a la actual urgencia, por decreto en caso de que sea necesario, y las reformas en marcha, incluida la de las pensiones, han sido suspendidas hasta nueva orden.
"Estemos a la altura de las circunstancias individual y colectivamente", dijo Macron, qujien aseguró que habrá sanciones para los ciudadanos que no respeten las consignas de limitar todo desplazamiento que no sea por motivo sanitario, laboral o alimenticio.