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PABLO CASADO HABLA COMO UN HOMBRE DE ESTADO

miércoles 18 de marzo de 2020, 14:04h
El jefe de la Oposición, Pablo Casado, habló en el Congreso de los Diputados con la serenidad y la altura política...

El jefe de la Oposición, Pablo Casado, habló en el Congreso de los Diputados con la serenidad y la altura política del hombre de Estado ante una situación de emergencia nacional. Sin descartar la exigencia futura de responsabilidades, ofreció al presidente del Gobierno el respaldo del Partido Popular a la declaración del Estado de Alarma. Tuvo el acierto de morderse la lengua y no recordar a Pedro Sánchez el inmenso error que cometió al autorizar las manifestaciones del 8-M, cuando podía aplazarlas para el mes de junio. Es la hora de trabajar unidos.

En su larga intervención, Pedro Sánchez habló a velocidad de vértigo, atropelladamente, comiéndose las palabras, masticando las expresiones. Su abrumadora verborrea se centró en repetir lo que ya había dicho en recientes conferencias de Prensa. Tiene razón el presidente en este caso y sería absurdo regatearle el apoyo. Es necesario reconocer que, aunque tarde, Pedro Sánchez se ha puesto al timón de la nave española, sacudida sus cuadernas por un formidable temporal.

Espinosa de los Monteros, en nombre de Vox, se ha expresado con dureza, exigiendo al presidente algo que para muchos resulta elemental: la reducción del gasto público innecesario.
Echenique se expresó con moderación y trasladó a la Cámara vacía el respaldo de Podemos a la declaración del Estado de Alarma, y dijo: “Tenemos que estar a la altura de nuestro pueblo”.

Enrique Santiago, secretario general del Partido Comunista, crispó la situación expresándose de forma agresiva conforme a su ideología y atacando con vileza a la Sanidad privada.

Gabriel Rufián, de ERC, aseguró que su partido no está de acuerdo con muchas de las medidas adoptadas por el Gobierno. Subrayó la tardanza de Pedro Sánchez en reaccionar. Afirmó, sin embargo, que es necesario dejar las miserias partidistas para enfrentarse todos con el coronavirus. La intervención de Gabriel Rufián fue acogida con general respeto.

Tras las intervenciones del resto de los grupos parlamentarios, que se produjeron dentro de la mediocridad que caracteriza a nuestra clase política, el presidente del Gobierno agradeció el espíritu de unidad que se expresó a lo largo de la insólita reunión parlamentaria en el Congreso de los Diputados.