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ESPAÑA ES EL SEGUNDO PAÍS MÁS AFECTADO DE EUROPA

Los hospitales, al borde del colapso ante la crisis del coronavirus: falta material, personal y formación

Los hospitales, al borde del colapso ante la crisis del coronavirus: falta material, personal y formación
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(Foto: Efe)
sábado 21 de marzo de 2020, 19:43h
La situación es crítica y se prevé que la cifra de contagios aumente. En algún hospital barajan que el pico no llegará hasta la tercera o cuarta semana de abril.

España aún no ha alcanzado el pico de contagios por coronavirus y la situación, advierten los políticos y sanitarios, va a empeorar. Nuestro país, el segundo peor de Europa, suma ya casi 25.000 infectados y el número de fallecidos ha superado el millar.

El Gobierno pretende proteger a los sanitarios, pero lo cierto es que el material no llega y la escasez se agrava conforme pasan los días. Madrid, con 9.702 contagiados y 1.021 muertos, es la comunidad más golpeada en esta crisis y la más afectada por la falta de material. Algunos centros ya están fabricando sus propias batas con bolsas de basura para prevenir posibles contagios y hospitales como el Severo Ochoa, en Leganés, no aceptan más pacientes porque han llegado al máximo de su capacidad.

La situación es crítica y se prevé que la cifra de contagios aumente en los próximos días, cuando el Ministerio de Sanidad ponga en marcha el nuevo sistema de test rápidos. Una prueba que servirá para obtener una muestra representativa de cómo se ha propagado el virus, ha dicho Fernando Simón, director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias.

En España, hasta ahora, sólo se estaba realizando pruebas al personal sanitario y a las personas que presentaban los síntomas más graves, como neumonía. Una situación que cambiará a partir de esta semana cuando comiencen a desplegarse pruebas rápidas para detectar el COVID-19 entre poblaciones con síntomas leves.

Simón anunció esta medida el pasado miércoles, pero aún no hay rastro de ningún test. Es más, muchos sanitarios desconocen de qué se trata. El colectivo de Enfermería se queja de la falta tanto de información como de formación ante esta crisis. Hay quien se entera por las noticias de lo que sucede y otros denuncian que tienen que aprender "sobre la marcha". Alguna enfermera se pregunta incluso si estos test se harán de manera virtual porque desconoce de dónde van a sacar el material para realizarlos.

El Imparcial ha contactado con enfermeras de distintos centros y hospitales madrileños y esta es la realidad que nos cuentan:

Enfermera en el Hospital Universitario Severo Ochoa (Leganés)

La oleada de enfermos que está dejando a su paso el coronavirus ha llevado a este hospital a no recibir más pacientes. Una de sus enfermeras ha contado a este periódico que desde el jueves "están derivando pacientes a la privada porque el colapso es total". "La unidad de urgencias está preparada para 80 pacientes y ahora tenemos más de 200 en sillas de plástico, ni siquiera en un sillón o en una cama". "Estamos totalmente desbordados", avisa esta profesional, que ya estima que el pico de enfermos podría llegar entre la tercera y la cuarta semana de abril.

"Al principio escuchábamos que éste llegaría en la primera o segunda semana del próximo mes, pero ahora ya estamos barajando otras estimaciones". "No me atrevo a decir un número concreto de contagiados, pero creo que cuando Angela Merkel dijo que el 70% de la población alemana padecería coronavirus no andaba muy lejos", dice.

"Me cuesta mucho entender que en los despachos no se haya previsto esto y no se estén adelantando a la situación": "No sé por qué en ningún momento nuestras autoridades sanitarias habían previsto esto. Desde luego nosotros estamos sorprendidos tanto de la magnitud como de la virulencia de este virus porque se ven neumonías muy graves y en gente muy joven", critica.

El personal sanitario se está enfrentando a un virus nuevo y la falta de información sobre cómo abordarlo es un hecho: "Nos vamos organizando según vamos pudiendo porque la verdad que la información es poca. Yo creo que los médicos tienen algo más de información, pero lo que es el personal de Enfermería poca en general". "Vamos a matacaballo sacando lo que podemos desde el principio. Vamos aprendiendo sobre la marcha". "No tengo ni idea de los test rápidos. Sólo sé que desde hace días únicamente se realizan test a las personas con neumonía".

Ante la avalancha de casos, en el Hospital Severo Ochoa ya han tenido que doblar turnos y renunciar a días de descanso. "Creo que el hospital ha contratado nuevo personal, incluso sé que jornadas reducidas se han ampliado a jornadas completas", confirma.

El colapso en la Comunidad de Madrid es tal que "desde el lunes por la noche se desestimaba el tratamiento en UCI a mayores de 70 años, aunque no tuviera patología", señala.

Elena, una compañera también de urgencias, cuenta en una carta que ya está circulando por las redes sociales que las imágenes que vive cada día en el hospital "van a dejar cicatrices de por vida".

Dice que los verdaderos héroes en esta crisis son los enfermos y no los sanitarios porque "están teniendo que sufrir hacinados y en condiciones infrahumanas la llegada de este maldito virus". "Siento mucha impotencia, rabia y vergüenza de ver cómo a los que están dirigiendo este hospital esta infernal y caótica situación parece no importarles". "De esta gente metida en sus despachos no quiero aplausos ni buenas palabras, al igual que tampoco los necesito ni los quiero de los políticos. De esta gente pido recibir soluciones hechas realidad respecto a recursos humanos, materiales y de infraestructura. Su irresponsabilidad, la nefasta gestión y su tardía reacción están haciendo sufrir a muchísima gente", denuncia.

Alicia, enfermera en un hospital de gestión privada

Alicia se incorporó el jueves a una planta recién habilitada para casos de COVID-19 y critica que no le han enseñado "absolutamente nada". "No me han enseñado a ponerme un EPI (Equipo de protección individual) ni cuándo utilizar un material u otro. La formación ha sido por mi cuenta y para saber cómo se trabaja en una planta he tenido que echar horas extra de forma voluntaria". "Me entero de las cosas por lo que busco y sale en las noticias", añade.

"Están las recomendaciones y luego la realidad", dice sobre la falta de material también patente en su centro. "A nosotras nos dan una mascarilla quirúrgica al día; los equipos de protección se reutilizan y los protocolos de utilizar unos tipos de mascarillas u otras no se llevan a cabo". "Se está utilizando una inferior a la recomendada: cuando se necesita una FFP2, se emplea una quirúrgica y cuando está recomendada una FFP3 nos apañamos con una FPP2".

"El alcogel y las toallitas desinfectantes las coges en mano y dejando también tus datos personales". "Tenemos restricciones en función del servicio y del material del que disponemos, pero no hay de nada", prosigue.

Ella tampoco sabe en qué consisten los test rápidos y apenas faltan días para que estén en funcionamiento. Simón ha informado al respecto de que con esta nueva técnica el número de casos crecerá "sustancialmente" y Alicia considera que la cifra de contagios podría "hasta triplicarse" al actual: "Hay muchísima gente a la que se le está haciendo el seguimiento telefónico, pero no se ha realizado test alguno por el momento". "Solo en Madrid hay más de 20.000 personas en este seguimiento, solo con que la mitad sean positivos, ya se disparará la cifra".

No obstante, esta profesional ha subrayado que "el problema ahora es la situación del sistema sanitario": "Si al final todos padecemos coronavirus, aunque sea más prolongado en el tiempo, los medios van a seguir siendo escasos y hay mucha gente por la que no se podrá hacer nada", señala.

Para evitar esta situación, cree que es necesario que el Gobierno interfiera en hospitales como el suyo, de gestión privada. "No sé cómo se está haciendo en los hospitales públicos, pero aquí se está trabajando con el personal y los recursos mínimos; y si no lo aceptas te responden con un 'te vas a la calle'". "En mi hospital, se está reubicando a toda la gente: profesionales que estaban trabajando con otra titulación y sin ejercer durante 15 años como enfermeros se les está mandando a una planta de COVID-19", declara sorprendida.

"Necesitamos más personal porque estamos cayendo", sentencia. "Todas las contrataciones que se han hecho en Madrid tienen que haber sido en hospitales de gestión pública porque aquí no hay personal nuevo". "Yo de momento no he tenido que renunciar a ningún día de descanso y no conozco a nadie que todavía se lo hayan pedido, pero probablemente llegará ese día", concluye.

Paula, enfermera en un Centro de Salud de Alcalá de Henares

"Escasea el material sanitario", confirma Paula, enfermera de un centro de salud de Alcalá de Henares, una de las ciudades más castigadas por el coronavirus.

"El martes conseguí una mascarilla buena y ya me han dicho que la guarde para la eternidad, cuando son de un solo uso". "Los profesionales estamos cayendo por el mal uso que estamos haciendo de los medios: utilizamos las batas de unos y otros porque el material sigue sin llegar; ayer estábamos haciéndonos batas con bolsas de basura", afirma desesperada.

"Nos dijeron que el jueves de la semana pasada íbamos a recibir más material y han pasado siete días y sólo nos han llegado seis mascarillas para todo el centro, cuando trabajamos más de 30 personas". "Dicen que nos cuidemos, pero pedimos que nos envíen material y no obtenemos respuesta". Sin embargo, un particular sí que les ha entregado el poco material del que disponía: "No sé en qué trabaja pero vino a entregarnos las cinco batas que tenía. Algo es algo cuando no hay de nada", se consuela.

Rocío, enfermera en un hospital privado de la capital

"A mí no me han explicado qué es un test rápido, aunque entiendo que es un test virtual donde la población podrá comprobar si se ha contagiado de coronavirus, porque no tenemos material", dice Rocío, enfermera en un hospital privado. Esta prueba sin embargo tendrá que realizarse de manera presencial y a través de un profesional sanitario. Así, se pregunta cómo se van a hacer estas pruebas en físico cuando apenas ellos disponen de equipo sanitario.

"La realidad es que no hay material y estamos luchando contra el coronavirus prácticamente a pelo. La realidad es que yo esta jueves he leído el último protocolo que ha enviado Sanidad y ya nos dan pautas para trabajar sin mascarillas porque se considera que no va a haber". "Esto no se puede volver a repetir nunca más", reprocha.

"Llevamos desde la semana pasada racionando el alcohol de manos porque no quedan más botes en el hospital. Tampoco tenemos toallitas desinfectantes, el martes sólo contábamos con un paquete y lo usamos para esterilizar todo", insiste. Preocupada por la situación, cree que caerá la mayoría de los sanitarios porque no les están cuidando: "Esto nos está viniendo enorme y va a ir a peor". Así, solo confía en que le lleguen algunas batas que Amancio Ortega ha prometido: "Espero que me toque una con purpurina", declara añadiendo un poco de humor.

Rocío ataca al Gobierno y cuestiona su gestión en esta crisis: "No sé por qué el Gobierno no está contando toda la información cuando debería y no sé por qué todavía no tenemos recursos cuando se supone que están inyectando dinero para ello".

"Este virus no ataca sólo a personas mayores o con alguna patología, es más aleatorio que eso: puedes tener 28 años y no tener ninguna patología asociada y pasarlo muy mal. Puedes acabar en la UVI. Está pasando". "No porque seamos jóvenes o no tengamos nada significa que somos inmunes al coronavirus", trata de concienciar, especialmente a aquellos que todavía salen a la calle y no han asimilado la magnitud de esta pandemia.

Alicia, enfermera en un Centro de Salud público

Alicia es la única de enfermera que reconoce que aún tiene material. No obstante, matiza que lo están "racionando al máximo". "Tenemos muy pocos botes de hidroalcohol: apenas nos quedarán 14 y eso es una cantidad muy baja". De esta forma, su Centro de Salud se esfuerza por dosificarlo cuanto pueden: "La auxiliar, para repartir el stock y no agotarlo, está llenando a la mitad los botes".

"Yo todos los días me pongo una mascarilla nueva, pero es verdad que nos han advertido que puede llegar un momento en el que ya no queden". "También, de momento, tenemos EPIs para el médico y el enfermero que pasan consulta a posibles pacientes de coronavirus". Sin embargo, vuelve a precisar, "están contabilizados y bajo llave". "Todo el material está bajo llave y únicamente tres personas en el centro saben dónde está", apunta. Antes de que estallase esta crisis sanitaria, robaron bastante material y, por ello, tuvieron que tomar medidas de seguridad.

"Quiero confiar en que todo el material que está requisando la Guardia Civil nos llegará. También creo en cambio que tanto el Gobierno central como el regional están distribuyendo el material a cuenta gotas porque no sabemos cuánto durará esto y no quieren que gastemos todos los medios al principio". "Desconfiar a nosotros no nos sirve de nada porque dependemos de ellos", opina.

"Creo que Isabel Díaz Ayuso no miente cuando dice que gran parte de la población padecerá este coronavirus: quién no ha tenido contacto con alguien en los últimos días, quién no ha viajado en metro, quién no ha ido al fútbol, al cine o un centro comercial", recuerda. "El COVID-19 es un virus nuevo y somos bastante vulnerables ante él".

Así, ante la avalancha de nuevos casos que están por llegar, esta enfermera advierte de que el sistema sanitario está "sobrepasado" ahora mismo. Un escenario, explica, que en Medicina se conoce como "situación de catástrofe". La nomenclatura asusta, pero define a la perfección lo que está sucediendo hoy en España.

"Los hospitales tienen respiradores para todo el mundo en una situación normal, pero esta no lo es. Ahora, hay que decidir a quién intubas y a quién no en función de la edad, las patologías del pacientes y otros factores. Es una injusticia y va en contra del criterio profesional, pero es lo que tenemos ahora mismo", lamenta.

Además, Alicia ha aprovechado esta ocasión para denunciar lo que está viviendo su madre, también profesional sanitaria, en su hospital -uno de larga estancia con pacientes muy mayores, dependiente del Infanta Leonor y que pretende dedicarse exclusivamente a casos de COVID-19. "A mi madre le han dicho que tiene que aguantar con la mascarilla casi una semana. De hecho, ya han tenido que hacerse con láminas de metacrilato -las que sirven para encuadernar- pantallas de protección para los EPIs".

"También me cuenta -continúa- que ella y sus compañeros regresan a casa más cansados psicológimente que físicamente porque están viendo cómo mucha gente de la que ingresa en su hospital, la mayoría abuelos, está muriendo sola". "Creo que nadie en el mundo debería morir solo sin que nadie le coja de la mano", señala visiblemente afectada.


Ellas, como todos, quieren que esta situación regrese lo antes posible a la normalidad. Por el personal sanitario y por todos los pacientes que están siendo héroes va dedicado una vez más el aplauso de las 20:00 horas.

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